lunes, 29 de abril de 2013

ESTABA IGUAL EL MONTE CON SUS FUENTES...


Estaba igual el monte con sus fuentes,
anclada la nostalgia en el recuerdo,
los robles y las hayas goteando
y el río desbocado en el deshielo.

El trino de las aves extasiaba
llegando a los oídos sus arpegios,
el canto del abril, inconfundible,
salía de sus picos tan despiertos.

Hacía tanto tiempo que faltaba
de ir a caminar por los senderos,
que hoy me emborraché con la belleza
del monte y los caminos algo añejos.

Había tanta paz entre la nieve
que estaba contagiada por los pueblos,
casitas tan humildes hacinadas,
en barrios al abrigo de los puertos.

Las piernas se movían con soltura
subiendo los caminos con esmero,
puliendo con las suelas esas losas
que antaño colocaron los abuelos.

Es fácil que se aumente la esperanza
andando y apurando hasta el aliento,
pues buscas esa música sin nombre
que lleva a los rincones más diversos.

El monte que se ve en la lejanía,
el bosque que se pisa tan ligero,
el musco que se ve entre los castaños
y el vástago fugaz de los helechos.

Hay magia sin violines ni leyendas,
hay hadas escondidas con los elfos,
hay charcos que nos llaman y musitan
y fuentes que nos dejan mil reflejos.

"...El monte es un susurro que nos llama
y el dulce escalofrío de mis sueños,
por eso yo suspiro, en mi locura,
y siento que me ahoga con sus besos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/07/13

domingo, 28 de abril de 2013

ERA UN LIBRO MUY ANTIGUO...


Era un libro muy antiguo
y una rosa en él posada,
una llama de una vela
a su lado parpadeaba.

Destacaba entre las sombras
con la letra firma y clara,
conteniendo mil misterios
de leyendas malogradas.

Yo tenía muchos libros
esperando los tomara,
y mirara entre sus hojas
el mensaje que llevaban.

Una larga biblioteca,
con estantes y con baldas,
mantenía verticales
a los libros en la estancia.

Y los lomos tan dorados
ofrecían, con palabras,
a los títulos sonoros
de las obras consagradas.

Eran libros de poemas,
de novelas y con dramas,
y hasta libros de aventuras
que en la lista se apuntaban.

Una biblia silenciosa
despejaba su nostalgia,
rescatando del olvido
una infancia no lejana.

Un Quijote envejecido,
con molinos de la Mancha,
destacaba dulcemente
por lo hermoso de sus guardas.

Yo sentía el gusanillo
de mis dedos que buscaban,
en los lomos de los libros
el candor de la resaca.

Y buscaban el salitre
en sus letras y sus páginas,
y la brisa del nordeste
con sirenas en la playa.

Más sabía que los sueños
en la arena se quedaban,
con las letras y leyendas
de otras plumas avezadas.

Y al final del recorrido
un suspiro se escapaba,
de unos dedos polvorientos
que luchaban por su infancia.

"...Era un libro muy antiguo
y una rosa que besaba
a las páginas cautivas
encerradas en el alma..."

Rafael Sánchez Ortega ©
28/04/13

sábado, 27 de abril de 2013

DAME SEÑOR LAS SOBRAS DE TUS MANOS...


Dame Señor las sobras de tus manos
para aliviar la sed de mis sentidos,
quizás encontraré lo que me falta
y soñaré otra vez, igual que un niño.

Quiero dormir profundo cada noche
con la conciencia libre de los ríos,
así discurriré por los meandros
hasta llegar al valle de los libros.

Quiero reír al sol de la alborada
sabiendo que mi risa va conmigo,
dejando esa alegría inconfundible
unida con el canto de los grillos.

Quiero escuchar cantar al urogallo
oculto entre los bosques infinitos,
quiero sentir el dulce tableteo
que dejan sus mensajes tan precisos.

Dame Señor aquello que no tengo
para vivir el sueño de los ricos,
quizás encontraré que en la pobreza
se encuentran los regalos más sencillos.

Porque querer así me da vergüenza
y más cuando está roto mi vestido,
manchado por el barro y por el polvo
sin excusas de tiempos y caminos.

Ya sé que lo que pido no es posible,
porque sentir amor es algo lindo,
es algo que se goza sin palabras
e inunda el corazón con sus latidos.

Pero mi voz se alza y no te grita
aunque pide, vibrando como un lirio,
y exige que la escuches simplemente
y luego la respondan tus suspiros.

Perdóname Señor porque he pecado
al intentar querer como he querido,
sabiendo que las rosas son hermosas
y causan mil heridas sus espinos.

Perdóname también por ser sincero,
y por leer las líneas sin sentido,
del mundo enamorado de los hombres
y en el cuaderno gris de sus escritos.

Perdona a mis pupilas soñadoras
buscando la inocencia de los cirios,
los rezos y plegarias en la iglesia,
unidos a los campos amarillos.

Perdóname, al final, por tantas cosas,
que inútil ya sería resumirlo,
yo quise ser un niño simplemente
y sé que he equivocado mi destino.

"...Dame Señor las sobras de tus manos,
te pido nuevamente y te repito,
quizás encontraré que me perdonas
para vivir el sueño que he perdido..."


Rafael Sánchez Ortega ©
27/04/13

viernes, 26 de abril de 2013

ME DISTE LA ILUSIÓN EN UNA TARDE...



Me diste la ilusión en una tarde
tan sólo con prestarme tu mirada,
sin besos, ni caricias, en silencio,
tu mano entre la mía descansaba.

Veíamos pasar las golondrinas
volviendo a los balcones y la plaza,
volaban con su vuelo inconfundible
que siempre nos llenaban de nostalgia.

Y entonces se elevaron tus pupilas
en busca de la luna engalanada,
temblaron tus ojitos soñadores
hambrientos y sedientos de palabras.

No pude contener las emociones
y entonces recordé que la resaca,
es flujo y es reflujo de mareas,
con olas que se estiran por las playas.

Los mares con su carga de salitre
contienen las sirenas y las algas,
las unas que dan forma a las leyendas,
las otras son el pasto de las aguas.

Los peces se alimentan de las mismas
con plancton y también con las carnadas,
y viven en el mundo azul verdosos
del mar que se desliza en sus agallas.

Por contra las sirenas son susurros,
secretos de marinos que las cantan,
igual en las tabernas que en la arena
y puede que en los parques y las barcas.

No saben distinguir las golondrinas
tan sólo las gaviotas solitarias,
y puede que quizás los cormoranes
secando sus plumajes de la marcha.

Más vuelvo a la mirada seductora,
al vuelco que le diste a mis entrañas,
al dulce escalofrío de mis venas
y al cambio radical que dio mi alma.

Recuerdo aquel instante y no lo olvido,
vivimos una prórroga sagrada,
mis labios se posaron en tus labios
y un beso selló el fuego con la llama.

Y luego ya se hablaron nuestros dedos,
lo hicieron dibujando sendas falsas,
buscando entre los pliegues de la ropa
latidos y suspiros que sonaban.

La eterna melodía de los cuerpos,
salieron de las grutas encantadas,
pasiones y deseos vehementes,
saciándose la sed en las fontanas...

"...Me diste la ilusión en una tarde
y entonces la entendí muy bien pagada,
mis ojos contemplaron golondrinas
y hoy la primavera ya se apaga..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/04/13

jueves, 25 de abril de 2013

LOS SUEÑOS DE AZUL AÑIL...



Los sueños de azul añil,
se quedan en la almohada,
y sólo añoro los sueños
que asoman tras la ventana.

Sueños dorados de estío,
de primavera e infancia,
sueños con luz y recuerdos
que hicieron vibrar el alma.

Hoy necesito esos sueños
con el candor que llevaban,
y necesito el abrazo
de las estrellas doradas.

Porque la noche sin nombre
deja en mis hombros su escarcha,
mientras escucho la lluvia
que desde el cielo descarga.

Son mis pupilas que sirven
con insistencia una lágrima,
entre suspiros velados
y entre el temblor de mi cara.

Quiero los sueños perdidos,
quiero el azul que me falta,
quiero el añil sin promesas
para sentir que me aman.

Porque los sueños azules
fueron un día esperanza,
y la razón de una vida
que ilusionada se daba.

Más se quedaron anclados
entre la bruma escarlata,
en un desván polvoriento
lleno de hollín y nostalgia.

Hoy esos sueños añoro,
actualizados y en calma,
hoy ese azul necesito
para calmar mi garganta.

Hay una sed en el pecho
y una profunda resaca,
mientras la llama vacila
tras consumirse y se apaga.

Un corazón dolorido
gime sin una palabra,
lo hace buscando el silencio
aunque le hierva la entraña.

"...Los sueños de azul añil
nacen y mueren sin pausa,
más ahora quiero esos sueños
llenos de amor y fragancia..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/04/13

miércoles, 24 de abril de 2013

LA TARDE SE VA MURIENDO...


La tarde se va muriendo
y yo me muero contigo,
porque el aire ya me falta
y no sé ni qué respiro.

Es la ausencia de tus besos,
y también de mis latidos,
con las dudas que me acosan
y la falta de cariño.

Es el aire de la tarde
que atenaza los sentidos,
y es la brisa y el nordeste
que me arrancan mil suspiros.

Tiembla el alma en la ciaboga
malherida y por el frío,
y la barca continúa
con su rumbo peregrino.

Hay un halo de esperanza,
una especie de espejismo,
una bruma muy traidora
con la lluvia y el granizo.

Hay cenizas en la tierra
y no brotan los cultivos,
por la sangre derramada
que se extiende hasta los ríos.

Una nube, por el cielo,
se ve al fondo con alivio,
deja lluvia y esperanza
con el beso que preciso.

Unas nuevas mariposas
ya se acercan con sigilo,
y se posan en mis ojos
y los miran con cariño.

Son aquellas, que en los sueños,
esperaba enternecido,
desde siempre y desde lejos
anunciándome que existo.

Son aquellas, juguetonas,
que veía siendo niño,
y seguía en los jardines
entre rosas y entre lirios.

Son las mismas que en la infancia
me llevaron a mil sitios,
entre sueños e ilusiones
y recuerdos tan queridos.

Pero ahora las contemplo
y no sé ni qué las grito,
necesito sus colores
y ese manto tan bonito.

Y de pronto, en un instante,
siento el roce y el abrigo,
de unas alas encantadas
que aceleran mis instintos.

"...La tarde se va muriendo
y no muero pues hoy vivo,
ya que el beso de unos labios
da a mis labios un respiro..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/0/13

martes, 23 de abril de 2013

EN UN MUNDO DIFERENTE...


En un mundo diferente,
de ilusión y poesía,
renacían viejos sueños
al socaire de la brisa.

Y lo hacían apagados,
casi casi de puntillas,
temerosos de asustarse
con las letras mal escritas.

Eran formas y palabras
que inundaban las cuartillas,
eran sueños solamente
con pasiones retenidas.

Y salieron al cuaderno
a expresar lo que decían,
unos ojos soñadores
al candor de sus pupilas.

Y entre cuentos y leyendas
se movieron margaritas,
con sus pétalos tan blancos
de inocencia contenida.

Y también los campesinos
empuñaron las gavillas,
troceando de la tierra
esa fruta prometida.

Los sudores de la frente
les cubrieron las mejillas,
y otros tantos en el alma
con suspiros resistían.

Pero fueron los poetas,
tan rebeldes, con su tinta,
los que hicieron el milagro
de tomarlo en sus plumillas.

Y escribieron poco a poco,
con imágenes precisas,
relatando los sucesos
que observaban y veían.

Fueron días encantados
de inocencia compartida,
con imágenes serenas
derrochando algarabía.

Una barca, en un estanque,
rompe el agua con su quilla,
en un vaso cristalino
con un árbol que la admira.

Las raíces de éste árbol
son profundas y se inclinan,
hacia un bajo transparente
de un cristal que allí termina.

Una roca rompe el sueño,
y la arena lo confirma,
pues los sueños son las olas
que se mecen en la orilla.

Sin embargo me resisto
a esta imagen tan precisa,
que me ofrece la respuesta
que no alcanza ya mi vida.

Hay gaviotas en el cielo,
hay estrellas que nos miran,
hay un niño que allí llora
porque muere su sonrisa.

...Y los ángeles del cielo
son conscientes y acarician,
a ese niño entristecido
que rezuma fantasía.

"...En un mundo diferente
hay cuadernos que palpitan,
con los sueños de los niños
que los viven día a día..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/04/13

lunes, 22 de abril de 2013

ERAN LIBROS Y PAPELES...



Eran libros y papeles,
con farolas y tranvías,
que surgían de los dedos
de un poeta de la vida.

Y entre ellos las cigarras
musitaban letanías,
y las rosas más audaces
nos herían las pupilas.

Una luna se escapaba
a buscar las margaritas,
en la noche tan oscura
sin estrellas ni bombillas.

A lo lejos las campanas
se mecían con la brisa,
resonando dulcemente
en la hora convenida.

Eran libros y papeles
en profunda algarabía,
que yacían apilados
en las mesas y las sillas.

Y en las páginas sagradas
unas letras manuscritas,
daban signos muy nerviosos
a la tinta algo corrida.

Una ola, en la resaca,
por la playa se desliza,
y dejaba por la arena
su melena muy tranquila.

A lo lejos canta el gallo
en la venta de la esquina,
y se ven las nubes rojas
que despiertan y se estiran.

Eran libros y papeles
en perfecta sintonía,
con un halo de misterio
en sus páginas dormidas.

Y lo extraño del suceso
era el cuadro que ofrecían,
una imagen sacrosanta
del desorden y desidia.

Una lágrima sincera
se coló por la cuartilla,
y mezclándose en la sangre
dio a las letras su sonrisa.

A lo lejos las sirenas
susurraban poesías,
y las hadas y los elfos
derrochaban fantasía.

"...Eran libros y papeles
de una mano estremecida,
con los ojos temblorosos
de aquel alma que fue mía..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/04/13

domingo, 21 de abril de 2013

COMO UNA OLA FUERTE Y DESBRAVADA...



Como una ola fuerte y desbravada
que llega sin cesar hasta la costa,
así llegué corriendo, hasta tu lado,
en una tarde gris y de la vida.

Llegué junto a tu lado, en ese sitio,
que toma y que recoge el fiel salitre,
el mismo que se eleva de los mares
y vuela con la brisa del nordeste.

Llegaba con los sueños marchitados
y ojeras en los ojos muy vencidos;
las lágrimas apenas contenidas
pugnaban por brotar en el silencio.

Y entonces, observando a la distancia,
te vi, lindo horizonte sin fronteras,
y vi que más allá de tus pestañas
estaban las respuestas de mis sueños.

Preguntas tan agudas e incesantes,
la eterna algarabía de la luna,
locura con cordura, al mismo tiempo,
y un tanto de misterio entre las manos.

No sé por qué razón cerré los ojos,
y un nudo se me hizo en la garganta,
tenía que correr, volar muy alto,
en busca del velero que partía.

Pero algo me detuvo en esa marcha,
un algo inexplicable y sin sentido,
la voz de la conciencia en las mareas
y el roce del salitre entre mis labios.

Tenía que seguir alma adelante,
rompiendo las barreras de los diques,
sentir la lava ardiente del volcán
correr y deslizarse por las venas.

Debía renunciar con la resaca
al llanto y la sonrisa de las olas,
para encontrar el sueño fiel y eterno
en lienzo variopinto con la arena.

"...Como una ola fuerte y desbravada
así luché y perdí la gran partida,
tus ojos se cerraron suplicando
con lágrimas saladas e inocentes..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/04/13

sábado, 20 de abril de 2013

DE AQUELLAS TARDES AZULES...


De aquellas tardes azules
aún conservo la inocencia,
las pupilas infantiles
y la voz de las mareas.

Hay campanas de cristales
adornadas con sirenas,
y en el cielo, cual paraguas,
hacen guardia las estrellas.

En la fuente, que recuerdo,
brinca el agua que gotea,
escuchándose el murmullo
tan constante que nos deja.

Una garza, sorprendida,
con gaviotas se pasea,
rebuscando con su pico
la sustancia de la tierra.

De aquellas tardes azules
no me olvido y me da pena,
que pasaran tan deprisa,
y sin darme apenas cuenta.

Hay un eco que responde
cuando vuelvo sobre ellas,
y me dice que adelante,
que están vivas y no muertas.

En el pecho las cigarras
tejen versos y poemas,
y en el alma los gorriones
se enamoran de princesas.

Una voz me está llamando
con un grito de protesta,
es el frío y es la nieve
del invierno que no espera.

De aquellas tardes azules
hay ventanas entreabiertas,
con cristales invisibles
y cortinas en las cejas.

Hay un tren sin fogoneros,
sin vagones ni maletas,
pero hay vías y raíles
sinuosas por las sendas.

En el mar, sin horizontes,
no hay lugar a las fronteras,
y las algas y el salitre
son aroma que embelesa.

Un clavel estremecido
rompe el labio que lo apresa,
y se posa en otros labios
con un beso que se aleja.

"...De aquellas tardes azules
aún recuerdo las tormentas,
y los juegos de los bolos
en las nubes, tan traviesas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/04/13

viernes, 19 de abril de 2013

SI YO VIERA MARIPOSAS...


Si yo viera mariposas,
a lo largo del camino,
pediría que alumbraran
a los hombres y a los niños.

Pediría muchas cosas,
muy concretas y de libro,
como rosas a las madres
que laboran en sigilo.

Pediría por el campo
por las cepas y el buen vino,
por la tierra roturada
y sembrada con el trigo.

Pediría por los mares
y también por los marinos,
por la pesca de sus playas
por sus costas y mariscos.

Si yo viera mariposas,
retozando entre los lirios,
dejaría que volaran
y llevaran mis suspiros.

Dejaría que su vuelo
a los cielos, fuera limpio,
y mostraran los colores
de sus alas y vestidos.

Dejaría que sus sueños
se mezclaran con los míos,
y ese mundo sin fronteras
para ambos fuera el mismo.

Dejaría las palabras
en susurros contenidos,
y en abrazos de la brisa
a ese vuelo tan bonito.

Si yo viera mariposas
en candiles encendidos,
soplaría levemente
esa llama y su peligro.

Soplaría con mis labios,
temblorosos e intranquilos,
a la luna y las estrellas
empañándolas su brillo.

Soplaría en las pupilas,
ofreciéndoles alivio,
a esos ojos tan cansados
y que buscan un destino.

Soplaría en los relojes
de ese tiempo que se ha ido,
rescatando los poemas
y recuerdos siempre vivos.

"...Si yo viera mariposas,
soñaría como antiguo,
en ser niño nuevamente
y en querer como he querido..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/04/13

jueves, 18 de abril de 2013

ELLA.


Su sonrisa, de siempre, tan divina
reflejaba ternura seductora,
un compendio de música flotante
en un mar encrespado por las olas.

Unos ojos llevando agua marina
precisaban la entrega de la rosa,
que pedía con tono suplicante
la pupila en el libro de las horas.

El cabello caía hacia los lados
como un bucle surgido de las ondas,
semejando a las dunas del desierto
en un  pelo mezclado con aromas.

Unos labios se abrían sugerentes
exhalando un suspiro por la boca,
era un beso, quizás, el que pedían,
de unos labios, sin más, de otra persona.

Y los dedos buscando lo invisible,
(la mejilla tan bella y temblorosa),
se extendían tan sólo sobre ella
en un roce del mar sobre la costa.

Y los senos cubiertos parcialmente,
(¿qué decir de ese nido de palomas?),
se ofrecían también a los sedientos
como fuente muy fresca y silenciosa.

Era un cuerpo, perfecto, apetecible,
un licor a beberse gota a gota,
un manjar exquisito, como pocos,
en un sueño de musas sin coronas.

Pero era su voz inconfundible,
contrapunto y final de toda nota,
un adagio llegando a los oídos,
y un arpegio rompiendo toda norma.

Yo conservo su foto en mi recuerdo
y también a las luces y las sombras,
de su paso inocente por mi vida,
y el momento cruel de la derrota.

Porque tuve su cuerpo entre mis brazos
y a sus labios besé de muchas formas,
compartiendo el latido de su pecho
y quitando una lágrima traidora.

"...Su sonrisa recuerdo en este día
con la voz entrañable y cariñosa,
porque fue, mientras quiso, mi princesa,
y ahora es como un eco entre las sombras..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/04/13

miércoles, 17 de abril de 2013

HAGAMOS DE LA POESÍA UN MISMO SENDERO...


"...Mi tristeza teme avanzar, tentada a entrar al ostentoso vacío donde tu estás… donde el silencio no deja de gritar y un sinsentido de luto deambula sin parar. Sé que ahí estás,mirándome callado… queriendo alcanzarme y murmurar algo muy escondido en tu alma… quizás…

Sal de ese inmenso vacío siniestro… ven… a la poesía, a la verdad… hagamos de ambos, dos caminantes en un solo sendero, acariciando o temiendo las mismas sombras, pero unidos y queriéndonos, bajo la misma luna y creando juntos… una sola hermosa y tranquila soledad..."

Paty Carvajal

http://poesiasdepaty.blogspot.com.es/2013/04/bajo-la-misma-luna.html


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(Las anteriores letras, leídas en el Blog de Paty, dieron origen a estos versos libres de rima)



Hagamos de la poesía un mismo sendero,
un camino nuevo y fresco,
con huellas diferentes y únicas,
pero con un rumbo definido
en busca de la luna y las estrellas
y en busca del amor y de la vida.

Hagamos que esa brisa nos inunde
y llegue hasta las almas su relente,
y hagámoslo sin pausa ni pretexto,
porque el tiempo corre en contra
y es una marcha ineludible
desde el lugar en que nacimos.

Vibremos con las notas que se escapan de la vida
y tomemos esa música sin nombre
para que en ella recibamos el aroma inconfundible
del salitre y de las algas.

Busquemos la verdad que se resiste
y llamemos a las cosas por su nombre.
No importa que nos roce la mentira de la gente
y que intente confundirnos la palabra
y la mirada de unos ojos seductores.

Soñemos con amar y que nos amen
los cuerpos temblorosos y con vida,
aquellos que crearon nuestras almas,
no importa en qué lugar ni cuando ha sido.

Más cerremos nuestros ojos al abrazo
y la mentira que nos llegan cada día
de personas que proclaman que nos quieren.
Ignoremos sus palabras y evitemos ese llanto
que no pueden reprimir nuestras pupilas.

No merece la pena amar a quien te miente,
a quien te dice la verdad a medias,
a quien te ofrece la sonrisa ambigua y seductora,
quizás porque ha creído que eras el juguete
ilusionado que esperaba.

¡Niego el amor sin poesía
y quiero el amor lleno de vida!,
con la palabra del silencio,
con la lectura en la mirada temblorosa,
con el latido que percibe mi latido
y con el beso de unos labios que suspiran
cuando sienten el susurro, con su nombre,
que les llega de los míos.

Rafael Sánchez Ortega ©
16/04/13

QUIERO ATRAPAR UNA ESTRELLA...


Quiero atrapar una estrella
para que venga conmigo,
y me ilumine en la vida
por las sendas y caminos.

Quizás un día suceda
lo que soñé siendo niño,
en que me hablaba una estrella
mientras temblaba de frío.

Sueños que hoy son recuerdos
y que me dejan suspiros,
por los silencios profundos
y aquellos diálogos lindos.

Charlas, más bien en monólogos,
entre la estrella y el niño,
charlas sin pies ni cabeza
con el sonido del río.

Quiero atrapar una estrella
y colocarla en un rizo,
ese que muestra tu pelo
y que yo beso y admiro.

Porque la estrella que quiero
debe de ser como un lirio,
tierna y fugaz, simplemente,
y que estremezca su brillo.

Debe bailar con las olas,
debe posarse en los tilos,
debe seguir, en el campo,
al girasol amarillo.

Y si se cansa y se agota
debe buscar el alivio,
para encontrar en el lecho
el renovado cariño.

Quiero atrapar una estrella
para quedarme dormido,
entre las alas tan blancas
y el corazón tan sencillo.

Hay que soñar en presente
para intentar lo que cito,
cuentos y sueños dorados
entre ilusión y peligro.

"¡Que no se acabe la noche,
que quede siempre conmigo,
que me arrebuje en su manto
como un poema del libro!"

Así  sonaban las voces
que parecían un grito,
voces salidas del alma
que embriagaban el oído.

"...Quiero atrapar una estrella
para llevarla contigo,
y colocarla en tu seno
sobre tu hermoso latido..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/04/13

martes, 16 de abril de 2013

SE VAN QUEDANDO VACÍAS...


Se van quedando vacías
las esquinas del colegio
porque la sombras avanzan
con estupor y silencio.

Pero en la tarde tranquila
algo se prende en el cielo,
es una luna que asoma
con su candil de farero.

Es esa mágica imagen
que nos transporta a los sueños,
y nos invita a quedarnos
junto a la calma del suelo.

Bailan los pies en el agua
con sus pasitos inciertos,
mientras la brisa los seca
con el nordeste al acecho.

Se van quedando dormidos
los cristales sin reflejos,
porque los niños en casa
dejan deberes y juegos.

Hay una rosa prendida
y un corazón está atento,
hay unos labios que tiemblan
cuando pronuncian "te quiero..."

Pero las almas que dudan
buscan allí, en los recuerdos,
esas respuestas en blanco
y en los papeles ya muertos.

Sirven algunas cuartillas
donde trazaron mil versos,
los sempiternos juglares
con su locura sin freno.

Se van quedando sin nombre
las arenas del desierto,
porque el ocaso ha llegado
y ya se duermen los cuervos.

Salta el candor de la brasa,
brinca la llama en el fuego,
mientras la miro y remiro
con la pasión y el deseo.

Hay una tecla pulsada
de una guitarra, a lo lejos,
cuyo rasgueo me envuelve
y se estremece mi cuerpo.

Flotan aromas sin nombre,
brillan las luces del puerto,
y hay una estela muy blanca
con esperanza y consuelo.

"...Se va quedando la nieve
entre tu lindo cabello,
pero la gracia no acaba,
sigue latiendo en tu pecho..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/04/13

lunes, 15 de abril de 2013

ESTÁS TAN DENTRO DE MÍ...


Estás tan dentro de mí,
¡oh Virgen de la Barquera!,
que quiero vengas conmigo
y me proteja tu estela.

Tu estela, azul, de las olas,
con ese blanco flamea,
y son abrazos y besos
que con  cariño nos dejas.

Besos y abrazos que ofreces
de ese "Mozucu" que llevas,
junto al timón de la barca
sin tripulantes ni velas.

Barca que tanto añoramos
cual referente y bandera,
porque se ve en la capilla
cuando la Salve se reza.

Salve que sale del pecho
de ese marino de tierra,
que acostumbrado al salitre
es marinero a la fuerza.

Porque empezó desde niño
al terminar en la escuela,
como grumete tan solo
siendo aprendiz de la pesca.

Pesca que abunda en los mares
y que se rema por ella,
pesca que arranca sudores
y hasta se muere en su brega.

Porque la mar es muy dura
cuando se aviene galerna,
sin distinguir en marinos
al extender su tormenta.

Tiemblan los cielos oscuros,
y hasta las almas flaquean,
mientras se rema con ansias
entre las olas que ciegan.

Ciegan los ojos el llanto
con la cercana tragedia,
más una Salve en un pecho
tímidamente se eleva.

Y va surcando los mares
a la lejana Barquera,
donde una Virgen guardiana
escucha el ruego que entrega.

Una plegaria tan sólo,
lleva la Salve sincera,
de proteger a los hombres
de esta temible galerna.

Reman los hombres con nombre,
rezan mujeres que esperan,
y hasta los niños y ancianos
rezan la Salve sincera...

...Y aquí termino el romance
con un final sin tragedia,
tras celebrar La Folía
y despedir a su estrella.

Rosa que estás en el cielo
y que nos miras atenta,
Virgen que todo lo sabes
haz que el "Mozucu" interceda.

Para que el hambre se acabe
y se terminen las guerras,
para que todos los hombres
sueñen y rían de veras.

"...Estás tan dentro de mí,
¡Oh Virgen de la Barquera!,
que te recé siendo niño
y rezaré mientras pueda..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/04/13

domingo, 14 de abril de 2013

NO VI VENIR EL PELIGRO...



No vi venir el peligro
de tus besos en mi cara,
ni tampoco vi la espina
de la rosa que me dabas.

Y por eso, con mi mano,
yo tomé la rosa blanca,
que se tiño con la sangre
de la espina envenenada.

Una fiebre repentina
me llegó sin esperarla,
y mis labios muy sedientos
en la noche deliraban.

Reclamaban la figura
tan ardiente y deseada,
con las gotas de los besos
que ofreciera tu fontana.

Reclamaban el delirio
que nacía en las entrañas,
y la fiebre con su fuego
consumida entre las llamas.

Un volcán con una rosa
y unos pétalos de lava,
unos labios y una espina
cercenando mi garganta.

Yo quería tus abrazos,
tu pasión alborozada,
y la voz de tus pupilas
que me hablaran sin palabras.

Pero sólo fue el silencio
receptor de mi llamada,
y ni el llanto ni la fiebre
consiguieron mitigarla.

Comprendí que mi destino
era lejos de tu casa,
era lejos de tu cuerpo
y también de tu ventana.

Y marché con mis heridas
de tu vida y de tu alma,
con tu voz y los recuerdos
en mis sueños sin mañana.

"...No vi venir el peligro
en la rosa enamorada,
ni en el beso de tus labios
susurrando que me amabas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/04/13

sábado, 13 de abril de 2013

CUANDO SIENTES SU ROCE...


Cuando se siente su roce
algo en el aire se hiela,
hay un rocío en el alma
y se entumecen las venas.

Se evita siempre su nombre
y su presencia se niega,
porque se quiere muy lejos
esa figura siniestra.

Hablamos hoy de la muerte
y de la fiel compañera,
en un susurro tan solo
para que nunca aparezca.

Pero si un día nacimos
hemos venido con ella,
(algo que todos sabemos),
aunque si bien estremezca.

Cuando se siente su roce
algo se rompe y se quiebra,
algo sin nombre y sentido
y que no tiene respuesta.

Mucho han querido los hombres
ese vivir sin cadenas,
y estar lejanos al viaje
que cruzará las fronteras.

Más su saber ha chocado
entre el destino y la ciencia,
y así han pasado los siglos
y así han corrido las eras.

Todos nacimos del barro
para volver a la tierra,
tierra de donde partimos
y donde el cuerpo regresa.

Cuando se siente su roce
algo en el alma se altera,
aunque se espere sin miedo
y aunque florezca la pena.

Porque la vida es bonita
y no queremos perderla,
aunque ignoremos la hora
y la estación y la meta.

Mueren los ricos y pobres,
mueren los niños que sueñan,
y la siniestra guadaña
llega también al poeta.

Pero miremos sin miedo
esa figura tremenda,
la que estremece las almas
con su profunda cadencia.

"...Cuando se siente su roce
déjate atrás tus tareas,
y ve corriendo a su encuentro
mientras suspiras y rezas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/04/13

viernes, 12 de abril de 2013

HUBO UN RÍO PEREZOSO...



Hubo un río perezoso
que indolente se estiraba,
entre bosques y remansos
y también por las cascadas.

Era un río como todos
complaciente con sus aguas
cristalinas y vibrantes
en su marcha tan forzada.

De su paso por los bosques
recogía sin desgana
el aroma y el perfume
de los juncos y las ramas.

De las fuentes cantarinas
él bebía y se extasiaba,
aumentando sus caudales
y los pliegues de su alma.

Era un río perezoso
que nacía en la montaña,
discurriendo lentamente
por las vegas y quebradas.

Por meandros caprichosos
y lagunas altiplanas,
que los hombres construyeron
y vacías hoy se hallan.

Los salmones y las truchas
se pasean y descansan
en los pozos y entre el limo
de las aguas enfangadas.

Unas sombras se vislumbran
y destacan las escamas,
de figuras que se mueven
con sus alas encantadas.

Era un río como tantos
de presencia solitaria,
con repechos inocentes
y con otros de aguas bravas.

A su vera las leyendas
con el río se mezclaban,
y nacían los romances
y los cuentos de las hadas.

Pero el río obnubilado
proseguía con su marcha
y ese brillo indefinido
que en las aguas destacaba.

Una náyade curiosa
le miraba alborozada,
con un elfo en la ribera
que por ella retozaba.

"...Hubo un río simplemente,
un caudal con agua clara,
recogida en los neveros
y también en las fontanas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
12/04/13

jueves, 11 de abril de 2013

ERA UN PERRO GRUÑÓN Y TESTARUDO...



(A Foxty...)

Era un perro gruñón y testarudo,
arrastrando sus años y melenas,
un amigo leal y un tanto ciego
que a las niñas gustaba su presencia.

Pero un día, ya un tanto renqueante,
se marchó en un viaje a las estrellas,
a ladrar a los astros y luceros
y también cuando pasan los cometas.

Él quería ser guarda y vigilante
y prestar muy atento su encomienda,
impidiendo que entraran los extraños
y que nadie usurpara su correa.

Yo le escucho en las noches, cuando miro,
a ese cielo de luces con la niebla,
y hasta veo en la luna recortada,
a su linda figura que bosteza.

Era un perro gruñón y testarudo,
un amigo incansable de su huerta,
que cuidaba de propios y de extraños
con el bronco ladrido de su lengua.

Hoy las niñas le lloran en silencio
reprochando el vacío que les deja,
en el viaje, imprevisto hacia los cielos,
para ser centinela en las mareas.

Cuando miren las niñas, otras noches,
sentirán el ladrido que les llega,
más allá de las nubes y las sombras,
con el canto de estrellas y sirenas.

Porque el Foxty está vivo y coleando,
y hace guardia, por fin, en la frontera,
de una aduana de perros peregrinos
que a los cielos caminan por la senda.

"...Era un perro gruñón y testarudo,
un amigo de aquel que lo quisiera,
más guardaba con celo y arrogancia
el humilde rincón de su parcela..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/04/03

miércoles, 10 de abril de 2013

ME ENAMORÉ DE TUS OJOS...


Me enamoré de tus ojos
bajo el cielo anaranjado,
una tarde, en primavera,
y muy cerca de aquel faro.

Tú vestías exquisita,
preparada de antemano,
con la falda bien plisada
y los brazos bronceados.

Una rosa me ofrecías
temblorosa con tus labios,
que los míos, torpemente,
en los suyos aceptaron.

Y al tomar aquella rosa
vi el embrujo del regalo,
la embriaguez de aquel encuentro
y sus pétalos dorados.

Fue un instante, solamente,
nuestros labios se rozaron,
un segundo y un recuerdo
del momento tan sagrado.

En el aire, las gaviotas,
con su vuelo se acercaron,
en curiosa sintonía
de su vuelo gris y blanco.

Una nave en lontananza
se perdía en el ocaso,
y con ellas los suspiros
de las nubes en el alto.

Yo te dije que te amaba
como nunca había amado,
tu respuesta fue la misma
que me amabas sin descanso.

Suspendimos el paseo
y quedamos embobados,
admirando las pupilas
y tomándonos las manos.

Dos amantes frente a frente,
dos ilusos y alocados,
dos furiosos corazones
pretendiendo amarse tanto.

Yo recuerdo bien tus ojos
de ese abril que está lejano,
y la flor y la sonrisa
de tus labios tan lozanos.

Hoy revivo aquel momento
y lo hago alborozado,
con un poso de amargura
por no haberlo culminado.

"...Me enamoré de tus ojos,
de canela y avellano,
una tarde, junto al puerto,
al sentirte entre mis brazos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/04/13

martes, 9 de abril de 2013

DAME UN INSTANTE TAN SOLO...


Dame un instante tan solo
para perderme en tus sueños,
y acariciar tus pupilas,
con la emoción de mis besos.

Debo seguir la silueta
de la saeta en el cielo,
que cruza estrellas y nubes
para perderse muy lejos.

He de seguir a la brisa
junto al nordeste violento
y navegar por los mares
hasta llegar a un buen puerto.

Más si la mar está en calma
quiero la fuerza del viento,
para que impulse la nave
del corazón que te entrego.

Dame un instante tan solo
para escribirte unos versos,
y demostrar en sus letras
este cariño que siento.

Debo perderme en la vida,
como se pierden los ciegos,
con un bastón vacilante
y tanteando el terreno.

He de llegar a la plaza
y contemplar los saleos,
donde los niños son niños,
mientras renuevan sus juegos.

Más si me ofreces la nada
yo la rechazo y no quiero,
porque esa nada no es tuya
ni la pasión ni el deseo.

Dame un instante tan solo
para nadar entre el cieno,
por la garganta profunda
que me conduzca al averno.

Debo sentir el susurro
de ese ciprés junto al huerto,
el que me ofrece la sombra
con su figura en el hielo.

He de llegar al Olimpo
donde los dioses eternos,
a demostrar mi valía
mientras reclamo mi premio.

Más si la flauta no suena
y desentona el arpegio,
quiero que todo se nuble
y que me cubran de negro.

"...Dame un instante tan solo
para soñar sin desvelo,
y acariciar con mis manos
desde tu cuello a tu seno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/04/13

lunes, 8 de abril de 2013

NUEVA PRIMAVERA.



Se pasan los inviernos
y vuelven a encenderse las farolas
de la plaza.
Hay pájaros antiguos esperando
el latir impetuoso que ha llegado.
Quizás las mismas caras y plumajes
hoy se asoman en medio del silencio
de la tarde.
Los niños hoy no juegan porque es fiesta
y los mayores han huído de los parques.

Me quedo ensimismado recordando
tu figura seductora.
Te hablo en un monólogo sin frases.
Te miro en el espejo transparente
que me lleva a otros sitios y lugares.
Escucho subyugado tu palabra
en esa voz tan cristalina que conozco.

Entonces yo te arranco de la vida
y te tomo entre mis brazos.
Te pido y te suplico que me beses
¡y te beso!
Acaricio con mis manos tus cabellos
y tu cara,
y te miro largamente,
penetrando mi mirada en tu pupila
y rescatando de la misma,
esa lágrima furtiva que escapaba
de tu pecho.
Hay un verso en ese pétalo sagrado,
Una frase y dos palabras simplemente.
Ocho letras y un "te quiero"
que me llega y que me llena
como un dardo que se clava en los sentidos.

...Y entonces te desnudo lentamente
y te cubro de caricias y suspiros.

Afuera hacen guardia las farolas
en la tarde que ya acaba.
Y aquí, en esta nueva primavera,
una rosa se desgrana entre dos cuerpos
que se cubren con sus pétalos.

Rafael Sánchez Ortega ©
01/04/13

SE ESCUCHAN LOS RUMORES...


Se escuchan los rumores
que dejan las mareas,
con olas y suspiros
que van sobre la arena.

Los niños los recogen
y forman mil poemas,
en versos y en escritos
que surgen de sus letras.

Hay otros que susurran
los cuentos y leyendas,
oídos en sus casas
y puede que en la escuela.

En ellos el salitre
se mezcla con sal muera,
aroma que subyuga
con algas y sirenas.

Las unas languidecen
y estiran sus melenas,
movidas por las aguas
haciéndolas coquetas.

Las otras, por la noche,
sin prisa se pasean,
en busca del marino
que va con su trainera.

Hay brumas en la playa
y brisa que se acerca,
la luna, lentamente,
ya sale entre la niebla.

Sus rayos blanquecinos
se estiran y le besan
al mar de agua salada
que pronto ronronea.

Dos negros cormoranes
despiertan y bostezan,
un tanto indiferentes
mirando la ribera.

En medio de este cuadro
un hombre se presenta,
figura desgarbada,
quizás con su inocencia.

Él mira hacia lo alto
y busca las estrellas,
que tiemblan y le hablan
de cosas muy diversas.

Se sienta en una roca
y escucha lo que cuentan,
sintiendo los latidos
que emiten y le dejan.

Sus ojos se han cerrado
y el alma parpadea,
quizás con la sonrisa
del niño que ya sueña.

"...Se escuchan los rumores
de remos en la brega,
quizás son los marinos
que salen a la pesca..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/04/13

domingo, 7 de abril de 2013

ESTE AHORA ES PASADO.



Ahora llegas
y ese ahora es un "ahora"
que es pasado cuando vuelvo a recordarlo,
cuando intento recoger la mariposa
que me roza,
cuando busco con mis manos esa gota
que ha rozado mis mejillas,
para ver si es una lágrima traidora
de los cielos
o es un beso, simplemente,
que los ángeles dejaron en mi cara
con la brisa.

Y este "ahora" es el trigo de los campos
que seduce con su brillo,
que te cierra las pupilas un instante,
y al abrirlas,
te das cuenta de que todo está pasado
y se queda en el otoño de la vida
ese "ahora" y el presente.

Porque "ahora" no es presente
y sí pasado.
Es la imagen, detenida en un instante,
tantas veces añorada,
es el mar en su reposo
y la nada en las resacas de las olas,
es la playa soñolienta
que se estira perezosa
y recoge en sus arenas esa linda
cabellera blanquecina que le llega.

Y es pasado éste "ahora",
porque queda en el recuerdo
a pesar de resistirnos a su paso
intentando detenerlo con mil trucos
y palabras ensayadas.

Más si "ahora" es el pasado,
¿quién soy yo, el que pregunta,
el que trata de tomar esa palabra,
el que vibra cuando llega hasta su lado,
el que lanza los suspiros cuando siente
su presencia,
el que llora y el que ríe,
el que ama y el que sueña...?

¿Quién soy yo, precisamente,
en este "ahora"...?

Rafael Sánchez Ortega ©
30/03/13

PENSABA EN UNOS GLOBOS EN LA NOCHE...


Pensaba en unos globos en la noche
subiendo entre las sombras a los cielos,
en medio de la magia y fantasía
creada con leyendas en los sueños.

Los globos, con su carga de colores,
llevaban muy adentro sentimientos,
las luces oscilantes de la vida
del día en que surgieron y nacieron.

En unos se enviaban las sonrisas
y en otros se mandaban los recuerdos.
La mano que portaba aquellos globos
temblaba como el junco con el viento.

Pensaba en la silueta tan divina
y el eco inconfundible de sus besos,
llegando hasta mis labios tan ansiosos
y llenos de caricias y deseos.

Los besos se marchaban en los globos
sin rumbo, más allá del universo,
en medio de suspiros y nostalgias
que hacía estremecerse a nuestro pecho.

Ya llora la fontana entristecida
y deja su susurro en un lamento,
mis labios hoy quisieran de ese agua
tan fresca y cristalina que no tengo.

Pensaba en la quietud de las mareas
y el fondo, sin  estrellas, y tan negro,
un fondo sugerente el de los mares
carentes de la luna y los luceros.

Y abajo yo pensaba en esos globos,
hermosos y creados con anhelo,
pensaba en las caricias infantiles
trazadas sobre ellos con los dedos.

Quizás en ese instante ya surgían
las letras iniciales de los versos,
quizás en cada globo va un poema
sin una dirección y sin un sello.

"...Pensaba en unos globos que escapaban
llevando sentimientos muy eternos,
pensaba en tu figura irreverente
y el dulce escalofrío de tu seno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/04/13

sábado, 6 de abril de 2013

POR UN CAMINO OSCURO...


Por un camino oscuro,
y en medio de la noche,
la joven caminaba
con paso más bien torpe.

Portaba una linterna
su mano, con temblores,
a fin de asegurarse
su rumbo entre los robles.

Sus pies iban desnudos
sufriendo muchos roces,
de piedras y de espinos
y el polvo de los trotes.

De pronto, entre la niebla,
escucha los clamores
y el llanto del silencio
llegando muy veloces.

Se muestra sorprendida
y siente mil pavores,
no entiende a las cigarras
que cantan y se esconden.

No entiende a las estrellas
que lanzan sus colores,
ni entiende lo que dicen
los astros con su broche.

La luz, que parpadea,
no ofrece concesiones,
le muestra los misterios
ocultos en el bosque.

Allí se ven las hayas,
los olmos seductores,
los pinos tan altivos
y el río con sus voces.

Y en medio del misterio
hay algo que se esconde,
un lindo cervatillo
con ojos soñadores.

Entonces se detiene
la joven hoy sin nombre,
y llama al cervatillo
pidiéndole favores.

Le abraza y le acaricia,
le acerca hasta su escote,
y luego en un susurro,
le ruega la perdone.

Confunde al cervatillo,
de ojitos tan marrones,
con alguien que en su vida
sembró mil sensaciones.

Le dio la confianza
un día, sin reproches,
y el fruto que en su pecho
sentía como amores.

Más mucho de la vida
usándolo se rompe,
y más si un sentimiento
se cambia por pasiones.

Entonces esa entrega
que es una, y no responde
la otra, como debe,
y sí con mil reproches.

Por eso llega un día
que paran los relojes,
resuenan los suspiros
y tiemblan los pezones.

"...Por un camino oscuro
camina nuestra joven,
llevando una linterna
buscando quien la arrope..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/04/13

viernes, 5 de abril de 2013

ME GUSTARÍA...


Ya sé que tus besos no están vacíos
y que no salen de una boca silenciosa
y apagada.
Me gustaría que estuviéramos más cerca
para poder sentirlos en mis labios.

Me gustaría tenerte enfrente
para poder mirar tus ojos fijamente.

Me gustaría poder leer en tus pupilas
y ver en ellas la sonrisa y la tristeza
de tu vida.

Me gustaría poder ojear ese libro
relleno de días, y carente de poemas,
donde se alternaron las luces con las sombras.

Me gustaría poder poner un dedo en tus labios
y pedirte silencio,
para que tus palabras no salieran en la voz
y sí en el reflejo de tus ojos,
en el movimiento de tus manos,
y en los dedos tan llenos de caricias.

Me gustaría mirar al cielo
y enseñarte las estrellas en la noche.

Me gustaría cerrar tus ojos y los míos,
para volar en un sueño sin límites ni fronteras,
donde el mar y el horizonte se fundieran
y las montañas fueran más factibles de escalarse.

Me gustaría desnudarte despacio y sin prisas,
para acariciar tu cuerpo y susurrar tu nombre
mientras separaba tu pelo del cuello
y dejaba los hombros estremecidos
con el soplo fugaz de mis labios.

Me gustaría que fueras el lienzo de mis dedos
para dibujar en tus senos unos círculos concéntricos
y trazar sendas y caminos por tu vientre,
bajando luego a tus muslos
y creando un mundo de pasión y fantasía.

Me gustaría beber el agua fresca de tu fuente
y emborracharme con el néctar que destila
el alambique y la alquitara que proteges
y resguardas.

Me gustaría unirme y compartir el mismo sueño
en una noche de pasión y de romance sin sentido.

Me gustaría amar y que me amaras
y hacerlo sin palabras ni testigos
en una comunión perfecta de dos almas.

Me gustaría...


Rafael Sánchez Ortega ©
26/03/13

HOY LOS ÁNGELES LLORARON...


(A Desiree que nos sonríe desde el cielo...)


Hoy los ángeles lloraron
por la muerte de una estrella,
una niña, como tantas,
que quería ser princesa.

Y seguro que en sus sueños
paseó por la Barquera,
con sus pasos menuditos
y sus gestos de inocencia.

Una niña, como muchas,
con su estela barquereña,
esa gracia y el salero
que producen las sirenas.

Porque el agua verde oscuro
es azul cuando se acuesta,
y le cantan otros labios
esas nanas tan diversas.

Hoy los ángeles lloraron
y la lluvia no nos deja,
una niña se ha dormido
y ha partido de la tierra.

Lloran padres y familia,
sus hermanos la recuerdan,
y también lanzan suspiros
los amigos de la escuela.

Una estrella se ha dormido
silenciosa y sin protesta,
una niña, como tantas
de una villa marinera.

Es la historia interminable
con preguntas sin respuesta,
es la voz de las resacas
y el vaivén de las mareas.

Hoy los ángeles lloraron
unas lágrimas sinceras,
por el sueño de una niña
que no pudo ver la fiesta.

...Y esa fiesta es La Folía,
de la Virgen que veneran,
los vecinos y  marinos
que la viven y la rezan.

Más seguro que una Salve
rezarán por la pequeña,
muchos rudos corazones
y otras almas más inquietas.

Por la niña y por nosotros,
por su imagen y su estela,
caminando entre las nubes
hacia un cielo que la espera.

"...Hoy los ángeles lloraron,
contagiándonos su pena,
por la muerte de una niña
que añoraba ser princesa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/04/13

jueves, 4 de abril de 2013

PIEZAS DE RECAMBIO...



Piezas de repuesto que se cambian
y se tiran
ante los ojos ávidos y lascivos
que ignoran que esas "piezas", son "únicas
y diferentes cada una",
ya que todas son portadoras de sentimientos,
de sueños,
de proyectos,
que tienen problemas y ambiciones,
que ríen y lloran
y hasta que saben apreciar una puesta de sol
y un amanecer.

"Pero no importa princesa", -me digo-,
yo solo quiero la pieza que me entretenga ahora
y por eso te busco en el chat,
en la esquina virtual,
en la página escondida del cómic ó de la novela
y no quiero saber si tienes sentimientos,
si cuidas a un sobrino
ó si tu madre precisa de atención,
porque para mí eres el bombón
y el capricho del momento,
"la pieza de recambio",
para que un día más mi ambición y eogísmo
queden templados y tranquilos.

Además, cuando te deje, serás ya pasado
y mañana una pieza del olvido,
así que acudiré nuevamente al mercado
y al bazar de las mentiras
para encontrar una nueva "pieza de recambio"
y la luciré gustoso en ese chat de la vida
llamándote princesa.

Rafael Sánchez Ortega ©
09/03/13

SE PASA EL TIEMPO, SIN QUERER SE PASA...



Se pasa el tiempo, sin querer se pasa,
y avanzan los segundos del descuento,
es una sucesión que va pasando
y resta lo que queda de este tiempo.

Estamos en la alegre primavera
gozando de los días que tenemos,
sintiendo el corazón con sus latidos
que vibra por amor y sentimientos.

Ansiamos el abrazo de la noche
y el manto tan sutil y tan sereno,
que arrope nuestras almas infantiles
y llene nuestros labios con sus besos.

Queremos que despierten los gorriones,
que vuelen y que canten los jilgueros,
que salgan las cigüeñas de sus nidos
y crucen las gaviotas por el puerto.

...Y mientras este tiempo se nos marcha
dejando más aislados los senderos,
y el polvo que se forma en los caminos
recoge los sudores de los muertos.

Hay rosas marchitadas que no sienten
y esparcen su hermosura por el suelo,
hay lindas campanillas temblorosas
llorando sin cesar en los linderos.

Nosotros las miramos vacilantes
acaso con rebrotes y recuerdos,
más tienen esa forma inconfundible
del llanto que ha brotado de sus pétalos.

Ya llegan los cipreses con su sombra
y suenan los violines de muy lejos,
acaso es la llamada y la partida
del viaje sin retorno hacia los cielos.

El tiempo transcurrido ya no vuelve
y quedan poesías y lamentos,
migajas y recuerdos del pasado,
suspiros de futuros muy inciertos.

No valen las promesas y pañales,
cuando es el corazón el que está quieto,
inmóvil en su caja de caoba
carente de ilusión y de deseos.

Yo miro en el reloj que da las horas
y veo su tic-tac con el descuento,
los granos con la arena se desplazan
y avisan de ese viaje traicionero.

Entonces las palomas asustadas
revuelan dulcemente con el viento,
y buscan, en la brisa que no llega,
la luz que se dibuja en los alberos...

"...Se pasa el tiempo, sin querer se pasa,
y en él se mueren todos los proyectos,
los sueños infantiles y las risas,
los sueños que aspiraban ser eternos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/04/13

miércoles, 3 de abril de 2013

HAY UNA OSCURIDAD Y UN REFLEJO...


(Estos versos fueron inspirados tras la lectura y comentario en un Blog amigo, pero no recuerdo a quien corresponden. Si alguien se siente identificado puede decírmelo y pondré su link como en justicia le corresponde. Gracias)

Este es el Blog de Verónica donde se inspiraron estos versos y dejé el comentario:

http://anandanilayan.blogspot.com.es/2012/12/oscuridad.html


Hay una oscuridad y un reflejo
de una persona que va esbozando
un susurro en el silencio...

Hay una oscuridad en la noche
y en el tiempo que no acaba...

"Ahora-, (se dice la protagonista),
-leería en la piedras las huellas escritas
donde la aurora versaba sus rimas"...

Al final, sólo queda "secar las lágrimas
del alma y vestir la herida,
para disimular la sangre" derramada,
aunque el puñal siguiera en el costado.

Rafael Sánchez Ortega ©
02/12/12

POR UNA CARRETERA...


Por una carretera,
cubierta de polvillo,
un hombre caminaba
buscando su destino.

Marchaba tras las huellas
dejadas hace siglos,
de un pobre caminante,
quizás un peregrino.

La senda de la costa
temblaba por el frío,
y el viento del nordeste
besaba con sigilo.

De pronto, en un recodo,
se para nuestro amigo,
y alivia, en una sombra,
la sed y los suspiros.

Sentado, junto al roble
sus ojos quedan fijos,
mirando el parpadeo
del agua sobre el río.

Y miran adelante
y observan el camino,
la senda tortuosa
de pasos infinitos.

Se siente muy cansado,
quizás como los lirios,
que vibran con la brisa
y tiemblan como cirios.

Los ojos entornados,
y opacos en su brillo,
sin luz en la mirada
se quedan sorprendidos.

Hastiado se levanta
en busca de su sino,
en pos de la locura
y tal vez del delirio.

Camina por el bosque
y tiene escalofríos,
por culpa de la sangre
de un cuerpo malherido.

Las piernas ya no aguantan,
se cierran los ojitos,
caminan adelante
queriendo ser testigos.

Testigos de una marcha
al mundo de los niños,
allí donde los hombres
se sienten más tranquilos.

No existen las batallas,
las guerras y enemigos,
ni existen las fronteras
que trazan los vampiros.

Es fácil que allí existan
jardines escondidos,
con flores tempraneras
y luz en los pistilos.

Es fácil que las rosas
susurren en sus nidos,
y den a los gorriones
sus pétalos tan lindos.

Es fácil que los labios
se sientan indecisos,
y esperen otros labios
y el beso que han pedido.

"...Por una carretera,
de oscuro pergamino,
un loco caminaba
en busca del Olimpo.

Un hombre simplemente,
reflejo de sí mismo,
que quiso hacer poeta
al niño de su escrito..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/04/13

martes, 2 de abril de 2013

Y SU PENSAMIENTO...


 (Inspirado en un poema de Paty) Su Blog es:
http://poesiasdepaty.blogspot.com.es/


Y su pensamiento...
Ausente y pensativo
vagaba más allá de las mareas
volaba entre las rocas de la costa
encima de las playas de la arena,
quizás donde dormitan las gaviotas
y allí donde se encuentran las sirenas.

Su pensamiento sí,
que busca la caricia que no llega,
el dulce ronroneo de las olas
que asumen sus pupilas siempre tiernas,
la lágrima furtiva de sus ojos
que baja hasta sus labios y la besa...

Y su pensamiento es
el mismo que atesoran las princesas.

Rafael Sánchez Ortega ©
13/02/24


HAY SONRISAS...


Hay sonrisas de la luna
silenciosas y coquetas,
con palomas en sus labios
y que ofrecen mil piruetas.

Desde abajo la miramos
inventando mil leyendas,
entre andamios y canciones
de cigarras y escaleras.

Hoy la brisa ya ha salido
y el nordeste ronronea,
por los bancos de la plaza
y la senda en la ribera.

Unas nubes ateridas
por el cielo se pasean,
llevan lágrimas sin patria
recogidas en la tierra.

Hay sonrisas de los hombres
que se apagan y flaquean,
cuando ven que su esperanza
está al límite de fuerzas.

Su reloj está parado
y ha perdido ya la cuenta,
de los días y los meses
caminando sin fronteras.

No hay farolas en su calle
ni bombillas en la acera,
ni siquiera existe el agua
de una fuente en la vereda.

Se han secado los caminos
por el odio y por la guerra,
y también, en muchos ojos,
ya no hay lágrimas sinceras.

Hay sonrisas que se ofrecen
y no están en las estrellas,
porque vienen del amigo
que no pide una respuesta.

Hay sonrisas que se compran
con billetes y monedas,
y esas son las que no valen
y no debes recogerlas.

Hay sonrisas de los niños
y también de los poetas,
bajo un cielo de lunares
y sin prisas manifiestas.

Y hay sonrisas que sonríen
y éstas son las que se esperan,
las que arrancan de unos labios
mil suspiros mientras besan.

"...Hay sonrisas de la luna
siempre hermosa y siempre nuestra,
y que llegan a los hombres
a través de los poemas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/04/13

lunes, 1 de abril de 2013

HAGAMOS DEL AMOR ALGO SENCILLO...


Hagamos del amor algo sencillo
que pueda serenar a nuestras almas,
que deje sensaciones y alegrías
y calme las pasiones desatadas.

Miremos esos bancos de madera
que esperan al anciano en tantas plazas,
y puede que a palomas muy traviesas
que buscan en sus manos las migajas.

Veamos que el amor es algo hermoso
que ocurre más allá de las palabras,
y tiene al corazón encadenado
rugiendo como el mar y la resaca.

Dejemos que susurren las estrellas
y oigamos en la noche lo que hablan,
quizás las confidencias y murmullos
nos dejen una nota de su arpa.

Miremos al amor, como lo miran,
los jóvenes amantes que se aman,
y hagamos que se fundan con los cielos
los tiernos sentimientos de sus ramas.

Las rosas que nacieron siendo rosas,
sus pétalos destilan y desangran,
y un río se desliza por las venas
en bella sinfonía que desgranan.

Sigamos al amor pasito a paso,
y hagamos de la senda la cañada,
el dulce discurrir de nuestro tiempo,
que nace, que se vive y que se apaga.

Llegamos a este mundo desnuditos
carentes de pañales y de nada,
y pronto se estremece la conciencia
perdida su inocencia tan preclara.

Tengamos al amor siempre presente
soñando con amar en la distancia,
al "algo" tan difuso y confundido
y al "alguien" que suspira en la ventana.

Subamos esos muros escarpados
llegando hasta el altar y la atalaya,
allí descubriremos nuestros pechos
que suelten la oración y la esperanza.

"...Hagamos del amor algo sencillo
que roce nuestros besos sin palabras,
que deje la ilusión y la sonrisa
por siempre, bien prendida, en nuestras almas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/04/13