5.563 - VEO LAS MANOS...



Veo las manos

cansadas de marinos

con sus cachavas.


Manos de agosto

heridas por los remos

y vendavales. 


En el invierno,

se encogen y calientan

sobre las brasas.


Manos preciadas

que izaron aparejos

buscando pesca.


Se lastimaron

con roces y con golpes

en las traineras.


Fueron amigas

de anzuelos y sedales

para la pesca.


Y el fiel reflejo

de frentes con arrugas

de sol a sol.


Veo las manos,

y al verlas, me estremezco,

¡son de mi padre!


Y es que estas manos,

tan rudas y curtidas,

tienen ternura.


Rafael Sánchez Ortega ©

05/08/23

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