5.332 - TE BUSCO Y NO TE ENCUENTRO...
Te busco y no te encuentro, mariposa,
no sé si vas muy cerca, en el camino,
ni sé si tú ya estás, en el destino,
que marca mi navío con su rosa.
La rosa de los vientos, primorosa,
que guía por la noche al buen marino,
y manda con un beso cristalino
el néctar a tus alas, donde posa.
Te busco por el día y por la noche;
te busco, mariposa, en un derroche,
de amor y de suspiros contenidos.
Te busco sin corcel y carricoche,
tratando de robarte tus latidos
que animen a los míos, hoy dormidos.
Rafael Sánchez Ortega ©
30/12/22
5.086 - HOY TE VENGO A BUSCAR...
Hoy te vengo a buscar en esa hoguera
donde vi varias brasas con ternura
extender sus colores y hermosura
una noche de linda primavera.
Y te busco, temblando, en esta espera,
como busca el ladrón con gran premura,
esos restos lascivos y de usura,
de los besos nacidos a tu vera.
Tú me entiendes, amor, en este escrito,
donde sale el dolor de muy adentro,
a encontrar el aliento que precisa.
Y eso es en los versos y en el grito,
que se ahoga y se calla con tu encuentro
y te inunda de amor y suave brisa.
Rafael Sánchez Ortega ©
09/05/22
5.009 - SE PUEDE, QUIZÁS, SER...
Se puede, quizás, ser buena persona
o ser persona buena de opereta,
se puede estar y ser una veleta
o ser una persona que razona.
Se puede conseguir una corona
o pueden coronar a una silueta,
se puede pretender que algún poeta
nos ceda su sonrisa fanfarrona...
...No sé si lo que escribo es procedente,
si altera los acordes de la brisa
y plasma las locuras de un chiflado.
Más debo de dejar libre a la mente,
que saque en la galerna su sonrisa,
y al cielo le devuelva lo bailado.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/22
4.971 - LLORAN ROSAS...
(Inspirado en un poema de Fina Tizón)
Lloran rosas en medio de la tarde
mientras los hombres rompen las fronteras,
así avanzan, saltando las barreras
que cubren a las armas del cobarde.
Pero la noche, ignora tal alarde;
se contenta con penas verdaderas
y cultivar las lágrimas sinceras
desde el fogón al pecho donde arde,
Hay cantos apagados en los labios
y voces, que enmudecen y se callan,
siguiendo las consignas de los sabios.
Hay pupilas que buscan y no hallan
a las rosas que lloran los agravios
sin pensar en promesas que avasallan.
Rafael Sánchez Ortega ©
31/01/22

