6.105 - BUSCABAN TUS OJOS...
Buscaban tus ojos
la luz y la llama
de un día distinto
que el sol les dejara.
La aurora, despacio,
por fin despertaba,
lanzando bostezos,
quitando legañas.
Abajo, en el patio,
los gallos cantaban,
preludio de un día
con larga jornada.
Tus ojos seguían
tras recia ventana,
buscando la aurora
con hebras de plata.
Y un rayo de oro
llegó a tus pestañas,
bajo hasta los labios,
cubriendo tu cara.
Y al fin despertaste
dejando la cama,
y en ella las brumas
y alguna migraña.
Quedó la pereza
envuelta en la nada,
y tú, en la cocina,
comiste unas gachas.
Café con galletas,
y leche templada,
te dieron la fuerza
que tú precisabas.
Saliste a la calle
en nueva jornada,
te espera el trabajo
de tarde y mañana.
Y luego, en la noche,
vendrás a la casa,
con ojos cansados,
igual que tu espalda.
El duro trabajo
produce esta causa,
del día y la vida
luciendo tus canas..
Rafael Sánchez Ortega ©
03/02/25
6.104 - SE MARCHA LA NOCHE...
Se marcha la noche
y el día no empieza,
hay sombras y brumas
que forman tinieblas.
También en el alma
el día comienza,
con largos suspiros
que evocan tristezas.
Hay sombras veladas
que abruman y acechan,
y encogen al hombre
que al día despierta.
Temblando, los cielos,
sonríe a las cejas,
aparta legañas
y aurora les niega.
La luz para el alma,
calor a la tierra,
con el nuevo día
las brumas despeja.
Entonces el día
se estira y comienza
a dar los latidos
que el día presenta.
Sonríen los labios,
las caras se alegran,
igual que las brumas
se pierden y alejan.
La noche se marcha
con sombras y penas,
y un día amanece
con aires de fiesta.
Rafael Sánchez Ortega ©
02/02/25
6.103 - NO SÉ...
No sé, por qué razón,
las aguas de los ríos,
se funden con el mar
igual que en un suspiro.
Tampoco se me alcanza
saber el por qué vivo,
y algunas veces lloro
y en otras me sonrío.
Son nubes en el alma,
tormentas y entresijos,
que nacen y prosperan
al par de los latidos.
Venimos a este mundo
el día en que nacimos,
y luego va creciendo
el cuerpo y los sentidos.
Venimos con un alma,
nos dicen, desde niños,
que busca en todas partes
la meta y el principio.
Vagamos por el mundo
detrás del infinito,
a veces, olvidando
el hoy en que vivimos.
Por eso las preguntas
resuenan como gritos,
que piden las conciencias
de pobres y de ricos.
Preguntas a la vida,
también a los amigos,
a padres y familias,
incluso a los vencidos.
Silencio en las respuestas
que llegan al oído,
no hay pasos en el eco
que ofrecen los caminos.
Por eso las preguntas
se ahogan con el grito,
que lanzas a los cielos:
"¿Por qué, Dios mío, vivo...?"
Rafael Sánchez Ortega ©
01/02/25
6.102 - YA DUERMEN LAS CHALANAS...
Ya duermen las chalanas
después del temporal,
descansan en la arena
y en lechos de cristal.
¡Qué estampa tan bonita
ofrecen al pasar,
sus bancos y toletes
con briznas de alquitrán.
Detalles de la brega
del hombre con el mar,
marinos solitarios,
faenan por su pan.
Es parte de la ría,
del remo y el ciar,
buscando entre las aguas
las piezas que se dan.
También en las marismas
hay fango donde hurgar,
almejas y navajas
no escapan al final.
Se carga la gusana
tratando de cebar
anzuelos y aparejos
que finjan ser un plan.
Y al fin llega la pesca,
acaba pleamar,
ya baja la marea,
el puerto espera ya.
Hay cientos de relatos
que salen del hogar,
chalanas con marinos,
y el viento de truhan.
Vivámoslos de cerca,
sintiéndolos rozar,
el alma de las gentes
que rezan por su pan.
Rafael Sánchez Ortega ©
31/01/25
6.101 - TE BUSCO...
Te busco en los escombros
y encuentro mil recuerdos,
del tiempo y el pasado
que ya ha quedado lejos.
Te busco, poesía,
preciso de tus versos,
la risa cantarina
y el llanto del invierno.
Te busco por las calles,
igual que en los senderos,
también por callejones
ocultos a los cielos.
Te busco como el hombre
que se ha quedado ciego,
sin vista por la luz
de un sol algo violento.
Te busco como el niño
que fui, durante un tiempo,
la edad de la inocencia
con ojos muy despiertos.
Te busco sin reproches,
tampoco con lamentos,
te busco porque ansían
mis labios a tus besos.
Los besos que llegaban
diciéndome "te quiero",
palabras invisibles
saliendo de tu pecho.
Te busco día a día
y avanzo entre tus miedos,
temblando con los míos,
para fundir dos sueños...
Rafael Sánchez Ortega ©
31/01/25
6.100 - YA SE DESPIERTAN LAS FLORES...
Ya se despiertan las flores
y la mañana comienza,
mientras se animan las calles
y la vida en las aceras.
Se van quitando legañas
de los ojos y las cejas,
y la visión de los hombres
busca el cuadro tras las puertas.
Es la imagen de la vida,
cada día con su vuelta,
que regresa tras el sueño
de la noche que se aleja.
Hoy comienza otra jornada
con sus horas y promesas
que se guardan en el alma
y que esperan verse ciertas.
Y es seguro que se cumplan
aunque algunas no se puedan,
por ser hijas de los sueños
e ilusiones de poetas.
Sin embargo cobran vida
las preguntas y respuestas
que se mandan a los cielos
y en silencio se contestan.
Hay mil dudas que amanecen
y recelos que se albergan
en los ojos que madrugan
y suspiran con paciencia.
Hayl susurros en las flores
es la brisa que contesta,
en el canto de las aves
como el verso de un poema.
Cobra vida la mañana
y hasta el sol dicta la letra,
con sus rayos y ternura
y los besos que nos deja.
"...Ya se despiertan las flores",
dice el hombre mientras, fuera,
ya se animan vida las cigarras
y también las chimeneas.
Rafael Sánchez Ortega ©
29/01/25
6.099 - YA DANZAN LAS OLAS...
Ya danzan las olas,
con ritmo muy lento,
el vals de los mares
que mandan los vientos.
Un baile sencillo
y en otras violento,
depende del aire
que envíen los cielos.
A veces se rompen
y surgen arpegios,
gemidos y llantos
y algunos lamentos.
Así son las olas
del mar, en enero,
aviso y constancia
de estar en invierno.
Y el hombre y marino,
las mira de lejos,
quizás en la playa
y cerca del puerto.
Las barcas, atadas,
descansan con celo,
y duermen tranquilas
un plácido sueño.
Algunas gaviotas
emprenden el vuelo,
del puerto a la playa
buscando alimento.
Tú miras, poeta,
el cuadro y el verso,
surgiendo en el alma
la voz del recuerdo.
Y el baile te inspira
y aprecias con celo,
los labios que, un día,
besaste sin miedo.
¡Qué tiempos, pensabas,
de amor y de sueños,
atrás se han quedado
y hoy buscas el beso!
Rafael Sánchez Ortega ©
28/01/25






