4.298 - LLEGA LA LUNA...
Llega la luna
de nuevo en otra noche
con sus caricias.
Rayos silentes,
cual besos desprendidos
desde su boca.
Y esa ternura
inmensa, que nos deja,
con su presencia.
Será la noche
la causa de esta magia,
será el silencio.
Todo es posible.
Quizás hasta tú mismo
seas un verso.
El beso oculto
del labio que suspira
en plena noche.
Y es el latido
del pecho enamorado
insatisfecho.
La luna en calma,
serena los sentidos
con su candor.
Y tú la quieres,
te duermes en sus brazos,
sin darte cuenta.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/05/20
4.297 - SOMOS CENIZAS...
Somos cenizas,
partículas de arena
en este cosmos.
Pequeña parte
de un todo indescifrable
que nos abraza.
Y resistimos,
anclados a la tierra
y a mil embates.
Quisimos vernos
un día, como dioses,
y lo creímos.
¡Pobres mortales,
buscando en esta idea
una entelequia!
Esa utopía
de ser el superhéroe,
y el rey de Todo.
Pero las huellas
dejadas por los hombres
no dicen eso.
En los recuerdos
se encuentran las respuestas
y los pecados.
Seres de paja,
pequeñas marionetas,
buscando a Dios.
Rafael Sánchez Ortega ©
04/05/20
4.296 - ¡AY QUÉ TRISTE MELODÍA...!
¡Ay, qué triste melodía
recibían las estrellas,
de la boca de aquel niño
que lloraba por su abuela!,
y lloraba por los brazos,
las caricias y, la ausencia,
de aquel cuerpo y su figura
que buscaba sin respuestas,
y lo hacía cada noche
con palabras y maneras,
desgranando la sonrisa
de su boca siempre fresca,
y es que ahora estaba solo
con las sombras que se acercan
y se llevan a la anciana
a otro mundo de tinieblas...
Yo asistía estupefacto
a este llanto y pataleta,
de aquel niño tan precioso
que mostraba así su pena.
No sabía qué decirle
ni qué hacer por su problema,
ya que el alma es un misterio
y se escapa a nuestra esencia,
hay que ser como los niños
y buscar esa sorpresa
de ilusión y fantasías
en los versos de un poema,
porque ellos ven la vida
de otra forma muy diversa,
con los ojos infantiles
y cargados de inocencia...
"...¡Ay, qué triste melodía,
deja el niño en esta escena,
porque siempre, en su recuerdo,
tendrá el beso de la abuela!..."
Rafael Sánchez Ortega ©
04/05/20
4.295 - UN VIEJO CUADRO...
Un viejo cuadro
de nuevo me ofrecía
la primavera.
Las margaritas
surgían en los prados,
en cualquier parte.
Gran colorido.
Fuente de inspiración,
para el pintor.
En las pupilas,
se mezclan fantasías
y realidades.
Busca las nubes
que tienen perfiladas
cientos de formas.
Mira las ramas
y divisa en los árboles
a los Quijotes.
Y siente al viento
hablándote, silente,
en plena tarde.
Te cuenta cosas,
relatos y aventuras,
de conocidos.
También te dice
que inicies esos sueños
de tus pinceles.
Rafael Sánchez Ortega ©
03/05/20
4.294 - QUÉ TARDE MÁS BONITA...
Qué tarde más bonita
oyendo a las cigarras,
a dúo, con los grillos
dejándonos sus nanas,
la tierna primavera
sin prisas se mostraba
sacando margaritas
y rosas en las campas,
también los pajarillos
venían y sumaban
sus cantos primorosos
de juergas y jaranas,
igual las golondrinas
cruzaban y volaban
en arcos sinuosos
de un bello pentagrama...
Qué tarde más hermosa,
dijeron las pestañas,
de ver de nuevo el mundo
surgiendo de la nada,
y es cierto lo que ocultan
los gritos de las almas,
los pechos tan ansiosos
con voces tan calladas,
estaban confinados
detrás de las legañas,
los versos de la vida,
la prosa tan ansiada,
se daban sin razones
ni múltiples palabras,
los yugos en la mente
las losas soportaban...
“¡Qué tarde más preciosa
tras puertas y ventanas,
la vida fue un suspiro
que el cielo nos mandaba...!"
Rafael Sánchez Ortega ©
03/05/20
4.293 - UN NUEVO DÍA...
Un nuevo día
llegó para los hombres
desesperados.
Volvió la risa.
Los ojos suspiraron,
vibrando el alma.
Y se ofrecieron
las tiernas margaritas
de los caminos.
Desde los árboles
los pájaros charlaban
con sus canciones.
El cielo azul,
las nubes caprichosas
daban candor.
Y por las calles
de nuevo, las personas,
cobraron vida.
Vida en los niños
jugando sin descanso
en ese rato.
Vida en ancianos
en busca de una sombra
hoy tan ansiada.
Vida en los pechos,
con gracias a los cielos
por este don.
Rafael Sánchez Ortega ©
02/05/20
4.292 - LLEGAN LAS SOMBRAS...
Llegan las sombras,
de nuevo con la noche.
Se para el tiempo.
Y tú prosigues,
recuerdo incombustible
en la cabeza.
Es la conciencia,
repasa y analiza
esos momentos.
Ayer, (pensaba),
vivía en una nube
y hasta gozaba.
Hoy está lejos,
la nube ya lejana
y aquel ayer.
Se pasa el tiempo
y llegan los recuerdos
con la resaca.
Vuelvo a las sombras
y en ellas me refugio,
son mi consuelo.
Entre la bruma
rescato viejos sueños
y me conformo.
¡Pobre poeta
con pluma enamorada!
¿A dónde vas...?
Rafael Sánchez Ortega ©
01/05/20






