4.958 - QUIERO TUS ALAS...
Quiero tus alas,
canija, de hojalata,
para volar.
Iremos lejos,
a sitios donde nadie
haya pisado.
A las montañas
tan blancas que nos llaman
en los inviernos.
Quiero partir
a un mundo sin fronteras
y tras tus sueños.
Seremos libres,
sin rejas ni cadenas
que nos lo impidan.
Que atrás se queden
la estética y moral
de los cobardes.
Quiero tener
muy cerca tu sonrisa
y tus caricias.
Y por supuesto,
tus labios de cristal
para besarlos.
Te quiero a ti,
canija de mis sueños,
¡nunca lo olvides!
Rafael Sánchez Ortega ©
20/01/22
4.486 - CUANDO AMANECE...
Cuando amanece
se rompen las cadenas,
se va la noche.
Marcha a dormir
y deja paso al día
con la alborada.
La vida vuelve,
despierta entre las rosas
y las hortigas.
Sigue la vida
contando los minutos
de la jornada.
Atrás se quedan
los miedos con las sombras
y pesadillas.
Suenan las fuentes
y el canto del jilguero,
haciendo un dúo.
Quizás por esto
los nervios de la vida
cobran sentido.
Y se renuevan
las viejas ilusiones
y pentagramas.
Sueños de luces,
de sombras y misterios
en poesías.
Rafael Sánchez Ortega ©
21/10/20
Quizás la llegada de la noche y las nubes que hoy se ven en el cielo, en este atardecer, han inspirado estos versos que intentan llevar el signo contrario, es decir "un amanecer" y el dejar que la noche y las sombras duerman mientras el día despierta y amanece una nueva jornada. En ella la naturaleza despierta los sentidos del espectador y del poeta y le va mostrando la "poesía de la vida" con toda su magia y sencillez.
4.484 - CANTA CIGARRA...
Canta cigarra
y déjame tu embrujo
en mis oídos.
Porque ese canto
es néctar para el alma
por su dulzura.
Poco te pido
tú sigue sesteando
y haznos soñar.
Porque los hombres
precisan de los sueños
como los niños.
Y los acordes
que dejas en las tardes
tienen ternura.
En ellos viene
la magia de la vida
con poesía.
En ellos flotan
momentos especiales
de gran candor.
Y mientras tanto
las almas se apaciguan
y hasta sonríen.
Y es que en el fondo
un lago de los cisnes
deja tu voz.
Rafael Sánchez Ortega ©
19/10/20
Hoy he escuchado a una cigarra cantar mientras volvía del paseo y su canto me hizo estremecer y volví a ese mundo de los sueños y la poesía sin poder evitarlo.
Ya estaba anocheciendo y se juntó ese mundo de magia con su canto haciendo que el embrujo descrito en los versos cobrara una realidad en mi alma.
Quizás estoy exagerando con mis versos, pero esto fue lo que he sentido hace unas horas.
CON EL ALBA...
Con el alba el sol se levanta
y despierta las calles.
La ciudad cobra vida,
los pajarillos cantan
mientras los hombres acuden al trabajo.
En el ocaso el alba se acuesta,
las calles, intentan dormirse,
la ciudad bosteza dulcemente,
las aves vuelven a sus nidos,
los hombres se retiran a sus casas,
y un gato, perdido y solitario,
se desliza por su lado.
Por la noche aquel gato se queda vigilante
y sustituye a los serenos de hace años,
la ciudad duerme,
los pajarillos descansan en los árboles del parque
y los hombres, en sus lechos,
intentan conciliar el sueño.
Rafael Sánchez Ortega ©
06/12/17
VEO ESAS CALAS...
Veo esas calas mediterráneas
y simplemente distingo
una figura borrosa.
"Es ella", me digo,
aunque al final pudo ser un espejismo
y la sirena se confundió con una ola.
Rafael Sánchez Ortega ©
26/10/17
AMANECE YA...
Amanece ya y despierta
no te quedes en tus sueños.
Es la vida que prosigue
el latido que ahora sientes.
El rumor de la resaca
es del labio que suspira.
Hasta el canto de la alondra
Es la voz que aquí te llama.
(...Y tú sigues con los sueños
Infantiles...)
Rafael Sánchez Ortega ©
17/10/17
VOY VIAJANDO POR EL TIEMPO...
Voy viajando por el tiempo
sin billete ni equipaje
y no sé dónde se encuentra
la estación de mi destino.
Esa piel con la que sueño,
ese labio tembloroso,
ese cuerpo estremecido
y los ojos tan hermosos
que me presten su sonrisa.
Me despierto de las sombras
y te busco enfebrecido.
Ya no quiero tantos sueños,
ni proyectos ni suspiros.
Es tu cuerpo, el universo,
la estación que estoy buscando,
y ya veo en lontananza
el andén tan perseguido.
En él bajo y me detengo
rebuscando en sus rincones
cada poro de tu cuerpo,
de tu alma, y tus sentidos.
Rafael Sánchez Ortega ©
23/07/17
TE FUISTE SIN AVISAR...
Te fuiste sin avisar,
sin despedirte.
Tú siempre tan miedosa
y nos dejaste aquí
con tus miedos por recuerdo.
Te miré y te vi dormida.
Pero tú habías cerrado los ojos
para abrir los míos
y decirme que no ibas lejos,
que siempre estarías cerca,
¡muy cerca!,
alimentando mis sueños.
Rafael Sánchez Ortega ©
04/07/17






