6.420 - NOSTALGIA...



Hay días de verano

cargados de nostalgia,

antiguas primaveras

y rimas marchitadas.


Dejamos de existir,

y aumenta la distancia,

al menos para algunos,

que siguen hoy su marcha.


Ignoran la presencia

de quien les dio sus barcas,

y siguen por la vida

atados a sus anclas.


Se omiten los saludos

se niegan las palabras,

y, ahora, hay un vacío,

donde antes hubo gracias.


¡Qué tristes son las tardes

sin flores y sin charlas,

y vuelven los recuerdos

de letras enlatadas!


Entonces, sin rubores,

hacíamos mil marchas,

cruzábamos los campos,

con valles y cañadas.


Surcábamos sin rumbo

los mares y resacas,

llegando a las orillas

de costas y de playas.


Mezclábamos suspiros

y el tiempo se paraba,

sentíamos que un curso

juntaba nuestras almas.


¿Y ahora, pobre diablo,

qué buscas y no hayas?,

¿qué sigues y qué ansías,

y mientras no descansas?


Te diste como el niño

que antaño en ti llevabas,

y hoy, vaga sin un norte,

en busca de migajas.


Plegarias y oraciones

que suplan las palabras,

la rima y el poema,

nacidos, y con lágrimas.


¡Adiós, verano incierto,

me vuelvo hacia mi casa,

allí, donde los robles

se juntan con las hayas!


Mi brújula no tiembla,

está quizás varada,

se mueren los recuerdos

y ya no queda nada.


Rafael Sánchez Ortega ©

01/08/26


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