5.437 - QUIERO DORMIR...
Quiero dormir
un poco en la mañana
entre tus brazos.
Mientras la aurora
saluda con sus rayos
yo soñaré.
Y volarán
mis sueños de colores
a muchos sitios.
Vendrás conmigo,
iremos a los campos
y a las aldeas.
Visitaremos
los nidos de cigüeñas
del campanario.
Nos detendremos
a ver las caracolas
por las arenas.
Y en esas playas,
sin prisa, jugaremos,
con los cometas.
Será bonito
bañarse con la espuma
de las resacas.
Y si me apuras
haremos de este sueño
nuestros suspiro.
Porque dormir,
un poco con la aurora
es algo hermoso.
Y entre tus brazos,
sintiendo tus caricias,
¡para qué más...!
Rafael Sánchez Ortega ©
06/04/23
5.436 - VESTIDO AZUL...
Vestido azul
del cielo en la mañana
de primavera.
Pequeñas hebras
de luces en el pelo
hoy amarillas.
Suspiro al ver
de cerca la ternura
de este momento.
Es primavera,
repito quedamente,
mientras sonrío.
Cantan jilgueros,
gorriones y canarios
por los jardines.
Se ven cigüeñas
y algunas golondrinas
pasar volando.
La tierra pide
las manos que le siembren
en sus entrañas.
Los labradores
madrugan y ya acuden
a la campiña.
Atrás se queda
la casa con los sueños
en la mañana.
Adentro canta
la esposa, enamorada,
del labrador.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/04/23
5.435 - ERES LA SOMBRA...
Eres la sombra
que deja el nuevo día
junto a las nubes.
Para el calor
la sombra es conveniente
y necesaria.
Porque las almas
precisan de cariño
y brisa fresca.
Es ese soplo,
silente de los cielos,
que tanto buscan.
Para las velas
y rumbo del navío
que avanza lento.
Por eso el sol
acude con las nubes
en la mañana.
Es primavera,
parece que nos dicen,
en la pradera.
También con gritos,
velados por las calles,
y las ciudades.
Luces y sombras,
se mezclan y conviven
en armonía.
Veo tu sombra
bajar por la alameda
para el trabajo.
Y yo te sigo,
me fundo con tus pasos
y voy contigo.
Quiero sentir
lo mismo que tu sientes,
bajo tu sombra.
Quiero soñar,
tenerte entre mis brazos,
un día más.
Rafael Sánchez Ortega ©
04/04/23
5.434 - DÍA DE NIEBLA...
Día de niebla
que empaña los cristales
y las conciencias.
Doy unos pasos,
avanzo por la estancia,
abro ventanas.
El día gris
me abraza y me deprime
sin darme cuenta.
Miro el reloj,
las horas van corriendo
y hay que partir.
Abro la puerta,
la senda está delante
y ella me espera.
La vida sigue,
no importa que la niebla
esté latente.
Mira, tras ella,
se esconde, temblorosa,
la primavera.
Debes vivirla,
sentir como te abraza
y te desea.
Y está esperando
que salgas y sonrías
para abrazarte.
Rafael Sánchez Ortega ©
03/04/23
5.433 - CIERRA LA PUERTA...
Cierra la puerta
y deja que las sombras
vengan al lecho.
Llega la noche,
la luz ya se retira,
sale la luna.
Y más arriba,
titilan las estrellas
y nos saludan.
Pero esta noche
no quieres los saludos
ni las caricias.
La luna llora,
con lágrimas amargas
y gruesa lluvia.
Y te entristece
sentir que su regazo
está mojado.
Hoy tú quisieras
poner una sonrisa
entre sus labios.
"¡No llores luna,
tú, que eres buena amiga,
te necesito!"
"Te quiero fuerte,
muy alegre y sonriente,
dándome ánimos."
"Pero descansa,
respeto tu silencio
y tu dolor"
"Tendremos noches
de fiesta y fantasía,
ya lo verás"
"Y mientras tanto,
descansan entre las nubes
que yo te velo."
Rafael Sánchez Ortega ©
02/04/23
5.432 - HAY MARGARITAS...
Hay margaritas
que asoman en los campos
para tus ojos.
Y yo las miro,
sonrío y las saludo
pensando en ti.
Hay amapolas
que extienden hoy sus pétalos
con gran pasión.
Y con mis dedos
acepto su lujuria,
las acaricio.
Hay rosas blancas
que ofrecen sus colores
casi temblando.
Y, como en sueños,
las llevo hasta tu pelo
para embrujarte.
Unos claveles
se ofrecen a la vista
y yo los tomo.
Pienso en tus labios,
tomarlos con los míos
y regalártelos.
¡Ay, primavera!,
con cuántas utopías,
tú me emborrachas!
Rafael Sánchez Ortega ©
01/04/23
5.431 - HOY HE SOÑADO...
Hoy he soñado
contigo y con tus ojos
tan seductores.
He visto en ellos
la luz de tus pupilas
que me llamaban.
Eran un faro,
el puerto y el refugio
de mi navío.
Y yo, cansado,
llegaba hasta tu lado
a descansar.
Tú me ofrecías
palabras y caricias
en tu regazo.
Yo te contaba
relatos de los mares
y de la pesca.
Éramos niños,
juntábamos los sueños
con nuestros besos.
Y nos amábamos,
así, con la inocencia
de aquellos años.
Bonito sueño
en medio de la noche
el que yo tuve.
Y es que era cierto,
estuve entre tus brazos
mientras dormía.
Me desperté
y un beso fue a tus labios
desde los míos.
Rafael Sánchez Ortega ©
30/03/23






