SUPONGO Y...

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Supongo y pienso que es una fortuna
poder abrir los ojos y ver que estás muy cerca,
y a mi lado,
que tus ojos me persiguen y que buscan mi figura,
y que miras como voy a la ventana,
como corro las cortinas y me quedo contemplando
más allá de los tejados y la plaza,
a las nubes muy cercanas que ahora pasan embobadas
y también a las palomas, que en el parque,
van buscando aquellas migas invisibles por el suelo.

Supongo y creo que es un sueño lo que veo
y lo que siento
y que es mi mente la que juega un papel en esta escena
y me presenta todo aquello que he soñado por la noche
y hasta el sueño irreverente de tu cuerpo
entre mis brazos,
de tus labios en mis labios
y mis manos recorriendo tu cintura
y las tuyas apoyadas en mi pecho y en mi espalda,
con el bello y sugerente caramelo de tus labios
con sabor a miel y a fresas, que agradezco.

Supongo y tengo la completa seguridad de saber que no,
que no es un sueño lo que veo
y lo que captan mis sentidos,
porque cerca, y a mi lado está tu ropa en una silla,
está tu cuerpo en ese lecho
y estás Amor, con la dulzura de tus ojos
persiguiendo mis latidos
y mis idas y venidas por el cuarto.

Supongo y siento, que es amor lo que me embarga,
que es la sangre que ha cobrado nueva vida,
que es, en fin, la poesía la que ha llegado
en esta noche del otoño con su magia y con su embrujo
a decirme que me amas,
que han venido mariposas con el alba
a dejar el colorido de sus alas en mis ojos
y también en tus pupilas,
que han llegado los cometas de la infancia
a volar y a discurrir por esos cielos
en un baile sin control y sin sentido,
perseguidos por tus dedos y mis dedos,
entre risas y jadeos.

Supongo y quiero, que se hagan realidad estos anhelos,
que las almas se liberen de grilletes y cadenas,
que mis ojos hoy te busquen
y se encuentren con los tuyos,
que tu voz tan singular a mí me llegue
y que llene mis oídos con la música sublime
de esos labios que yo ansío y que deseo
y que tiemble el corazón enamorado
y se rompa en dos mitades al sentir
la dulce flecha de Cupido
que atraviesa mi costado
para darte y entregarte
tanto Amor que por ti siento.

Rafael Sánchez Ortega ©
30/09/14

QUIEREN AMOR...

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Quieren Amor, que callen mis palabras,
que duerman ese sueño del olvido,
que queden en silencio los recuerdos
y mueran los proyectos sin abrirlos.

Quieren cortar las hojas de un otoño
y hacerlas deslizar por ese río,
el mismo que nos lleva a las cloacas
y acaba con los sueños de los niños.

Quieren que cierre presto las pestañas,
que ignore los temblores de los lirios,
que mudo me enloquezca, en la ceguera,
y sea un vagabundo en el camino.

Quieren que escriba solo vaguedades,
que calle lo que dictan mis sentidos,
que diga lo que al mundo no le importa
y evite hablar de amor en lo que digo.

Quieren Amor, que muerda mis palabras,
que encuentre la pureza de los libros,
y explique con mis versos y poemas
los restos de mentiras y delirios.

Quieren que diga solo lo que esperan
aquellos puritanos escondidos,
los mismos que se ceban con la muerte
e ignoran las heridas de los vivos.

Quieren que oculte todo lo que siento
y hasta la sangre del soldado herido,
por solo combatir con la palabra
en un mundo de locos y de pillos.

Quieren cerrar mi pluma en un instante,
y hasta cerrar del alma los suspiros,
para lograr con ello la victoria
y mis labios se plieguen sin un grito.

Quieren Amor, que olvide los poemas,
que escriba de otros temas más sencillos,
e ignoran que el amor está en mi sangre
y es algo superior a lo que escribo.

Rafael Sánchez Ortega ©
30/09/14

SE PAGARON LAS LUCES...

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Se apagaron las luces,
se cerraron las puertas,
la quietud y el silencio
se adueñó de la iglesia.

El incienso dormido
resurgió en las tinieblas,
con su olor penetrante,
peculiar y sin mezcla.

En los bancos vacíos
unas sombras se alegran,
de la paz que ha llegado
a dejar sus esencias.

A cubrir los espacios
de la iglesia desierta,
a escalar sus paredes,
sus ventanas y rejas.

Se apagaron las luces
y quedaron las velas,
alumbrando los santos
y figuras de cera.

Porque solo el silencio
era el dueño de veras,
del recinto sagrado
y su magia incompleta.

Hasta el órgano amable
ha dormido sus cuerdas,
y ha extendido sus notas
por los muros y piedras.

En las viejas paredes
hay alegres vidrieras,
que dan luz y dan vida,
con bonitas escenas.

"...Se apagaron las luces
y hasta el sol parpadea,
en la iglesia del pueblo,
donde un niño confiesa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/09/14

AHORA QUE LLEGA EL OTOÑO...

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Ahora que llega el otoño
y nos habla sin palabras,
con sus tonos de colores
y sus tardes sonrojadas...

Siento que el cielo se abre
y que suenan mil campanas,
que la noche se hace día
y que saludan las ramas.

Las pequeñas mariposas
con sus alas encantadas,
ya van cubriendo los suelos
desde el ocaso hasta el alba.

Porque la luz se pronuncia
en tono azul y escarlata,
con mil ribetes dorados
que ya presagian la escarcha.

Llega en la noche el rocío,
vuelve el temblor a las almas,
y hasta las flores de octubre
tienen su página blanca.

Para que en ella tu escribas
esa sutil añoranza,
todas las frases que piensas
al ver la imagen sagrada.

Porque el otoño es sagrado,
tiene también esa magia,
ese precioso embeleso
con mil suspiros que embriagan.

Y nos arropa en sus brazos
y nos susurra una nana,
mientras afuera los vientos
silban con voz muy extraña.

Ahora que llega el otoño
siento su voz que me habla,
y que me dice que siga,
que no me pare ante nada.

Porque la vida del hombre
es retornar a la infancia,
es primavera y verano
y es apurar el mañana.

Para que nunca se acabe
este presente que marcha,
esta emoción tan sublime
de la fontana sagrada.

...Quiero embriagarme en su néctar,
quiero beber de su agua,
quiero sentir el otoño
con sus claveles de plata.

Para a su lado dormirme,
y traducir sus palabras,
mientras la luna se esconde
y entre las nubes me abraza.

Rafael Sánchez Ortega ©
28/09/14

ES POSIBLE...

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Es posible que las flores se marchiten en otoño
y las fuentes se vacíen de las aguas;
que los ríos cantarinos ya se duerman
y se queden silenciosas sus riberas.

Es posible que los niños se apresuren,
en los buses,
cuando marchan al colegio en la mañana,
cuando salen presurosos en la tarde
con los ojos aburridos y cansados
de unos temas que no entienden
y que encima, les obligan a seguir,
en sus cuadernos, los perfectos profesores
que olvidaron los rincones de su infancia.

Es posible que el amor esté perdiendo la batalla
en un mundo donde prima el egoísmo,
donde el hombre no respira sin su móvil,
donde vaga el sentimiento entre las sombras
y el recuerdo,
de una época pasada y ya lejana,
de una oscura prehistoria que se pierde en la memoria,
de una piel endurecida que ha tenido que adaptarse
a los guiones que le marca el día a día.

Es posible que perduren corazones solitarios
y que vayan por la noche en esa playa
solamente con la luz de la linterna,
esperando rescatar de entre las sombras,
la figura estremecida que soñaron, siendo niños,
y que hablaba con palabras muy sencillas
del amor y de los sueños.

Es posible corazón, que tengas miedo,
y que pienses, como tantos,
que la vida se termina,
que el pasaje que has pagado llega al fin,
en este tren, con sus vagones, que te lleva
y que te arrastra hasta un andén muy solitario,
porque nadie está esperando tu llegada,
y las dudas y el vacío, bien se esconden
tras sus puertas.

Es posible que te aferres a la vida
y que quieras renacer de tus cenizas,
rehuir ese final al que te llevan los railes
y volver a ver los versos, con la luz y la esperanza,
de un mañana diferente,
de una mano, en el presente, que te busque muy nerviosa,
de unos dedos que te hablen solamente con caricias
y unos ojos que susurren en los tuyos
mil poemas sin palabras.

Es posible que te busque sin descanso
y que añore el contenido de tu risa cantarina,
y ese timbre de tu voz, tan armoniosa,
que me embriaga los sentidos,
y la hermosa sinfonía de tu cuerpo y tu figura
por mis sueños de cristal,
en esas hojas que el otoño deposita, lentamente,
en estos días con su encanto.

¡Es posible...!

(Pd. Y como hoy hace un día maravilloso
y el sol luce en todo su esplendor,
creo que todo "es posible",
y hasta amar y querer así es más sencillo
y verdadero,
ya que la vida surge de una manera sincera
y sin prisas,
con la palabra en los labios,
con la mirada buscando en la distancia
y con los dedos sintiendo ese roce invisible,
de otros dedos, que llegan y los rozan
con un beso y con un verso en este otoño...)

Rafael Sánchez Ortega ©
27/09/14

SE DICE QUE LA VIDA ES UNA ROSA...

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Se dice que la vida es una rosa,
una flor con sus pétalos de plata,
un rosario cambiante de colores
y una voz que se pierde en la distancia.

Pero yo te aseguro, niña mía,
que la vida es un verso que se traza,
un poema que surge en cada instante,
y que brota del alma en las mañanas.

...Es otoño, lo sé, no te estremezcas,
aunque veas la luna enamorada
con su brillo, bailando con las olas,
y estirando su cuerpo por las aguas.

Los sonidos del mar forman rumores,
melodías que llegan a las playas,
y se mezclan de brisa y de salitre
con las algas que dejan las resacas.

Yo repaso, despacio, mi conciencia
y te busco detrás de la ventana,
esperando tu rostro y tu figura
y ese cáliz de sangre acelerada.

Porque quiero tus labios temblorosos
y ese beso que pido y que me falta,
y deseo tus manos en mis manos
y sentir el candor de tu mirada.

Y es entonces que veo que te acercas,
que saludan tus ojos y me llamas,
que pronuncias mi nombre en un susurro,
y lo haces sin voces ni palabras...

Te deseo, y lo sabes, vida mía,
y el amor se desborda por el alma,
va a tu lado en mis versos y poemas
a dejar en tu oído lo que ansiabas.

Que te quiero sin rosas ni claveles,
sin cometas anclados en la infancia,
y a pesar de las dudas y los miedos
que pudieran nacer en mis pestañas.

"...Se dice que la vida es una rosa,
una flor con su mezcla de nostalgia,
pero debo decirte, que así mismo
esa vida es un rayo de esperanza..."

Y la busco y la vivo en cada instante
como busca el sediento la fontana,
y te busco, mi niña, en el sendero,
y a tu linda sonrisa plateada.

Rafael Sánchez Ortega ©
25/09/14

¡QUÉ LARGO SE HACE ESTE DÍA...

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¡Qué largo se hace este día
y cuánto añoro las sombras!,
será sin duda, nostalgia
o el vil recuerdo que aflora.

Será la brisa que llega
con el volar de la alondra,
será el reloj de la torre
que marca y dice las hora.

No sé si es vida la vida
y poesía las olas,
o si hasta incluso el sendero
lleva mis pasos a Roma.

Quiero vivir suspirando
para beber en tu boca,
ese licor de tus besos
que me emborracha y me roza.

¡Qué largo se hace este día
y cuántos nervios asoman!,
será sin duda que pienso,
y ese pensar ya me aloca.

Hace que sienta tus manos
como pinceles sin brocha,
que van pintando mi cuerpo,
y me desnudan la ropa.

Siento temblar a mi alma
mientras la sangre galopa,
en un volcán sin sentido
que de mi pecho desborda.

Es que te veo y te miro,
es que ya busco tu boca,
para besar a tus labios
con esta lengua traidora.

¡Qué largo se hace el camino
y cuánto pesa esta losa!
"...por eso busco tu barca
y compartir su derrota..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/09/14