A VECES TENGO FRESAS...
A veces tengo fresas
que miras y recoges,
reflejos de la luna
que son como faroles.
Curiosas mariposas
que vuelan en desorden,
y muestran muy coquetas
suspiros monocordes.
No son las amapolas
que duermen en la noche,
ni lunas con estrellas
perdidas y sin nombre.
Quizás esas figuras
contengan mil sabores,
delicias encantadas
que pierden a los hombres.
A veces tengo fresas
que cuelgo en los relojes,
silencios contenidos
de letras y de voces.
Es fácil que persigan
la lengua que las tome,
y el labio vacilante
cargado de razones.
No sé si tú deseas
las fresas y las flores,
que tengo entre mis manos
cargadas de pasiones.
Si acaso te las dejo,
sinceras y sin dobles,
cubiertas de frescura
mirando el horizonte.
"...A veces tengo fresas
cubiertas de razones
y quiero que a ti lleguen
y cuelguen de tu escote..."
Rafael Sánchez Ortega ©
15/11/15
que miras y recoges,
reflejos de la luna
que son como faroles.
Curiosas mariposas
que vuelan en desorden,
y muestran muy coquetas
suspiros monocordes.
No son las amapolas
que duermen en la noche,
ni lunas con estrellas
perdidas y sin nombre.
Quizás esas figuras
contengan mil sabores,
delicias encantadas
que pierden a los hombres.
A veces tengo fresas
que cuelgo en los relojes,
silencios contenidos
de letras y de voces.
Es fácil que persigan
la lengua que las tome,
y el labio vacilante
cargado de razones.
No sé si tú deseas
las fresas y las flores,
que tengo entre mis manos
cargadas de pasiones.
Si acaso te las dejo,
sinceras y sin dobles,
cubiertas de frescura
mirando el horizonte.
"...A veces tengo fresas
cubiertas de razones
y quiero que a ti lleguen
y cuelguen de tu escote..."
Rafael Sánchez Ortega ©
15/11/15
CUANDO SOBRAN LAS PALABRAS...
Cuando sobran las palabras
es que llora el corazón,
porque hay rabia contenida
con motivo y con dolor.
No se explica la conciencia
el sadismo y la pasión,
en acciones de los hombres
con las armas y el terror.
Hay locuras en las almas
que traspasan la razón,
y veleros al garete
dando vueltas bajo el sol.
Es por eso que el que llora
hoy merece una oración,
un abrazo y el cariño
con sus gotas de candor.
Cuando sobran las palabras
hay ambiente con tensión,
por heridas y por sangre
que no saben de color.
Hoy los hombres hacen caso
a profetas que no son,
y reciben mil doctrinas
entre el odio y el rencor.
Es por eso que a menudo
hay latidos y pasión,
con sadismo entre las almas
que rechazan al amor.
Llora el hombre, llora el niño,
porque entiende que, el perdón,
es la llave de la vida
y el sendero que va a Dios.
"...Cuando sobran las palabras,
porque el mundo va peor,
es el llanto de los ciegos
que así ansían la visión..."
Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/15
es que llora el corazón,
porque hay rabia contenida
con motivo y con dolor.
No se explica la conciencia
el sadismo y la pasión,
en acciones de los hombres
con las armas y el terror.
Hay locuras en las almas
que traspasan la razón,
y veleros al garete
dando vueltas bajo el sol.
Es por eso que el que llora
hoy merece una oración,
un abrazo y el cariño
con sus gotas de candor.
Cuando sobran las palabras
hay ambiente con tensión,
por heridas y por sangre
que no saben de color.
Hoy los hombres hacen caso
a profetas que no son,
y reciben mil doctrinas
entre el odio y el rencor.
Es por eso que a menudo
hay latidos y pasión,
con sadismo entre las almas
que rechazan al amor.
Llora el hombre, llora el niño,
porque entiende que, el perdón,
es la llave de la vida
y el sendero que va a Dios.
"...Cuando sobran las palabras,
porque el mundo va peor,
es el llanto de los ciegos
que así ansían la visión..."
Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/15
AQUELLAS...
Aquellas zapatillas, de eterna bailarina,
tenían los reflejos, las notas y los versos
que emite el vendaval.
Aquellas caracolas, mecidas por las olas,
estaban muy contentas, mirando a las estrellas,
allí, junto a la mar.
Aquellas confituras, que estaban tras la luna,
tenían el encanto, la gracia y el agrado,
surgiendo del cristal.
Algunos generales, seguían en su viaje,
ajenos a los hombres, que marchan en desorden
en busca de la paz.
Algunas golondrinas, pasaban muy tranquilas,
en vuelos y arabescos, trazados en el cielo,
de forma singular.
Algunas amapolas sentían la derrota,
el peso de la fuerza de vientos y galernas
que buscan su final.
No sé si la locura nos sume en la penumbra,
si tiene el brazo largo y va con paso cauto,
queriendo camelar.
Por eso los marjales no quieren realidades,
se visten como pobres, en cuadros sin renombre,
gritando ¡libertad!
Los versos que terminan hoy quieren la caricia
el verso con la rosa, tu cara encantadora
y el beso que me das.
Rafael Sánchez Ortega ©
13/11/15
LA PLUMA...
La pluma vigilante,
que escribe los destinos,
va en busca de la sombra
del cuerpo que yo admiro.
Se muestra vacilante,
me llega de otros siglos,
la tinta emborronada
dejando mil suspiros.
Es algo que conozco,
con ganas acaricio,
sus líneas invisibles
me dicen que estoy vivo.
La pluma, tan coqueta,
demuestra gran estilo,
en manos del escriba,
de rasgos más bien finos.
Las letras ondulantes,
los rasgos y los signos,
y aquellos claroscuros
del tiempo que se ha ido.
Ya sé que, en un momento,
plasmaron un escrito,
llenando de ilusiones,
misivas con cariño.
La pluma, entre tus manos,
surgía con sigilo,
llevando hasta el cuaderno
el beso que yo ansío.
Por eso la esperaba
igual que un buen marino,
mezclando con salitre,
el labio con el vino.
Retazos musicales
que dejan los vinilos,
y pasos en la noche
huyendo del rocío.
"...La pluma primorosa
me dice que has venido,
que llegas de muy lejos
buscando mi cariño..."
Rafael Sánchez Ortega ©
12/11/15
que escribe los destinos,
va en busca de la sombra
del cuerpo que yo admiro.
Se muestra vacilante,
me llega de otros siglos,
la tinta emborronada
dejando mil suspiros.
Es algo que conozco,
con ganas acaricio,
sus líneas invisibles
me dicen que estoy vivo.
La pluma, tan coqueta,
demuestra gran estilo,
en manos del escriba,
de rasgos más bien finos.
Las letras ondulantes,
los rasgos y los signos,
y aquellos claroscuros
del tiempo que se ha ido.
Ya sé que, en un momento,
plasmaron un escrito,
llenando de ilusiones,
misivas con cariño.
La pluma, entre tus manos,
surgía con sigilo,
llevando hasta el cuaderno
el beso que yo ansío.
Por eso la esperaba
igual que un buen marino,
mezclando con salitre,
el labio con el vino.
Retazos musicales
que dejan los vinilos,
y pasos en la noche
huyendo del rocío.
"...La pluma primorosa
me dice que has venido,
que llegas de muy lejos
buscando mi cariño..."
Rafael Sánchez Ortega ©
12/11/15
ERA FRÁGIL...
Era frágil, delicada como el viento,
una tierna melodía de cristal,
una rosa y un tesoro simplemente,
con sus alas de ternura y mazapán.
Así vino, hasta mis brazos, sin dudarlo,
en un vuelo de gaviota y alcatraz,
para luego refugiarse en mis costillas
y ser guía de mi barca y capitán.
Temeroso de perder tanta belleza
no sabía responder a su mirar,
ni tampoco qué decirle, en ese instante,
donde el tiempo detenía su tic-tac.
Fueron unas sensaciones instintivas,
un galope del corcel sobre la mar,
un sencillo colorido, y aleteo,
que impregnaba con sus hojas la ciudad.
Pero el niño que miraba todo aquello
no quería ser testigo de esta paz,
él quería girasoles encantados,
caracolas y sirenas para hablar.
Y por eso con sus dedos, dibujaba,
arabescos sin principio ni final,
en un cuadro de paredes invisibles,
con un fondo de esperanza y claridad.
Y reía, como ríen los pequeños,
con sonrisa variopinta y sin igual,
y sus ojos desprendían la alegría,
y esa llama primorosa de la edad.
Fue un instante, solamente, que recuerdo,
una gota de rocío y de maná,
un segundo en que los miedos se acabaron
y ya pude ser el labio a quien besar.
Y ese beso de tus labios, Amor mío,
traspasó la reticencia del mortal,
y mis labios respondieron a tus besos
pues querían ser resaca y así, amar.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/15
una tierna melodía de cristal,
una rosa y un tesoro simplemente,
con sus alas de ternura y mazapán.
Así vino, hasta mis brazos, sin dudarlo,
en un vuelo de gaviota y alcatraz,
para luego refugiarse en mis costillas
y ser guía de mi barca y capitán.
Temeroso de perder tanta belleza
no sabía responder a su mirar,
ni tampoco qué decirle, en ese instante,
donde el tiempo detenía su tic-tac.
Fueron unas sensaciones instintivas,
un galope del corcel sobre la mar,
un sencillo colorido, y aleteo,
que impregnaba con sus hojas la ciudad.
Pero el niño que miraba todo aquello
no quería ser testigo de esta paz,
él quería girasoles encantados,
caracolas y sirenas para hablar.
Y por eso con sus dedos, dibujaba,
arabescos sin principio ni final,
en un cuadro de paredes invisibles,
con un fondo de esperanza y claridad.
Y reía, como ríen los pequeños,
con sonrisa variopinta y sin igual,
y sus ojos desprendían la alegría,
y esa llama primorosa de la edad.
Fue un instante, solamente, que recuerdo,
una gota de rocío y de maná,
un segundo en que los miedos se acabaron
y ya pude ser el labio a quien besar.
Y ese beso de tus labios, Amor mío,
traspasó la reticencia del mortal,
y mis labios respondieron a tus besos
pues querían ser resaca y así, amar.
Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/15
UN ABRAZO DE MIEL...
Un abrazo de miel y de seda
reclamaba mi cuerpo cansado,
con la tenue y sutil carantoña
de ese beso que venga a mis labios.
Sortilegios de luz y claveles
en la nota que deja el piano,
y en la mar silenciosa que llega
a la playa con rizos dorados.
Hay ternura en el cielo que mira
al marino que brega en su barco,
porque quiere que llegue la pesca
al anzuelo tras duro trabajo.
Soliloquios de tiempo presente
como luces vigentes de un faro,
así son las campanas del alma,
las que suenan sin nota y badajo.
Un abrazo de miel necesita
el amante que va por el campo,
a rendir pleitesía a su novia
con la rosa temblando en la mano.
Pero puede que pida cariño
aquel labio que va susurrando,
y también mariposas, con nombre,
al catar el panal tan amargo.
Aunque puede que pida un receso,
para ver más allá de los astros,
y ascender a la luna serena
y besar ese rostro tan blanco.
Es difícil saber, si los sueños,
son productos, tan solo de engaños,
o si tienen la magia divina
y cordura de niños y sabios.
"...Un abrazo de miel, yo te ofrezco,
corazón que soportas mi llanto,
y también la sonrisa sincera
para darte, mi amor, lo que guardo..."
Rafael Sánchez Ortega ©
10/11/15
reclamaba mi cuerpo cansado,
con la tenue y sutil carantoña
de ese beso que venga a mis labios.
Sortilegios de luz y claveles
en la nota que deja el piano,
y en la mar silenciosa que llega
a la playa con rizos dorados.
Hay ternura en el cielo que mira
al marino que brega en su barco,
porque quiere que llegue la pesca
al anzuelo tras duro trabajo.
Soliloquios de tiempo presente
como luces vigentes de un faro,
así son las campanas del alma,
las que suenan sin nota y badajo.
Un abrazo de miel necesita
el amante que va por el campo,
a rendir pleitesía a su novia
con la rosa temblando en la mano.
Pero puede que pida cariño
aquel labio que va susurrando,
y también mariposas, con nombre,
al catar el panal tan amargo.
Aunque puede que pida un receso,
para ver más allá de los astros,
y ascender a la luna serena
y besar ese rostro tan blanco.
Es difícil saber, si los sueños,
son productos, tan solo de engaños,
o si tienen la magia divina
y cordura de niños y sabios.
"...Un abrazo de miel, yo te ofrezco,
corazón que soportas mi llanto,
y también la sonrisa sincera
para darte, mi amor, lo que guardo..."
Rafael Sánchez Ortega ©
10/11/15
APAGA LA LUZ, NO TEMAS...
Apaga la luz, no temas,
que viene una noche larga,
con ella los vientos fuertes
y lluvia que el cielo manda.
Vendrán las brumas y el miedo,
y el frío de nieve baja,
también las brumas oscuras
y el viento que silba y clama.
Pero la noche de invierno
tiene dulzura en sus alas,
aunque granice, y nos duelan,
los chaparrones sin pausa.
Vendrá de nuevo, otra noche,
donde se escuche una nana,
y así te duermas, de nuevo,
entre la paz y la calma.
Apaga la luz, despacio,
y busca la dulce cama,
la que cobija tu cuerpo,
la que, sin miedo, te abraza.
Porque la luz ya vacila
y el temporal, con su garra,
viene llamando a las puertas
para encoger las entrañas.
Pero tú siente mis brazos
y ese susurro en tu cara
que va diciendo tu nombre
mientras mis labios te hablan.
No temas, amor, no temas,
vendrán otras madrugadas,
donde el silencio y mis besos
dejen un sello en tu alma.
"...Apaga la luz, y duerme,
no temas la noche brava,
porque yo cuido tu sueño
en estas horas que faltan..."
Rafael Sánchez Ortega ©
09/11/15
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