4.275 - EL UNIVERSO...
El universo
palpita solitario
y en el silencio.
Su rostro, pálido,
se esconde, entre las brumas,
de la gran noche.
Qué soledad
nos deja en este cuadro...
¡Impresionante!
Pero lo vemos,
captamos su silencio.
Le respetamos.
Luego, sin prisas,
abrimos aquel lecho.
Nos desnudamos.
En él entramos,
perdiendo los sentidos,
para soñar.
Y nos amamos,
fundidas nuestras almas
y nuestros cuerpos.
La comunión
nos viene de los astros
y las estrellas.
¡Hermoso sueño,
con néctar agridulce
que disfrutamos.
Rafael Sánchez Ortega ©
22/04/20
4.274 - NO HAY BANDERAS...
No hay banderas en el cielo
ni tampoco escapularios,
solo nubes peregrinas
que recogen nuestros llantos,
y los llevan silenciosos
a otras tierras y pantanos,
a enjuagar allí la gleba
y los frutos del arado,
los sudores de los hombres,
el trabajo de sus manos,
con las frentes pensativas
recordando mil pecados,
en el labio un padrenuestro
y hasta un credo surge raudo,
desde el pecho de los hombres
que hoy esperan un milagro...
No hay personas en las calles
ni tampoco carromatos,
los vehículos, contemplan
vacaciones sin mecánicos,
hoy es día de silencios,
soledades y descansos,
confinada singladura
de velámenes y barcos,
un patrón está dormido
y el grumete se hace cargo,
de llevar a la trainera
no sé dónde y hasta cuándo,
pesadillas que estremecen
entre el sueño y el cansancio,
con los hombres y la vida,
entre el miedo y entre el pánico...
"...No hay banderas en las almas,
ni en los ojos del anciano,
que gozaron de una vida
que ahora escapa de sus labios..."
Rafael Sánchez Ortega ©
21/04/20
4.273 - EN UNA CRUZ...
En una cruz
estaba tu figura
y no la vi.
Pasé de largo,
un día y otro día,
y te ignoré.
Nada decías,
tan solo me miraban,
tus ojos tristes.
Indiferente,
hablaba con los hombres
y con mi sombra.
Así pensaba:
"estoy muy ocupado",
y te ignoraba.
Sangran tus manos,
tu frente y tu costado,
se nubla el sol.
Y la soberbia
del hombre envanecido,
cayó por fin.
Llegó la noche,
el miedo y el silencio.
La soledad.
Y te busqué.
Pedí me perdonaras.
Y ya no estabas.
Miré a los cielos,
y en ellos vi tu mano
y el corazón.
Aquella cruz
que ahora yo portaba
era la tuya.
Rafael Sánchez Ortega ©
21/04/20
4.272 - TRAS LAS BANDERAS...
Tras las banderas
los hombres caminaban
hacia el destierro.
Eran juguetes,
pequeñas marionetas
y poco más.
En sus ideas
dopadas y dormidas,
nada existía.
No había vida,
tampoco sentimientos.
Algo faltaba.
Un gran vacío.
La eterna nebulosa.
Alfa y Omega.
Y tú, temblabas,
pequeño saltamontes
de la campiña.
Con tus legañas,
y eterna miopía,
eso pensabas.
Una cigarra
dejaba oír su canto
en la pradera.
Y así soñabas,
con Patrias sin banderas...
¡Bella utopía!
Rafael Sánchez Ortega ©
20/04/20
4.271 - ALGUNOS RECUERDOS...
Algunos recuerdos,
de tiempos lejanos,
pasaron deprisa
y allí se quedaron,
en medio de un bosque
de robles ancianos
y hayedos fecundos
con leños debajo.
Aquellos recuerdos
hoy son ya legajos,
de versos marchitos
que están esperando,
los ojos de un niño,
del hombre de paso,
que busca en la niebla
la rama del árbol...
Algunas legañas
la noche han dejado,
también su vestido
de brumas y manto,
y en esos recuerdos,
que surgen de antaño,
revive una vida,
con ojos, y labios...
Dos ojos preciosos
que estaban llorando,
pidiendo unos versos
al árbol tan alto,
y el roble, cautivo
tomó este recado,
en forma de sueño
del labio temblando...
Y así se fundieron
el roble y el labio
por medio de un beso
sincero y muy casto,
¡benditos recuerdos
que acuden despacio
al alma del niño
y al hombre ya anciano!,
no buscan nostalgias
ni mieles ni empachos,
tan solo el latido
de un simple prefacio,
se inicia un poema
sincero y muy cálido,
surgiendo un idilio
de un modo primario...
"...Algunos recuerdos
evocan abrazos,
suspiros, susurros...
¡son fieles notarios!..."
Rafael Sánchez Ortega ©
20/04/20
4.270 - ABRE LA PUERTA...
Abre la puerta
y vive en el presente.
Sé consecuente.
Deja el pasado
que vuelve con nostalgias
de otros momentos.
No te ilusiones
pensando en un futuro
que es utopía.
Por eso busca
detrás de las ventanas
lo que allí existe.
Calles vacías,
iglesias solitarias
te están llamando.
Y también dentro,
hay seres en tu casa
y están contigo.
Estás tú, amigo,
el hombre que esto escribe,
y con tus miedos.
Miedo a vivir
el día y el presente
sin darte cuenta.
Y es porque añoras,
pasados y futuros
y no este cáliz.
Rafael Sánchez Ortega ©
19/04/20
4.269 - TE HE ENCONTRADO...
Te he encontrado,
mi osito de peluche,
en un rincón.
Estabas triste,
mirando hacia la nada.
como asustado.
Yo, como tú,
me encuentro muy nervioso,
y en un desván.
Se encoge el alma
al verse prisionera,
sin libertad.
Se para el tiempo,
se anulan los relojes,
casi invisibles.
Y el corazón
detiene los latidos
con gran pesar.
Surge la duda,
el gran interrogante,
de si estoy vivo.
Si será un sueño
la vida que me atrapa
y me succiona.
Me lleva lejos,
a un mundo de esperanzas
que nunca alcanzo.
Rafael Sánchez Ortega ©
17/04/20






