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PERO ERA EL FINAL...
Pero era el final, lo reconozco,
tenía que acabar y concluir
con esa etapa agridulce.
Sequé las lágrimas y miré adelante, al infinito,
había que volver a la vida nuevamente,
y eso hice.
Empecé a caminar y hasta una canción, olvidada,
vino a mis labios, sin pensarlo.
Las piernas comenzaron a caminar despacio
y luego fueron cobrando velocidad,
como intentando recuperar
el tiempo perdido.
Los ojos se fijaron en un punto en la distancia
y creyeron ver allí un faro y una luz,
quizás distintas, y lejanas.
Cerré los ojos
y también abrí la puerta
del alma y la esperanza.
Rafael Sánchez Ortega ©
31/12/18
AL FINAL...
Al final la brisa rozaba las sienes
y las palabras rebotaban en el alma.
Diciembre llegaba con su manto blanco
en el ambiente
y también con un montón de promesas
y de sueños.
En esos días todo parecía más puro
y asequible,
como si el nuevo año pudiera restañar las heridas
y llevar la ilusión y la paz
a los corazones oprimidos.
Miré al cielo y creí ver una sonrisa
entre las nubes.
Quise tomarla,
alcanzarla con mis dedos
y colocarla en mi corazón de trapo.
Entonces vi la rosa tirada en el suelo
y la tomé con mis dedos.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/12/18
TENÍA QUE SER...
Tenía que ser una pesadilla
y aquello no podía ser real.
No podía retroceder,
no quería volver atrás.
me había propuesto dejar los recuerdos
y que se fueran apagando,
que solo permanecieran aquellos instantes
preciosos y con grato sabor
y lo demás acabara en una papelera
para arrojar al infinito.
…Porque la vida era importante
y debía vivirla intensamente,
pero sin odios, sin rencores.
mirando adelante y buscando en ese porvenir
el camino y el sendero para llegar a la meta,
a encontrar ese equilibrio;
donde la paz y el amor estuvieran presentes,
y donde la vida tuviera, nuevamente, sentido.
Rafael Sánchez Ortega ©
30/11/18
ESTABA DESPERTANDO...
Estaba despertando y escuché, de sus labios,
un poema de protesta.
Todo estaba mal, todos eran culpables,
ya que si miraba el pasado veía esas faltas
y carencias y si era en presente,
las veía, también, multiplicadas.
Ante esto ¿qué futuro se presentaba?
si todo estaba mal, si aparentemente la vida
no tenía sentido, ¿para qué seguir?,
¿por qué luchar?
Hasta el sueño parecía que molestaba
y no era posible dedicarle un segundo más.
Su boca escupía odio y bilis
en un acto de protesta.
Traté de escuchar un rayo de esperanza
en el sonido hiriente
y no lo encontré.
Rafael Sánchez Ortega ©
29/11/18
HOY VI UNA ROSA...
Hoy vi una rosa que estaba solitaria
en un jardín.
Tembló mi mano buscando con los dedos
aquellos pétalos.
Y los rocé. Sentí la suavidad
de aquella rosa.
Cerré los ojos sintiendo la caricia
que me llegaba.
Era un poema,
un verso abandonado en cualquier parte.
Sin darme cuenta, me vino la sonrisa
hasta los labios.
¡Cuánta ternura dejaba por mi cuerpo
aquel contacto!
Volví a la vida y Abrí los ojos,
el viento del nordeste me hablaba
en su silencio.
Decía borbotones de palabras
que ahogaban mis sentidos,
decía que buscara nuevamente,
que siguiera mi camino,
que te amara…
Rafael Sánchez Ortega ©
28/11/18
PERO DEBES...
Pero debes abrir los ojos y ver,
sentir la vida en tus pupilas,
notar como se agita el corazón, de nuevo,
y escuchar a esa voz, desconocida,
que te llama.
La vida sigue ahí, cerca,
la ves,
la tocas,
la deseas,
la persigues;
quieres beber su néctar
y embriagarte con su vino,
con su luz...
Tienes miedo, lo sé,
pero es algo normal.
Debes seguir mal que te pese,
debes avanzar,
mirar al frente,
debes buscar los labios que adivinas,
decir su nombre
y leer sus pupilas...
Debes vencer al miedo
y ser tú mismo,
para intentar encontrar la poesía.
Rafael Sánchez Ortega ©
27/11/18
ENTIENDE...
Entiende que es inevitable que tropieces,
que dudes,
que confundas tus pasos
y llames en la puerta equivocada.
Pasará un tiempo, (debes de tener paciencia),
hasta que recobres la confianza,
hasta que puedas mirar a las aves,
a las olas,
al jardín de las rosas,
al bosque de los robles,
al lago encantado
y al humo de las chimeneas,
para hablarles,
para leerles un verso,
para decir y gritar que ahí
está la poesía y la vida.
Pero lo harás,
lo vas a conseguir.
todo tiene su tiempo,
su esfuerzo.
Y volverás a sentir la llamada de la sangre
nuevamente
Rafael Sánchez Ortega ©
26/11/18
SE AVANZA...
Se avanza por el camino
y se hace lentamente,
evitando mirar atrás,
aunque la tentación sea grande,
para no convertirse en la estatua de sal.
Pero se avanza, se camina,
se va buscando el pulso a la vida,
el latido al corazón de las calles,
del asfalto,
de las gentes que pasan a tu lado.
Se busca el renacer, el resurgir,
el grito ahogado que subyace en el alma,
y ese sentimiento, dormido,
precisa despertar,
sentir la música del día,
la canción de las aves,
la voz de las personas y las melodías,
sublimes, de la vida.
¡Se avanza, sí…!
Rafael Sánchez Ortega ©
25/11/18
SE VE LEJANO...
Se ve lejano el tiempo en que vendrá, por fin,
la primavera,
y se ve lejano ese momento,
con ilusión mal contenida,
con una esperanza insultante,
ante un previsible cambio
que pudiera deparar el futuro.
Se ven lejanos los días, y se ansía llegar a ellos,
donde se volverá a escuchar el canto de las aves,
mientras los árboles se visten
con sus ropas nuevas
y se llenan de colores.
Se ve difusa una sonrisa que se busca
y se apetece, entre esa niebla del futuro,
y sin embargo se la llama, se la implora,
y se la desea intensamente.
Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/18
PASAN LOS DÍAS...
Pasan los días y la vida continúa,
amanece y anochece, nuevamente,
dejando en el aire una sensación de
eterna primavera.
Así vuelven las ilusiones,
la tierra grita y las flores
amanecen temblorosas en los campos;
cantan las aves y también las fuentes,
y hasta el alma canta y los labios vibran.
Los corazones heridos vuelven a latir
de una manera renovada,
y las cicatrices se cierran, lentamente,
dejando, solo, su tatuaje en las almas.
Los ojos, doloridos y cansados,
se alegran con la luz y la esperanza
que adivinan;
quieren sentir todo esto que ven,
¡quieren amar a la vida!
Rafael Sánchez Ortega ©
21/11/18
FUE UN DÍA...
Fue un día gris y triste,
con lluvia en los tejados y las calles,
y el agua que llegaba de los cielos
buscaba, en las aceras,
la figura de los hombres.
Fue un día gris, repito,
y el alma se encogía tratando de volver
a su refugio en el recuerdo,
a ese desván oscuro y polvoriento
de mi alma.
Fue un día que pasó, y atrás quedó,
quemando tentaciones
y mil ganas de caer y abandonar
en la batalla
por causa de esas fuerzas que no tengo
y que me faltan.
Pero pude acabar, cansado y sudoroso,
esta primera etapa.
Rafael Sánchez Ortega ©
20/11/18
HE...
He vuelto a navegar por la bahía
desplegando la vela
y tomando los remos de mi barca.
He intentado ser yo mismo, nuevamente,
al fundir mis ojos con la inmensidad del cielo
y de las aguas.
He vuelto a ver las olas cantarinas,
vestidas con su blanco inmaculado,
pasar bajo la quilla, al ser cortadas por la proa,
de mi barca.
He intentado sonreír a las gaviotas
y buscar en las estrellas los suspiros
que le mandan, en la noche,
al universo.
He vuelto a escuchar el tic-tac
acelerado de mi pecho,
cuando intenté tomar
estos versos con mis labios.
Rafael Sánchez Ortega ©
19/11/18
ES PRECISO...
Es preciso que recojas el mensaje
que, el nordeste, te regala con la brisa;
él te dice que tus pasos continúen,
que prosigas avanzando al infinito
y que debes defenderte en esa lucha.
Para ello nunca vuelvas la mirada,
no remuevas las cenizas esparcidas,
ni te inclines a buscar unas marchitas amapolas
que quedaron por el suelo.
Es preciso que te enfrentes al destino
y que empuñes bien los remos de tu barca,
porque, cerca, el temporal está al acecho
y te aguardan sus zarpazos criminales.
Para ello recupera tus latidos y no dudes
de luchar por lo que quieres.
Rafael Sánchez Ortega ©
18/11/18
HOY DEBO...
Hoy debo comenzar, salir,
y dar los pasos necesarios
para intentar llegar a puerto.
Hoy debo saludar a la vida,
al compañero del trabajo,
al anciano del parque,
al niño que va al colegio,
al limpiabotas de la esquina
al mendigo del supermercado…
Hoy debo repartir sonrisas
a las personas que encuentre,
a las gaviotas que están en el puerto,
a los cormoranes que secan sus alas en la playa,
a los barcos que, en bajamar, sestean, sobre la arena,
a la vida misma…
Hoy debo vivir, intentar ver la luz,
y que la misma se quede en mis pupilas.
Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/18
VAN A VENIR...
Van a venir nuevos días cargados de ilusiones
y también de miedos y recuerdos.
No será fácil el camino
y debes ser consciente de ello.
Van a volver momentos llenos de tentaciones
por abandonar esta empresa
y regresar al mundo del pasado del que huyes.
Van a dar las dos de la mañana
y buscarás, inútilmente,
el sueño que no llega,
escucharás el reloj dando las horas
y quizás, te desesperes por la vigilia.
Vas a estar solo en ese instante
y es, seguro, de que maldecirás
aquello que te propones…
Pero debes intentarlo.
Si no luchas no hay victoria.
Rafael Sánchez Ortega ©
16/11/18
PERO HAY...
Pero hay que romper viejos tabúes,
dar un paso adelante,
decirte que es posible olvidar,
sin hacer daño.
Es probable que vuelvas la vista atrás,
a ese pasado,
pero no importa.
Debes vencer y vencerte,
la tentación seguirá
y eres tú el que debes estar
por encima de ella.
Ya sé que no va a ser fácil la tarea,
Que maldecirás mil veces su nombre.
Te culparás de tantas cosas
que hasta verás borrosa
esa encrucijada en que te encuentras
y hasta no sabrás el camino de salida.
Pero debes luchar, creer en ti.
No importan las heridas,
importas tú.
Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/18
HAY QUE...
Hay que caminar y levantarse,
abrir los ojos, nuevamente,
y sentir las caricias del alba.
Hay que contestar a la vida
que nos llama en la ventana,
al corazón que late presuroso,
a la sangre que bombea el corazón,
a la risa congelada entre los labios,
al amor que nos grita que adelante.
Hay que volver a caminar
recogiendo los cristales rotos,
devolver a las nubes hacia el cielo
y evitar el cigarro que nos quema
entre los dedos.
Hay que gritar y llorar, correr si acaso,
para evitar mirar atrás,
porque la vida está llamando
y debemos vivirla intensamente.
Rafael Sánchez Ortega ©
13/11/18
HOY VI LAS ROSAS...
Hoy vi las rosas, temblando, en los rosales
y vi, también, volando mariposas;
luego escuché cantar a las cigarras
y hasta sentí la brisa del nordeste
con sus besos.
¡Qué gran placer, con forma de poema!
¡Cuánta ilusión llenando los sentidos!
Hoy vi la vida de un modo diferente
y vi, también, tu rostro y tu silueta,
luego noté que estabas a mi lado,
y hasta sentí tus labios en los míos
con tus besos.
¡Qué sensación tan llena de ternura!
¡Cuánta pasión llegando hasta las venas!
...Hoy comprendí que todo es diferente
y que la vida, es su poema...
Rafael Sánchez Ortega ©
12/11/18
ERES...
Eres vida que amanece y que palpita,
desde el alba hasta el ocaso,
ya que estás en todas partes.
Eres parte de la vida y mis sentidos
que te ofreces dulcemente para darme
todo aquello que destilas cada día.
Eres polvo en la distancia,
sangre ardiente del presente,
y una rosa de esperanza
cuando pienso en el futuro.
Pero eres mucho más que todo esto
ya que vas en el silencio de mis pasos,
en la sombra que me sigue lentamente
y en la luz de la mirada que te busca
en la distancia.
¡Eres verso de un poema inacabado!
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/18
ME SENTÍA...
Me sentía renacer entre la bruma
aunque, a veces,
parecía que la luz se disipaba
y veía la ternura de la vida.
Me sentía encadenado, entre el pasado y el presente,
y sufría, soportando,
esa carga tan pesada.
Me sentía agarrotado, por el peso del recuerdo,
por las garras que robaban mis latidos,
y lograban que mis pasos se pararan.
Me sentía, en otros ratos,
como el niño que despierta,
como el hombre que camina por el parque,
como el joven que musita unas palabras
mientras busca en el futuro, tan cercano,
la respuesta y la verdad a sus problemas.
Rafael Sánchez Ortega ©
08/11/18
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