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NO DEJES QUE SE APAGUE TU MIRADA...
No dejes que se apague tu mirada
y duerman esos ojos tan amados,
preciso de su luz inmaculada
y el beso de tus labios encantados.
No dejes que, se muera, en madrugada
mis labios con tus labios apagados,
y sienta tanta rabia acumulada
que sufran, con dolor, nuestros costados.
Quisiera retenerte en mi locura
tan solo con cariño simplemente.
No quiero que interpretes mi deseo
como algo que en el fondo me tortura.
Te amo, con Amor, tan dulcemente
que mudo, en tu presencia, soy Perseo.
Rafael Sánchez Ortega ©
15/12/12
y duerman esos ojos tan amados,
preciso de su luz inmaculada
y el beso de tus labios encantados.
No dejes que, se muera, en madrugada
mis labios con tus labios apagados,
y sienta tanta rabia acumulada
que sufran, con dolor, nuestros costados.
Quisiera retenerte en mi locura
tan solo con cariño simplemente.
No quiero que interpretes mi deseo
como algo que en el fondo me tortura.
Te amo, con Amor, tan dulcemente
que mudo, en tu presencia, soy Perseo.
Rafael Sánchez Ortega ©
15/12/12
DISPONGO DE UN MINUTO SOLAMENTE...
Dispongo de un minuto solamente
y quiero confesarte lo que he sido,
un loco aventurero entre la gente
viviendo sin cesar sin un gemido.
Más quiero que el pretérito presente
escape del pasado deslucido,
yo quiero que el futuro esté vigente
y borre los recuerdos de un latido.
Dispongo de un minuto, te decía,
y acaba ya, este tiempo señalado.
La mezcla del dolor y la alegría
sufriendo por la espina en el costado.
Un tiempo que se vive día a día
y escapa, sin querer, de nuestro lado.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/12/12
y quiero confesarte lo que he sido,
un loco aventurero entre la gente
viviendo sin cesar sin un gemido.
Más quiero que el pretérito presente
escape del pasado deslucido,
yo quiero que el futuro esté vigente
y borre los recuerdos de un latido.
Dispongo de un minuto, te decía,
y acaba ya, este tiempo señalado.
La mezcla del dolor y la alegría
sufriendo por la espina en el costado.
Un tiempo que se vive día a día
y escapa, sin querer, de nuestro lado.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/12/12
VOY A TRAZAR UN RUMBO DIFERENTE...
Voy a trazar un rumbo diferente
en la nave que rige mi destino,
desplegaré las velas lentamente
para surcar el mar tan cristalino.
...El mar embravecido y sugerente
cubierto de su verde blanquecino,
teñido de un añil, curiosamente,
y manto celestial del peregrino...
Voy a seguir, detras de los cristales,
las huellas de los pasos añorados.
Refundiré las olas siderales
en remansos de abrazos delicados.
Y buscaré, en las tardes otoñales,
los besos de tus labios tan amados.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/12
en la nave que rige mi destino,
desplegaré las velas lentamente
para surcar el mar tan cristalino.
...El mar embravecido y sugerente
cubierto de su verde blanquecino,
teñido de un añil, curiosamente,
y manto celestial del peregrino...
Voy a seguir, detras de los cristales,
las huellas de los pasos añorados.
Refundiré las olas siderales
en remansos de abrazos delicados.
Y buscaré, en las tardes otoñales,
los besos de tus labios tan amados.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/12
QUIERO SER UNA GOTA QUE TE BESE...
Quiero ser una gota que te bese,
que recorra tu cuello y tus sentidos,
que buscando tu seno se durmiese
y que escuche el tic-tac de sus latidos.
Quiero ser la mirada que leyese
esos versos que tienes escondidos,
esa luz adorada que me aprese
y que vibren mis labios aturdidos.
Quiero ser esa mano que se posa
y que busca tu mano en el sendero.
Quiero ser el jardín, y tú la rosa,
y sentirme, a tu lado, prisionero.
Quiero ser esa nota misteriosa
que en silencio te diga que te quiero.
Rafael Sánchez Ortega ©
24/11/12
que recorra tu cuello y tus sentidos,
que buscando tu seno se durmiese
y que escuche el tic-tac de sus latidos.
Quiero ser la mirada que leyese
esos versos que tienes escondidos,
esa luz adorada que me aprese
y que vibren mis labios aturdidos.
Quiero ser esa mano que se posa
y que busca tu mano en el sendero.
Quiero ser el jardín, y tú la rosa,
y sentirme, a tu lado, prisionero.
Quiero ser esa nota misteriosa
que en silencio te diga que te quiero.
Rafael Sánchez Ortega ©
24/11/12
CUANDO LOS GORRIONES SE HAYAN IDO...
Cuando los gorriones se hayan ido
y enmudezca el bullicio de la casa,
entonces sentiré lo que he perdido,
el fuego y el calor junto a la brasa.
Es fácil emitir hasta un gemido
como hace el esqueleto y su carcasa,
del viejo galeón que yace hundido,
ajeno al aparejo y a la nasa.
Necesito un abrazo fuertemente,
dejando su caricia en mi costado.
Preciso que mi amor irreverente
se junte con el tuyo desbocado.
Entonces sentiré como el torrente
se mezcla con el río enamorado.
Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/12
y enmudezca el bullicio de la casa,
entonces sentiré lo que he perdido,
el fuego y el calor junto a la brasa.
Es fácil emitir hasta un gemido
como hace el esqueleto y su carcasa,
del viejo galeón que yace hundido,
ajeno al aparejo y a la nasa.
Necesito un abrazo fuertemente,
dejando su caricia en mi costado.
Preciso que mi amor irreverente
se junte con el tuyo desbocado.
Entonces sentiré como el torrente
se mezcla con el río enamorado.
Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/12
UNA LÍNEA NOS UNE Y NOS SEPARA...
I
Una línea nos une y nos separa,
un cordón en la mente imaginario,
un candor que se extiende por la cara
al oír en silencio un comentario.
Más el hilo sutil de la almenara,
el que aviva las llamas a diario,
es la voz prodigiosa que no para
en el fino conducto utilitario.
Es amor y dolor tan simplemente
que se cambia y transmuta en un instante.
Es la risa y el llanto de la gente
compartidas de forma emocionante.
Y a la vez es el cáliz sugerente
que se bebe y apura refrescante.
Una línea nos une y nos separa,
un cordón en la mente imaginario,
un candor que se extiende por la cara
al oír en silencio un comentario.
Más el hilo sutil de la almenara,
el que aviva las llamas a diario,
es la voz prodigiosa que no para
en el fino conducto utilitario.
Es amor y dolor tan simplemente
que se cambia y transmuta en un instante.
Es la risa y el llanto de la gente
compartidas de forma emocionante.
Y a la vez es el cáliz sugerente
que se bebe y apura refrescante.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/12
UNA MANO LO ATRAPA Y ACARICIA...
II
Una mano lo atrapa y acaricia,
y los dedos recorren sus sentidos,
hay en ellos un tanto de pericia
arrancando suspiros contenidos.
La otra mano lo mira sin codicia
y en el aire dibuja mil sonidos,
es quizás esa nota con malicia
rescatando del pecho los laltidos.
Pero sigue la voz encandilada
susurrando palabras y mensajes.
Es la voz tan hermosa y adorada
que estremece cual brisas y masajes.
Y es la oreja paciente y resignada
quien aguanta resacas y oleajes.
Una mano lo atrapa y acaricia,
y los dedos recorren sus sentidos,
hay en ellos un tanto de pericia
arrancando suspiros contenidos.
La otra mano lo mira sin codicia
y en el aire dibuja mil sonidos,
es quizás esa nota con malicia
rescatando del pecho los laltidos.
Pero sigue la voz encandilada
susurrando palabras y mensajes.
Es la voz tan hermosa y adorada
que estremece cual brisas y masajes.
Y es la oreja paciente y resignada
quien aguanta resacas y oleajes.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/12
AL FINAL, EL LECTOR ESTUPEFACTO...
III
Al final, el lector estupefacto,
quiere hablar y escuchar en este día,
reclamando tener ese artefacto
compartiendo su llanto y alegría.
Ya se apaga aquel cuerpo tan compacto,
esa extraña y pequeña mercancía,
que es capaz de dejarte estupefacto
y a la vez elevar tu picardía.
Pero sé que no he dicho en este escrito
ese nombre que llama en la distancia,
la palabra que causa el sambenito.
al oído viril y al de la infancia.
Resumiendo, en silencio y sin un grito,
el teléfono diré, es la sustancia.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/12
Al final, el lector estupefacto,
quiere hablar y escuchar en este día,
reclamando tener ese artefacto
compartiendo su llanto y alegría.
Ya se apaga aquel cuerpo tan compacto,
esa extraña y pequeña mercancía,
que es capaz de dejarte estupefacto
y a la vez elevar tu picardía.
Pero sé que no he dicho en este escrito
ese nombre que llama en la distancia,
la palabra que causa el sambenito.
al oído viril y al de la infancia.
Resumiendo, en silencio y sin un grito,
el teléfono diré, es la sustancia.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/12
QUISIERA CONTAGIARME DE TU RISA...
Quisiera contagiarme de tu risa
que surge de los labios y de adentro,
la risa temblorosa y tan sumisa
que llega hasta mis ojos, a su encuentro.
Quisiera ser la fuerza de esa brisa
que hace de tu seno el epicentro,
la curva que ajustada a tu camisa
dibuja con mi beso, su reencuentro.
Quisiera simplemente ser tu amante
y el hombre soñador con que suspiras.
Quisiera ser la vela vacilante
y el soplo que la apague sin mentiras.
Quisiera ser la lluvia, chispeante,
que colme la pasión con que deliras.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/11/12
que surge de los labios y de adentro,
la risa temblorosa y tan sumisa
que llega hasta mis ojos, a su encuentro.
Quisiera ser la fuerza de esa brisa
que hace de tu seno el epicentro,
la curva que ajustada a tu camisa
dibuja con mi beso, su reencuentro.
Quisiera simplemente ser tu amante
y el hombre soñador con que suspiras.
Quisiera ser la vela vacilante
y el soplo que la apague sin mentiras.
Quisiera ser la lluvia, chispeante,
que colme la pasión con que deliras.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/11/12
NO QUIERO QUE VACILE TU MIRADA...
I
No quiero que vacile tu mirada
y vea mi figura en el espejo;
es fácil que confunda, alborozada,
el baile tan sutil de los reflejos.
Hay mucha confusión y marejada
que asustan a los peces, tan perplejos,
y dejan esa turbia pincelada
que arrugan, sin querer, los entrecejos.
Yo quiero que tus ojos no vacilen
y vean lo que ansían, simplemente.
Que busquen las estrellas por la noche
y luego con el alba se espabilen.
Que gocen del amor tan dulcemente
y sientan sus caricias sin reproche.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/08/12
YO QUIERO CORAZÓN, SENTIR TU ENCANTO...
II
Yo quiero corazón, sentir tu encanto,
vencer las marejadas y lujurias,
cubrir el cuerpo herido con tu manto
huyendo de la hiel y las injurias.
Y quiero, de verdad, amarte tanto
que presto, me someto ante las curias,
de jueces y fiscales, que entretanto,
esperan domeñar cruces y furias.
Por eso yo te ruego que me mires
y busques el mensaje vacilante
que llevo entre mis ojos sin palabras.
Es fácil que al mirarlo tú suspires,
que veas al poeta caminante
doblando su cerviz, como las cabras.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/08/12
MÁS QUIERO QUE SUSPIRES MUY SERENA...
III
Más quiero que suspires muy serena,
que vengas simplemente hasta mi lado,
que busques a mis ojos en la arena
y goces como nunca hayas gozado.
Permite que retire la cadena,
que libre de tu pecho su candado,
que suelte de tu pelo la melena
y busque entre tus labios su legado.
El beso corazón, el puente grato,
el beso del amor a la llanura
que inunde el alma fiel de sensaciones.
Por eso te conmino de inmediato,
vibrante corazón de tal locura,
que aumentes el tic-tac de mis pasiones.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/08/12
VUELVE A MIRAR ATRÁS, A TU PASADO...
I
Vuelve a mirar atrás, a tu pasado,
y restaña la sangre de tu herida,
intenta resguardar cuanto has soñado
y siente los latidos de la vida.
Más no busques el rostro tan amado,
en la barca que marcha a la deriva,
ni tampoco ese beso tan ansiado
en la fruta del árbol hoy prohibida.
Mira bien, a tu lado, en el poniente
admirando la estrella tan lejana.
Es la estrella que muestra su dulzura
quien susurra en silencio quedamente.
Su palabra es alegre y campechana
y hasta tiene ese toque de ternura.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/12
y restaña la sangre de tu herida,
intenta resguardar cuanto has soñado
y siente los latidos de la vida.
Más no busques el rostro tan amado,
en la barca que marcha a la deriva,
ni tampoco ese beso tan ansiado
en la fruta del árbol hoy prohibida.
Mira bien, a tu lado, en el poniente
admirando la estrella tan lejana.
Es la estrella que muestra su dulzura
quien susurra en silencio quedamente.
Su palabra es alegre y campechana
y hasta tiene ese toque de ternura.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/12
PERO MIRA SIN MIEDO Y CON CORAJE...
II
Pero mira sin miedo y con coraje,
no permitas que falte tu alegría,
hay extraños buscando el abordaje
intentando paliar su cobardía.
Es la hora de huir del vil chantaje
y luchar nuevamente en este día,
sin que el alma se rompa y desencaje
y no pierda color y lozanía.
Sin embargo no olvides que estás solo
y que el sol no calienta los cristales.
Es invierno y el aire que respiras
amenaza a la rosa y el gladiolo.
Lo peor son las lanzas y puñales
que amenazan tu pecho con mentiras.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/12
ATRÁS QUEDAN LOS MUERTOS QUE HAN LUCHADO...
III
Atrás quedan los muertos que lucharon,
las palabras vacías y postreras,
con los ojos silentes que lloraron
y tambíén las sonrisas altaneras.
Y quedaron los hombres que soñaron
y perdieron batallas y fronteras,
porque ellos, perdieron lo que amaron
y quedaron sus almas prisioneras.
Vuelve atrás y rescata tu sonrisa,
mancillada en el tiempo del olvido.
Es tu risa tan dulce la que quiere
la que buscan tus labios tan sumisa,
la que salve a tu pecho malherido,
en la hora postrera en que se muere.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/12
ESCRIBIR UN POEMA NUEVAMENTE...
Escribir un poema nuevamente
y cerrar nuestros ojos un instante,
es igual a ese beso intermitente
que nos dice, en silencio, que adelante.
Es tomar el suspiro dulcemente
de los labios ansiosos del amante,
y plasmar ese beso tan ardiente
en los versos, de forma emocionante.
Escribir un poema con sentido
es volcar el aroma y la fragancia,
a través de unas letras a tu amada.
Es saciar el ardor de tu latido
y salvar con los versos la distancia,
mientras habla, en silencio, la mirada.
Rafael Sánchez Ortega ©
27/02/12
YO NO FUI VIOLINISTA EN EL TEJADO...
Yo no fui violinista en el tejado
ni tampoco un amante sin principios,
he tenido de siempre gran cuidado
de evitar los profundos precipicios.
Más no pude lograr ser alcanzado
por estigmas y grandes maleficios,
en un mundo quizás tan fracasado
donde curan heridas con cilicios.
Y llegamos al tiempo del presente
donde todo se cambia y modifica.
Es aquí donde crecen los enanos
en un tiempo mediocre y tan carente.
Este mundo precisa un "picapica"
y que Dios le acaricie con sus manos.
Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/12
ES VERDAD QUE LA TARDE ESTÁ PRECIOSA...
Es verdad que la tarde está preciosa
y que suenan con gracia los violines;
la acompaña una brisa primorosa
que secunda la paz en los jardines.
Pero el alma del hombre sigue ansiosa
y no escucha los sones cantarines,
él persigue la cara tan hermosa
desprovista de crema y colorines.
Y te busca mi amor, eso lo sabes,
para darte un trocito de su alma.
Él no sabe de luchas intestinas,
ni tampoco de cárceles y llaves.
...Y te busca por tierra y mar, en calma,
recorriendo bahías y colinas.
Rafael Sánchez Ortega ©
21/02/12
COMO UN NIÑO, QUIZÁS ENAMORADO...
Como un niño, quizás enamorado,
hoy te grito y te busco nuevamente,
pues preciso que vengas a mi lado
a calmar esta fiebre tan ardiente.
Yo te busco mi amor, por mi pecado,
por querer para siempre retenerte
y te digo que sí, que yo he llorado
por tratar de que fueras diferente.
Es por ello que pido me perdones
y me dejes amarte cada día.
Nada pido de ti, tan solo quiero
escuchar en tu patio los gorriones.
¡...Y soñar y gozar de la alegría
de aquel tiempo pasado y quinceañero!
Rafael Sánchez Ortega ©
21/02/12
¿DÓNDE ESTABAS AMOR...?
¿Dónde estabas amor?, pues te he buscado,
en el largo camino de la vida,
me dejaste a mi suerte, abandonado,
restañando la sangre de mi herida.
He suplido el dolor de mi costado
confundiendo al amor con la bebida,
más no pude a mi pecho enamorado
aliviar de su lágrima vertida.
Es por eso que grito y te pregunto
y el silencio tan solo me contesta.
Se confunde el dolor y la locura
y me hace sentir casi difunto.
Yo te mando mi amor esta protesta
esperando me dones tu cordura.
Rafael Sánchez Ortega ©
20/02/12
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