4.028 - SOLA EN LA NOCHE...
Sola, en la noche,
la luna por la playa
se paseaba.
Sola y despierta
miraba la gaviota
al horizonte.
Sola, la arena,
de noche se bañaba
con la resaca.
Gime muy fuerte
el viento enloquecido
del temporal.
Chillan los pinos,
también los eucaliptos,
malhumorados.
Y grita el alma
con llanto silencioso
y con dolor.
Besos y rosas,
decía aquel cuaderno
que tú leías.
Y te besé,
dejando entre tus labios
algunas rosas.
Tomé el cuaderno,
estaba con tus rosas
y con mis versos.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/11/19
4.027 - NUEVAMENTE...
Nuevamente sale el sol en la mañana,
alcanzando a nuestro hombre.
La luna, temblorosa, ha cumplido su trabajo
y regresa a descansar.
Ha velado al niño ya crecido y es hora de volver
a las tinieblas de la noche
para que el alba continúe la misión
de abrir las ventanas y dar paso al cielo, azul,
que ofrece el nuevo día.
Atrás queda la resaca y la embriaguez
de la noche pasada,
precediendo a la derrota.
Un suspiro se escapa de los labios
del durmiente
mientras siente la incertidumbre
de la vida
No quiere levantarse, ni tratar de luchar,
para enfrentarse al nuevo día
y conseguir la victoria.
Quiere quedarse un rato más y seguir,
con los ojos cerrados,
ignorando al mundo y olvidando su vida.
Tiene las alas rotas
y piensa que no merece la pena volver a volar.
"¡Quiero dormir!", (balbucean sus labios),
y un ángel acude a su lado,
para ofrecerle un trago agridulce
de la copa del amor
y calmar esa sed que le atormenta.
Rafael Sánchez Ortega ©
25/11/19
4.026 - EN LA ACUARELA...
En la acuarela
se encuentran los colores
para pintar.
Hubo un artista,
con dedos prodigiosos,
que la tomó.
Pintó un gran cuadro
con todos los matices.
¡Era la vida!
Y de la nada
surgieron las estrellas
y luego el sol.
Así temblaron,
con miedo contenido,
por el futuro.
Estaban solas
en medio de aquel cuadro
del universo.
Pero el silencio
fue roto en un instante
de inspiración.
Brotó la vida,
el grito, el movimiento,
y hasta el suspiro.
Algún ateo,
sonríe al ver el cuadro,
que alguién creó.
Rafael Sánchez Ortega ©
25/11/19
4.025 - SE MARCHAN Y SE VAN...
Se marchan las persona
que un día conociste,
se quedan en regiones
con trazos invisibles,
y tú prosigues viaje,
quizás un tanto triste,
envuelto en los recuerdos,
de instantes muy sutiles,
"es cosa de la edad",
te dicen como en chiste,
la vida es como un tren
plantada en los raíles,
la vía y la estación
trayectos y desfiles
que pasan y se van
volando cual perdices...
Se rompe el corazón
sintiendo que no es libre
y busca en los marjales
el vuelo de los cisnes,
el canto singular,
el vuelo tan sublime
y aquella gracia alada
trazando sus perfiles,
las aguas de cristal
dejaban mil rubíes,
encanto insuperable
de artistas increíbles,
y el hombre soñador
remaba en los latines
siguiendo a los poetas
en salmos y gentiles...
"...Se marchan los amigos
de sueños imposibles,
aquellos que en la infancia
rasgaban los violines..."
Rafael Sánchez Ortega ©
24/11/19
4.024 - CADA VEZ QUE TE VEO...
Cada vez que te veo
me pregunto quién eres,
trovador de las cumbres
y juglar de las gentes,
porque un día viniste
de los campos muy verdes,
sudoroso y cansado,
y con barba de viernes,
y llegado a la plaza
te acercaste a la fuente
a beber con tus labios
unos sorbos muy breves,
y tus dedos buscaron
el laúd impacientes
y cantaste sin prisa
los romances del héroe...
Cada vez que te escucho
vuelvo atrás, a la fiebre,
al pasado remoto
con sus nieblas crueles,
y es que vibra la historia
mientras nace el nordeste,
y palpitan los labios
con la historia que vierten,
la ficción recogida
de otros labios, ya ausentes,
transmitida a lo largo
de centurias y preces,
y es que tú la renuevas
y la haces presente,
a través de los versos
que tus labios ofrecen...
"...Cada vez que te busco
siento arder a mis sienes,
narrador de la historia
con tus versos de nieve..."
Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/19
4.023 - CADA DÍA SALE EL SOL...
Cada día sale el sol
y se posa en la ventana,
aunque sea solamente
con reflejos, desde alba,
y ese sol es el vecino,
el amigo que nos llama,
es la luz del nuevo día
con destellos y esperanzas
y así damos nuevos pasos
al salir desde la cama
con los piernas vacilantes
y apartando las legañas,
y buscamos la cocina,
el café con las tostadas,
y un buen vaso, con el zumo,
que nos dejan las naranjas...
Mientras tanto, en la alameda,
unas aves se levantan
y despiertan los jardines
cuando saltan por las ramas,
en sus picos amanecen
las sonrisas que desgranan
en eternas sinfonías
de una música sagrada,
luego van a los tejados
a mirar en la distancia,
intentando descubrir
la pareja que les falta,
el jilguero variopinto,
el gorrión de porcelana,
la paloma mensajera
y hasta el mirlo con bufanda...
"...Cada día sale el sol
para el hombre y su esperanza,
despertando golondrinas
en su pecho y en su alma..."
Rafael Sánchez Ortega ©
22/11/19
4.022 - CON LA MANO DERECHA...
Con la mano derecha
sostenía un pañuelo,
y secaba su cara
del sudor incruento,
era un día de junio
con un manto en el cielo
del azul, tan profundo,
y den tanto misterio,
y su mano seguía
por la cara y el cuello,
deteniendo las gotas
del sudor indiscreto
porque afuera los rayos
enviaban el fuego
de ese sol que anunciaba
un verano coqueto...
Dos viejitos, sentados,
en un banco del puerto,
disfrutaban la sombra
de unos robles muy viejos,
se cruzaban palabras
como chicos traviesos
que algún día jugaron
y también compartieron,
¡qué momentos felices,
y qué años aquellos,
cuando juntos hallaron
el placer de unos besos!,
pero ahora, los años,
aceleran sus miedos,
con las sombras y dudas
que creían tan lejos...
"...Con la mano despide
a la nieta, el abuelo,
ya que va salerosa
y contenga al colegio..."
Rafael Sánchez Ortega ©
21/11/19
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