viernes, 29 de mayo de 2015

HE VUELTO A LA LUNA MORA...

He vuelto a la luna mora
para mirarla a la cara,
porque estuvo con su amante
soñando en la madrugada.

Ella tenía en la noche
un secreto junto al arpa,
que en soledad y silencio
allí bien se lo guardaba.

Luna de faz misteriosa
por los siglos amparada,
con mil romances a cuestas
que llevas como una carga.

No quisiste que la lluvia
bajara por tus pestañas,
ni el rocío, ni el salitre
te salpicara la espalda.

He vuelto a la luna mora
para saber con quien habla,
tengo celos de su lecho
y de la mar tan el calma.

Necesito sus pasiones
y el temblor de sus palabras,
porque quiero que me llegue
el rubor de su mirada.

Vuelvo a ser de nuevo un niño,
siento un ansia que me embarga,
con la paz de la campiña
y el arrullo de las ranas.

Respiro fuerte en la noche,
de forma desenfrenada,
siento aromas que me llegan
de esta luna enamorada.

He vuelto a la luna mora
con azahares y nácar
y unos ojos tan sublimes,
con que derrite mi alma.

Seguro que es de su amante
el olor que ahora la abraza,
y esa rosa y su perfume
que hasta embriaga mis pestañas.

Respira fuerte, me digo,
presiento que llega el alba,
y amanecen los gorriones
saludando a la mañana.

Están solo, con mis labios,
los besos y las miradas
y el fuego fiel de mi pecho
con el volcán y la lava.

He vuelto a la luna mora
que, en la sierra y la montaña,
se posaba dulcemente
con su sombra plateada.

Me quiero fundir con ella,
con el mar y con sus playas,
con sus olas cantarinas
y el rumor de las resacas.

Somos versos de un poema,
una coma en lontananza,
el reflejo de un romance
que me quema la garganta.

No te rías de estos versos,
¡Oh lunita tan lozana!,
pues no tengo yo la culpa
de un amor que me rebasa.

"...He vuelto a la luna mora,
luna y lunita de escarcha,
para mirar a sus ojos
y ver, si en ellos, me ama..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/05/15

jueves, 28 de mayo de 2015

NO PUEDEN...


No pueden las palomas
vagar por las ciudades,
ni pueden los gorriones
dormir sin el socaire.

Lo hacen, muchas veces,
en versos y en las frases,
en letras que el poeta
escribe sin ambages.

Se escuda en el silencio
de plazas y de parques,
jardines hoy floridos
de encanto y de rosales.

Lo plasma en sus poemas
que buscan nimiedades,
factores de ese todo
que vibra con su sangre.

No pueden los ancianos
andar por muchas calles,
ni pueden los mendigos
pedir a Dios un traje.

Si acaso una comida,
el pan que nunca falte,
y el vaso de buen vino
de mano saludable.

De mano que esté atenta,
que viva realidades,
que sienta lo que piden
los labios, hoy con hambre.

Por eso los ancianos
recogen su equipaje,
la mano temblorosa
vacila en un instante.

No pueden los poetas
gruñir como animales,
ni puede el pianista
tocar artes marciales.

Sonrío, ante estos versos,
y pienso que no vale
hacer comparaciones
de cosas tan triviales.

Se vive día a día
con gestos y detalles,
quizás por eso mismo
importa lo que pase.

...La lágrima traidora,
el beso que no sale,
la frase que se ahoga
del labio susurrante.

"...No pueden los sonetos
suplir a los amantes,
ni pueden las cuartillas
cantar por los juglares..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/05/15

miércoles, 27 de mayo de 2015

¿QUÉ SE PUEDE HACER...?



¿Qué se puede hacer, mientras el tiempo
desgrana su tic-tac, gota tras gota
haciendo que unos granos invisibles
anuncien ese paso de las horas?

Quizás arrebujarse en el silencio
y ver como regresan las gaviotas,
volando muy despacio y lentamente
en busca de sus riscos en la costa.

Quizás aprovechar este vacío
dejando en el cuaderno las palomas,
aquellas rescatadas en el parque
que fueron a buscar migas y sombra.

Es fácil que no quedes satisfecho,
eterno soñador de verso y prosa,
es fácil que tú quieras, que la vida,
te muestre el colorido con sus notas.

¿Qué se puede hacer, mientras la lluvia,
resbala desde el cielo hasta las rosas,
las besa y acaricia dulcemente
en una primavera gris y corta?

Quizás en el sentir de esas caricias
que llegan de manera prodigiosa,
por medio de unas manos invisibles
que marcan tibios pasos en las olas.

Quizás en el recuerdo de los sueños,
relatos y leyendas con mil formas,
aquellos que vivimos en la infancia
y luego se quedaron en la inopia.

Es fácil que aparezcan las sonrisas,
que surjan girasoles en las bocas,
que rujan los meandros en los ríos
y el tiempo se deslice entre la alfombra.

¿Qué se puede hacer, mientras eliges,
la eterna margarita, caprichosa,
aquella que decide tu destino
por medio del azar que a ti te roza?

Rafael Sánchez Ortega ©
20/05/15

martes, 26 de mayo de 2015

PORQUE LA MENTIRA ES NEGRA...


Porque la mentira es negra
y mancha los corazones,
como una sombra alargada
que hace temblar a las flores.

Mentiras de "patas cortas",
en bocas y corazones,
que inundan nuestros sentidos
ahogándolos en dolores.

Es fácil creer aquello
que gritan bien muchas voces,
porque el dolor es oscuro
y olvida ya las razones.

Mentiras, nacen mentiras,
de periodistas sin nombre,
gente incapaz, sin escrúpulos,
de sopesar las cuestiones.

Porque la mentira es amplia
y abarca a todos los hombres,
debo pensar por mí mismo
para tomar decisiones.

Para pensar las palabras
y sopesar los errores,
de tanto listo de turno
con sus "verdades" acordes.

Mentiras de "pata negra",
verdades de rasga y rompe,
porque la vida es un timo
que hace a los pijos señores.

Hoy siento angustia y me callo,
es la mentira del torpe,
la del poeta sin patria
que ve crecer las traiciones.

Porque la mentira es mala
quiero verdades a golpes,
aunque me sangren heridas
y aunque me salgan colores.

Hay mucho insigne profeta,
con tertulianos y dioses,
que van sembrando maldades
entre los hombres más nobles.

Sé que no es fácil tarea
la de pensar sin presiones,
mientras el mundo te ahoga
con sus miserias y ardores.

Fuegos que salen del alma
con resquemor y traiciones,
entre mentiras absurdas
que sufrirán los Quijotes.

Porque la mentira es necia
cambia el rosal por ladrones,
y hasta confunde al sensato
cuando recibe reproches.

Reproches que son mentiras,
mentiras de dos a doce,
que se proclaman y crecen
como castillos sin torre.

Pronto, muy pronto veremos
a las mentiras enormes,
cómo se tapan la cara,
justificando valores.

Pero serán responsables
de sus maldades y acciones,
por tanto daño causado
con su palabra tan torpe.

"...Porque la mentira es negra
quiero la luz de la noche,
la de los hombres honrados
con sus trabajos tan nobles..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/05/15

lunes, 25 de mayo de 2015

QUIERO BEBER ESAS LÁGRIMAS...


Quiero beber esas lágrimas
que suelta tu corazón,
por esos ojos nublados
de legañas y del sol.

Hay bruma en el horizonte
por efecto del calor,
y rocío en la mañana
en la aguja del reloj.

No sopla viento ni bruma
presagiando gran calor,
temperatura en los cuerpos
y en las almas oración.

Letanías que desgranan
las gargantas con su voz,
esperanzas imposibles
que se sueñan con fervor.

Quiero beber de tus labios
ese néctar de los dos,
y saciarme con tus besos
y entregarte mi candor.

Para que sientas, mi niña,
como aumenta la pasión,
como crecen los latidos
y resuenan cual tambor.

Melodías apagadas
de aquel viejo acordeón,
que sonaba por las tardes
y causaba gran rubor.

Era un baile apetecible,
un instante entre tú y yo,
con el tiempo detenido
y por culpa del amor.

"...Quiero beber y embriagarme
de tu risa y sinrazón,
para entregarte estos versos
que nacieron en tu honor..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/05/15

domingo, 24 de mayo de 2015

PERDÓNAME SEÑOR...

Perdóname Señor por mis pecados,
son fruto de un amor irreverente,
los cuerpos, sin pasión, son engañados
y buscan un cariño diferente.
 
Perdona los momentos tan ansiados,
aquellos que saciaron, en presente,
los labios y los dedos agotados,
calmando a nuestros cuerpos torpemente.

Perdóname Señor, te lo suplico,
y espero que comprendas mi locura.

Es fruto de un amor que justifico,
nublando la razón y la cordura.

Perdóname Señor, aunque repito,
que amar sin la pasión, es cruel tortura.

Rafael Sánchez Ortega ©
17/05/15

sábado, 23 de mayo de 2015

YO QUIERO RECICLAR LAS ILUSIONES...


Yo quiero reciclar las ilusiones
de niños que soñaron ser poetas,
quizás con esos ojos infantiles
buscando por la noche a las estrellas.

Soñaban con un mundo diferente,
ajenos a las guerras y peleas,
un mundo de escaleras y colores
llamando día a día en cada puerta.

Por eso aquellos sueños fracasaron
y fueron como el lazo de un cometa,
cortados de raíz sus ilusiones
marchando a confundirse con la niebla.

La lluvia en las mejillas fue constante
por culpa de la ausencia del poema,
los versos no salían a los dedos
y el alma se perdía entre teoremas.

Yo quiero reciclar las ilusiones
del hombre soñador, antes que muera,
y quiero que no pierda la esperanza
de amar y de encontrar lo que él anhela.

Quizás ese resquicio del nordeste
que abraza con la brisa las mareas,
quizás el beso eterno de unos labios
que llegan con las olas a la arena.

Es fácil que los sueños sean otros
y escapen a mi mano las recetas,
por eso brindaré, desde mi casa,
el lecho inmaculado y la paciencia.

El techo, sin tejado, que le diga:
"no temas soñador, si acaso sueña,
amaste por amor, y no es pecado,
y el premio lo tendrás siempre que quieras."

"...Yo quiero reciclar las ilusiones
y ser el Peter Pan de las leyendas,
el hombre enamorado de la luna
y el niño que quería ser poeta..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/05/15

viernes, 22 de mayo de 2015

QUISIERA SENTIR TUS MANOS...


Quisiera sentir tus manos
dibujando un arabesco,
un pegaso en fantasía
y en mis labios unos besos.

Soy un pobre vagabundo
de este mundo en que me muevo,
un poeta vacilante
que musita mal sus versos.

Es por eso que deliro
entre brumas y entre sueños,
más allá de la locura
de las rimas y sonetos.

Hoy me aferro a tus pupilas,
a tus manos y tus dedos,
y combino sensaciones,
con pasiones y deseos.

Quisiera sentir tus manos
dibujando por mi cuerpo,
arrancando los suspiros
de rincones hoy desiertos.

Soy un niño ensimismado,
un juglar un tanto viejo,
soy un hombre que camina
y que charla con el viento.

Esa brisa matutina,
el nordeste de los puertos,
la calima sofocante
y el sureste que es un fuego.

Sensaciones muy difusas,
la locura de los cuerdos,
esos viejos soñadores
que están vivos sin saberlo.

Quisiera sentir tus manos
por mis hombros y mi cuello,
y que rocen los umbrales
y jardines de mi pecho.

Un profundo escalofrío
sentiré si es, esto, cierto,
y un clavel de mis entrañas
irá pronto hasta tu pelo.

No sé bien las sensaciones
de ese roce tan intenso,
ni el reflujo y las resacas
de ese beso tan hambriento.

Quizás sea un terremoto,
un volcán de sangre hirviendo,
un conjunto de pasiones
que me eleven a los cielos.

"...Quisiera sentir tus manos
y atraparlas con mis besos,
para colmar sus pinceles
de colorido y reflejos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/05/15

jueves, 21 de mayo de 2015

POR LA OSCURA NOCHE...



Por la oscura noche
de este largo invierno,
pasan las ventiscas
y también los vientos.

Llegan temporales
a los mares nuestros,
y también galernas
con tambores negros.

Vuelven las campanas
a sonar a muerto,
y otra vez, las madres,
lloran sin consuelo.

Es así la vida
y el invierno eterno,
con una esperanza
que se ve a lo lejos.

Por la oscura noche,
de futuro incierto,
se asoman estrellas
temblando y con miedo.

Se muestran coquetas,
con frío y tosiendo,
buscando un abrigo
que cubra sus cuerpos.

Los hombres las miran,
recogen sus besos,
suplican su abrazo
y el paso del tiempo.

Que acabe esta noche
de ingrato recuerdo,
que vengan los días
de luz y reflejos.

Y en la oscura noche
de este cruel infierno,
yo canto a la vida
y escribo mis versos.

Susurro poemas,
con rima y sonetos,
romances que añoran
los tiempos añejos.

Quizás los abrazos
ardientes de un cuerpo,
quizás la mirada
de ojitos inquietos.

No sé, poesía,
quién soy y qué siento,
más sueño en la noche
con dar lo que tengo.

"...Mis versos de plata,
sencillos y tiernos,
y mi alma de niño
que a ti te la entrego..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/05/15

miércoles, 20 de mayo de 2015

LA VIDA SE NOS MARCHA...


La vida se nos marcha detrás de la aventura,
pues somos marionetas con traje de cristal;
crecemos y vivimos buscando una locura,
un sueño sin retorno y la noche sin fanal.

Así pasan los días y el agua que murmura,
las flores se marchitan quizás sin ideal;
la bruma, con los años, envuelve en su negrura,
la vida que transcurre de forma muy brutal.

La vida sempiterna carece de destino
es fruto de los sueños de niños alocados,
que buscan en los cielos las huellas del camino,
quizás, con la sonrisa de seres asombrados.

Quizás por eso mismo la vida es una escarcha,
y hay gotas del rocío que lloran hoy su marcha.

Rafael Sánchez Ortega ©
13/05/15

martes, 19 de mayo de 2015

NO TIENE PUERTAS MI CASA...


No tiene puertas la casa
ni rejas mi corazón,
para la brisa sincera
que me entregas con ardor.

Por eso pasa, sin miedo,
no me pidas el perdón,
por arrancar la sonrisa
de unos labios ya sin flor.

Es primavera, sin duda,
y se nota en el balcón,
porque las rosas se abren
con la caricia del sol.

No tiene puertas la casa
ni mirillas el portón,
por eso cruza ese porche
que te lleva al comedor.

Allí encontrarás la carta
que un día te dejé yo,
escrita con tinta negra
de plumilla y sin borrón.

Verás la letra nerviosa
y el verso enternecedor
la frase que te ocultaba
y el cariño de los dos.

No tiene puertas la casa,
tampoco el recibidor,
el pasillo, sin cortinas,
te dejará en el salón.

Allí verás a mis libros,
al piano y el tambor,
a la guitarra soñando
y unas notas sin patrón.

Verás el sueño de un niño,
las agujas de un reloj,
los ceniceros de plata
y unas alas de ocasión.

"...No tiene puertas la casa,
tampoco mi corazón,
por eso toma, sin miedo,
mis labios que tuyos son..."

Rafael Sánchez Ortega ©
12/05/15

lunes, 18 de mayo de 2015

AHORA...


Ahora me miras tú,
luego te miro yo.

Ahora me peinas tú,
luego te peino yo.

Ahora me hablas tú,
luego te hablo yo.

Ahora me vistes tú,
luego te visto yo.

Ahora me abrazas tú,
luego te abrazo yo.

Ahora me mojas tú,
luego te mojo yo.

Ahora me secas tú,
luego te seco yo.

Ahora me besas tú,
luego te beso yo.

Ahora me sientes tú,
luego te siento yo.

Ahora te duermes tú,
luego me duermo yo.

Ahora, luego...
Tú y yo...

Rafael Sánchez Ortega ©
12/05/15



domingo, 17 de mayo de 2015

A VECES...



"...A veces es la imagen hermosa que vemos
y que se refleja en las aguas,
aquella que nos encandila el corazón
en un instante y hasta nos hace suspirar
y creer que el tiempo se detiene,
porque no hay nada más allá,
de ese segundo infinito que se rompe
con el soplo de la brisa que la ondula
y que la envuelve,
que la riza y que la oculta en mil fragmentos,
y no son la realidad tan deliciosa
que vivimos en los sueños..."

"...A veces es el corazón el que galopa impetuoso
y corre, sin control, por los senderos nunca andados
en busca de la magia y de la luz
que ya se escapan por la noche
y en los largos arenales de la playa,
sin saber que, tras su trote, está el candor
y está el dolor de un sentimiento primoroso
que comienza y que termina
entre los pliegues de las almas..."

"...A veces es la razón la que se vuelve turbia
y se nos nubla con la bruma de la vida,
y es en esas noches de tormenta y ansiedad,
donde parece que se apuran los segundos
en una eternidad que tiene contenidos
los suspiros de los hombres por un tiempo..."

"...A veces te recuerdo, en mi delirio
y busco entre los pliegues de las olas
esa imagen tan hermosa y tan serena
que conservo de tus mares,
sin darme cuenta que el pasado está pasado
y que otras olas han suplido aquellos rizos,
que mis sueños, extendían por la arena
de la playa, entre cantos y rumores
de resacas y sirenas..."

"...A veces te imagino entre mis brazos,
en un baile irreverente,
con la luna y las estrellas conformando ese guiñol
de sensaciones musicales que le arrancan a la noche
y bailando, sin cesar, sobre las olas,
nuestros pies enamorados ese vals, tan inmortal,
que relatan las leyendas de los niños..."

"...A veces me despierto por las noches
y confundo realidad con el pasado,
en un presente muy confuso,
donde abundan los retales de otros tiempos
con cristales desprendidos de una infancia
ya lejana..."

"...A veces es un grito silencioso
el que se escapa de mi pecho con tu nombre
y te persigue y te reclama por las calles
y senderos de una vida que precisa de tu risa
y también de tu alegría,
como el verso deseado y suplicante de la rosa
en primavera en un jardín enamorado..."

"...A veces ya no sé ni lo que digo
y te llamo por tu nombre mientras sueño,
y le hablo a la luna y las estrellas
de tu risa y tu figura,
y me siento muy dichoso de tenerte entre mis brazos
y sentir esas caricias que me dejas
con tu brisa y con tus besos..."

"...A veces te desnudo en el silencio de la noche
y contemplo como tiemblas y suspiras
mientras busco con mis dedos a tu piel
tan delicada,
a esa cara deliciosa
y a esos labios de cristal que me suplican
que les bese sin tardanza..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/05/15

sábado, 16 de mayo de 2015

ERA UN DÍA DE INVIERNO...


Era un día de invierno, simplemente,
un marjal con su aspecto tenebroso,
mucha niebla con lluvia en el ambiente
consiguiendo un efecto pantanoso.

Yo miraba, eclipsado, fijamente,
aquel cuadro de aspecto tan penoso,
ese gris, penetrante y sugerente,
convirtiendo al marjal en peligroso.

Eran tierras ausentes de hermosura
que tenían la paz del cementerio.

Era el barro y el lodo en su andadura
convirtiendo al pantano en adulterio.

Era un simple marjal y sepultura
aumentando la intriga y el misterio.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/05/15

viernes, 15 de mayo de 2015

BUSCARÉ UNAS FLORES...


Buscaré unas flores
y una jarra blanca,
para estar con ellas
junto a tus pestañas.

Dejarán caricias
y agua de lavanda,
dulces amapolas
cubrirán tu falda.

Y de tus pupilas
brotarán las lágrimas,
y esa lluvia fina
besará tu cara.

Bajará a tu pecho
que temblando clama,
con esos suspiros
que tu boca calla.

Buscaré unas flores,
y en una jofaina,
trataré que sigan
sus versos en calma.

Los pétalos tiernos
de frágil mirada,
que ofrecen sonrisas
al té de la taza.

Al niño que ríe,
al hombre que ama,
y a todos aquellos
sedientos, sin nada...

...La taza preciosa
no tiene cuchara,
tampoco el azúcar,
preciso, le falta.

Buscaré unas flores,
¡benditas palabras!,
para así robarte
tus labios de plata.

Los labios que tiemblan,
que ardientes se apagan,
que buscan sonrisas
por calles y plazas.

Los labios, (mis labios),
tus labios sin pausa,
que viven y vibran
cual llamas en ascua.

Son rosas ardientes
y versos con alma,
son flores que vibran
y al cielo se escapan.

"...Buscaré unas flores
para a ti entregarlas,
con unos poemas
en tus manos blancas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/05/15

jueves, 14 de mayo de 2015

PORQUE ESPERÉ...


Porque esperé, como un niño,
tus besos de Cenicienta,
hoy, siendo hombre, recuerdo
aquellos labios de fresa.

Los recuerdo en tantas tardes
y en las noches y verbenas
que buscaban a mis labios
con la luna y las estrellas.

Allí estaba aquel muchacho,
aquel niño y sus poemas,
con suspiros agridulces
de cipreses y canela.

Fueron noches imborrables
aunque ahora ya no cuentan,
pues su tiempo está pasado
como el verso de un poeta.

Porque escuché, muchas tardes,
el romper de las mareas,
hoy escucho los latidos
del corazón que protesta.

Él me dice que adelante,
que camine y que no tema,
que persiga en tus pupilas
el mensaje que allí llevan.

Unas líneas, simplemente,
un susurro en unas letras,
un suspiro vacilante
que me anuncie tu presencia.

Así entiendo lo que dicen
tus palabras incompletas,
entre sueños y entre brumas
por la nueva primavera.

"...Porque escuchó la pregunta
mi corazón es hoguera,
él sabe bien a quien amas
sin precisar la respuesta..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/05/15

miércoles, 13 de mayo de 2015

ILUMINAS MI VIDA...


Iluminas mi vida
mi pequeña violeta,
corazón silencioso
que me canta y anea.

Eres dulce sonrisa
y hasta polvo de estrellas,
en un baile de espumas
de la mar tan inquieta.

Porque tienes la gracia,
el salero y, tus cejas,
llevan siempre cenizas
con pasión indiscreta.

Tus pupilas sin nombre
son excelsos poemas,
unos versos sin rima
que acarician y besan.

Iluminas mi vida
aunque tú no lo sepas,
con tus dedos de nieve
que me atrapan y llevan.

Nada puedo negarte
mi gentil cenicienta,
con tu paso divino
y esas manos traviesas.

Tienes gracia en tu pelo
y hasta fuego en las venas,
corazón que galopas
por cercanas estepas.

Y te acercas con mimo
y despacio me dejas,
ese dulce susurro
con palabras muy tiernas.

"...Iluminas mi vida
mi querida sirena,
como el beso sublime
de un excelso poema..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/05/15

martes, 12 de mayo de 2015

YO TE CAMBIO TU SONRISA...


Yo te cambio tu sonrisa
por un ramo de claveles,
pues la quiero aquí, en mi pecho,
retenida para siempre.

Y la quiero bien conmigo,
en mis labios y sus pliegues,
tu sonrisa, niña amada,
esa misma que me ofreces.

La que brindas cada día
y en las calles a la gente,
la que guardas muy celosa
para dar a quien tú quieres.

Es por eso que preciso
la sonrisa que tú tienes,
silenciosa y revoltosa
con aquello que se precie.

Yo te cambio la sonrisa
por un cielo azul celeste,
con mil nubes caprichosas
blanquecinas, tan alegres.

Y consigo que mis labios
hoy sonrían diferente,
con la nueva primavera
que ha brotado por el césped.

Y renuevo fantasías
para darte y ofrecerte,
en un cambio compartido
de sonrisas nuevamente.

Siempre has sido mi alegría,
el clavel que nunca muere,
y la brisa, con el beso,
que acaricia bien mis sienes.

"...Yo te cambio tu sonrisa
por un beso muy impaciente,
de mis labios a tus labios
sin testigos ni placeres..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/05/15

lunes, 11 de mayo de 2015

CUANDO PASEN LOS AÑOS...


Cuando pasen los años
cerraré las pestañas,
y estos ojos inquietos
dormirán hasta el alba.

Estarán muy cansados
de vivencia cercanas,
de tropiezos sin nombre
y también puñaladas.

Pero habrá unos momentos,
que serán escarlatas,
con ribetes dorados
en un reino de magia.

Y estaré con los niños
y las niñas, sin falta,
dibujando sonrisas
en sus labios de plata.

Cuando pasen los años
crecerán muchas canas,
entre el pelo rebelde
tan poblado en mi barba.

Y otra vez esos niños
volverán a mi casa
con los cuentos de antaño
y leyendas y fábulas.

Y saldremos de noche
para ver a las hadas,
en el bosque señero
de los robles y hayas.

Y al final hallaremos
la casita encantada,
con la puerta entreabierta
invitando a cruzarla.

Cuando pasen los años
y me tiemble la espalda,
pensaré que es el viento
con su beso que llama.

El nordeste rabioso
de la mar tan cercana,
y el salitre salado
transmitiendo su calma.

Las resacas seguidas
que ya invaden las playas,
y el candor de las olas
que con mimo las bañan.

Es un baile en la noche,
un festín con las algas,
con preciosas sirenas
que murmuran y cantan.

Cuando pasen los años
sentiré, con nostalgia,
la alegría inocente
de aquel tiempo de infancia.

Y seré confiado
intentando buscarla,
tras recuerdos y tiempos
en su caja de nácar.

Es posible que encuentre
a la perla adorada,
en tus labios preciosos
con la risa temprana.

Y si así sucediera
besaré tus pestañas,
y tus labios de niña
y tus senos, con ganas.

"...Cuando pasen los años
crecerá la distancia,
que separa a los sueños
del jardín de las almas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
05/05/15

domingo, 10 de mayo de 2015

HUBIERA DESEADO...


Hubiera deseado conocerte
y hacerte sabedor de mi congoja,
las penas e ilusiones de la vida,
los sueños y pasiones que me acosan.

Fue culpa de la niebla, no lo dudes,
los ojos se empañaron a deshora,
la lluvia resbalaba en las mejillas,
y el brillo del clavel murió en la rosa.

Pasamos simplemente como amigos,
vivimos realidades y demoras,
y un día nos marchamos, a lo lejos,
buscando el contrafuerte, sin derrota.

Nos fuimos a lejanos paraísos,
tratando de encontrar algo de gloria,
laureles y medallas de los hombres
y aplausos de sus manos y sus bocas.

Hubiera deseado conocerte
y ser el Pimpinela de tu ropa,
la simple escarapela de tu pecho
que lleva la sonrisa a las personas.

El mar, con su paciencia ilimitada,
baldea nuestras almas con sus olas,
nos deja la quietud inigualable
y el manto de la noche con las sombras.

Se cierran las pupilas, lentamente,
la luna y las estrellas ya se asoman,
y abajo, en esa orquesta irrepetible,
la música se esparce por las ondas.

Soy verso y soy poema, en este instante,
suspiros que han surgido de la costa,
susurros que ahora emiten las arenas
por medio de las olas que las rozan.

"...Hubiera deseado conocerte
y ser el prisionero de tus bromas,
la rosa inmaculada, que en tus manos,
te lleve mi caricia silenciosa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/05/15

sábado, 9 de mayo de 2015

DE LOS PUEBLOS PEQUEÑOS...


De los pueblos pequeños
aprendí muchas cosas,
que eran vida entre el polvo
con sus calles remotas.

Eran rosas tempranas
bajo un cielo sin sombra,
con sus pétalos tristes
suplicando una boca.

Una tierna sonrisa,
una flor, entre todas,
una luz parpadeante
de la orquesta remota.

En los pueblos pequeños
encontré la victoria,
los laureles preciados
con el vino y la copa.

Y encontré muchos sueños
que esperaban la hora,
y también a las alas
de la blanca paloma.

Encontré una guitarra
con sus cuerdas ya rotas,
y una mano de nieve
que temblando la roza.

De los pueblos pequeños
recogí muchas cosas,
una iglesia coqueta,
una plaza redonda,

unas nubes mirando
a la orquesta que toca,
en los viejos trigales
con el viento que azota.

El caudal de aquel río
que llorando se asoma,
por meandros y valles
a dejarnos sus gotas.

En los pueblos pequeños
hay esencias y aromas,
hay montañas nevadas
con sus cumbres hermosas.

Hay, también, corazones,
galopando sin norma,
sin razón y destino
por veredas angostas.

Hay, también, una imagen,
definida y borrosa,
que ya ocupa mi alma
y a mis versos da forma.

"...De los pueblos pequeños
aprendí muchas coplas,
y escribí mil poemas
a una orquesta sin notas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/05/15

viernes, 8 de mayo de 2015

ES...


Es un grito que se escapa de la niebla,
una eterna y melodiosa letanía,
una nota desprendida de algún arpa,
un suspiro vacilante de la vida.

Es la flor que marchitada nunca muere,
una rosa con sus hojas amarillas,
una gota de la lluvia en los cristales,
un latido de ese pecho que palpita.

Es el hombre que camina con el hombre,
una cana plateada en su barbilla,
un bastón entre su mano vacilante,
una línea, sinuosa, en su sonrisa.

Es la vida que florece y que se escapa,
una larga sucesión de maravillas,
un crisol donde se forman las leyendas,
una estrofa del poema y despedida.

Es un árbol solitario y silencioso,
una rama coquetona y con ardillas,
una fuente que se encuentra en su costado,
un remanso de la paz que se precisa.

Es un niño que ahora mira el horizonte,
un navío, que a lo lejos, pasa y vira,
una tarde que se acaba lentamente,
un momento del ocaso de este día.

Es un verso en un poema desprendido,
unas letras deseando ser leídas,
un galope impetuoso de las almas,
unas gotas del rocío cristalinas.

Es tu imagen que conservo y que venero,
unos ojos infantiles y de niña,
unas manos juguetonas en mis manos,
unos labios en mis labios con la brisa.

"...Es un grito enamorado en las entrañas,
una fuerza superior a mil caricias,
un abrazo tembloroso de mis brazos,
y es un beso irreverente en tus mejillas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/05/15

jueves, 7 de mayo de 2015

NO QUIERO CONTINUAR CON LAS CADENAS...


No quiero continuar con las cadenas
que aferran a recuerdos y pasados,
no es bueno encadenar a nuestras almas
a tiempos y desiertos ya lejanos.

Repica el corazón en nuestros pechos,
resuenan los campanos y badajos,
el tierno cascabel de las ovejas
que buscan su comida por los campos.

Hay hombres que caminan el presente
y dejan el pasado ya olvidado,
librados de grilletes y cadenas
que apresen las muñecas de sus manos.

Por eso les animo en su aventura
y sigo sin cesar todos sus pasos,
aquellos que se inician con el alba
y acaban, por la tarde, sin dudarlo.

Eterna fantasía de los sueños
creada en la locura de un sudario,
las almas suspirando la cordura
y el pecho un alazán y desbocado.

Palabras y palabras, sin sentido,
precisos "bla, bla, blás", que son un tango,
preciosas sinfonías de una orquesta
saliendo sin parar de nuestros labios.

Por eso me remito a este comienzo
y digo que la vida no es un lazo,
tampoco la atadura de las almas
ancladas a recuerdos caducados.

La vida es una rosa palpitante,
un pétalo de amor en el costado,
la brisa de ese beso enternecido
que roza nuestros labios muy despacio.

"...La vida es el Amor, en cada esquina,
que surge y nos atrapa entre sus brazos,
la chispa, tan rebelde, que en el pecho,
espera al ser amado, sin dudarlo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/05/15

miércoles, 6 de mayo de 2015

HAY VERSOS...



Hay versos que asemejan a miradas,
hay versos con sus labios compartidos,
hay versos que desgranan mil latidos,
y versos con estrofas ya quebradas.

Hay versos que susurran las cañadas,
hay versos en geranios retorcidos,
hay versos con suspiros y gemidos
y versos en las rosas apagadas.

Hay versos que se esconden en la acera,
hay versos resignados y presentes
y versos que confunden a las gentes.

Hay versos que te escribo en esta espera
hay versos para ti, mi primavera,
con versos que quisieran ser ardientes.

Rafael Sánchez Ortega ©
30/04/15

martes, 5 de mayo de 2015

SOPLABA EL VIENTO DEL NORDESTE...


Soplaba el viento del nordeste, sin cesar,
en aquel día.
Bendita sensación la de sus aguas
con láminas añil, de un verde y azulado
tan inquieto.
Las olas se rizaban con la brisa
que soplaba.

Recuerda bien, mi Mar,
al viento del nordeste que soplaba
enfurecido.
Allí te conocí, cruzando nuestros pasos
y caminos.
Tú estabas muy molesto por culpa de ese
viento, que sin duda te cegaba,
y yo te sonreí.

Recuerda simplemente, Mar,
que no nos conocíamos.
Que fuimos dos extraños, hasta entonces,
y tú nada sabías de mi vida.
Yo tampoco había disfrutado de la paz
y la frescura que nacía de tu lecho de cristal
irreverente.
Acuérdate muy bien de aquel momento
y no lo olvides.

Un niño se acercó hasta tu lado,
con cara de inocencia,
y te llamó a ti, Mar, con un
suspiro incoherente.
¡Tenía tantas cosas que pedirte
y tantas que contarte...!
que admirado por tu gracia y tu belleza
extendió sus brazos para estrecharte
entre ellos, mientras tú, simplemente,
le ignorabas y bañabas con un golpe de resaca
y de salitre.

Recuerda bien aquello, Mar, y no lo olvides.
No te enojes si te traigo aquella escena
del pasado a tu recuerdo.
Él te amaba.
Por eso te ofreció su confianza
y te habló de tú a tú,
contándote sus penas y alegrías.
¡Te amaba, Mar!, y tú no te enteraste,
ni escuchaste sus palabras,
ya que estabas más pendiente
de llevar tus resacas y mareas
a otras playas y otras costas.

Recuerda aquel momento, Mar,
y no lo olvides.
El viento del nordeste era muy fuerte.
pero era sano y curtía las mejillas
de los hombres.
Cicatrizaba sus heridas,
cauterizaba las pasiones
y hasta hacía que los niños se enamoraran,
como aquel, de quien te hablo,
y tú ya no recuerdas.
La brisa afloraba las sonrisas
de las almas,
las flores se movían temblorosas,
las arenas volaban emulando cenizas
de las rocas
y unos labios invisibles te buscaban,
sin cesar, y pronunciaban tu nombre.

¡Oh, Mar!, tu no recuerdas aquel instante,
y bien que lo lamento,
pero el amor pasó muy cerca de tu lado.
Estaba en aquel niño y en sus versos,
estaba entre los sueños que llevaba
y albergaba su cabeza,
estaba en unos ojos infantiles,
que admirados, contemplaban a tu cuerpo
tan desnudo,
estaba en ese añil, verdeazulado,
que llevabas como un manto transparente
y estaba allí, en el corazón que te llamaba
y te gritaba tras la brisa del nordeste.

¡Oh, Mar!, hoy sopla nuevamente aquel nordeste
como en tiempos ya pasados.
Pero no hay un niño que te mira,
ni unos versos que te buscan,
ni unos ojos que te llaman,
ni tampoco está aquel grito silencioso
que gemía con tu nombre.
Simplemente estás tú, con tus resacas
y mareas,
con tus olas y tus playas,
con las costas tan altivas
y con ese corazón tan bien blindado
que no atiende a sentimientos ni razones.

Quizás por eso lloro, Mar,
y te maldigo por no haber sabido
aprovechar aquel momento,
por no haber pedido que aquel niño
te contara sus secretos
y porque le dejaste marchar, sin atenderle,
con la ilusión y tantos sueños, bajo el brazo,
hacia otro mar,
distinto y sin nordeste.

...Pero ya sé que no te importa,
y que nada importa en este instante,
incluso el que lloren los peces
al saber de todo lo ocurrido en aquel tiempo
ya pasado.
¿Te imaginas ver llorar a los peces?.
-sonrío.
Pero es así. Los peces han llorado y lloran,
porque saben llorar, y la brisa todo lo cura,
todo lo cicatriza,
y hasta las heridas de las almas
se convierten en senderos invisibles
con el viento del nordeste.

Al final de este poema nos quedaremos solos,
tú y yo, Mar,
y ambos olvidaremos aquel niño
que te citaba y recordaba
con su imagen del pasado.

Cerraré los ojos, y tú harás lo mismo con los tuyos.
Aspiraré el salitre de las aguas,
y tú suspiraras a las estrellas en la noche.
Sentiré a la brisa besar mi cuerpo estremecido
y las gotas de la resaca restañarán mi piel
mientras tú azotarás, con tu añil verdeazulado,
a las costas y a las playas.
Y al final, simplemente, murmuraré tu nombre
para embriagarme con él y tu sonrisa
ya olvidada,
como tantas veces hice a lo largo de la vida,
en mis poemas,
pero tú me envidiarás y llorarás entonces
con la ausencia del Amor en tus entrañas
y sentirás el escozor que te producen
el salitre y el nordeste,
cuando grita el corazón a las respuestas
y el vacío, de preguntas que le mandan
desde el alma.

Rafael Sánchez Ortega ©
29/04/15

lunes, 4 de mayo de 2015

TOMARÉ TUS ALAS...



Tomaré tus alas
con mis torpes dedos,
mariposa errante
que te acerca el viento.

Y los mil colores
de tu hermoso sueño,
quedarán conmigo
a guardar mi pecho.

A cuidar el alma
de tantos recuerdos
porque aquel pasado
es caduco y viejo.

Necesito el aire,
la brisa y aliento,
y esa fantasía
que llevas muy dentro.

Tomaré tus alas,
alazán inquieto,
para ir contigo
galopando lejos.

Un bello pegaso
dirá lo que llevo,
el alma desnuda
y el cuerpo despierto.

Dirá que soy libre,
que busco tu beso,
la paz de la tarde
la noche y el cielo.

Dirá que las horas
ya suenan sin miedo,
y en ellas, los niños,
escriben sus versos.

Tomaré tus alas
mi dulce tormento,
la rosa que brilla
y adorna los suelos.

Sus pétalos rojos,
granates y tiernos,
derrochan ternura
con miel entre ellos.

Son frases escritas,
poemas eternos,
estrofas sin nombre
que ansío y que quiero.

Son esas caricias
que dan embeleso,
y cierran los ojos
quizás sin saberlo.

"...Tomaré tus alas
corazón  tan bello,
y ataré las mías
con un lazo nuevo.

Corazón errante,
mira y no sé ciego,
busca la figura
con su paso lento.

Te daré las llaves,
y con ella el fuego,
la pasión y vida
para ser tu siervo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/04/15

domingo, 3 de mayo de 2015

HE SENTIDO A LA LLUVIA...



He sentido a la lluvia
regresar con sus besos,
esas gotas de agua
con suspiros eternos.

Sin poder evitarlo
se mojó mi cabello,
y las hebras de plata
que amenizan mis sueños.

Y dejé que prendieran
fantasías por ellos,
y volaran sin rumbo
por la tierra y el cielo.

Galoparon sin prisa
los pegasos inquietos,
con latidos nerviosos
que salían del pecho.

He sentido a la lluvia
regresar con el viento,
por pasillos dorados
que embriagaban mi cuerpo.

Y soñé como nunca
con tus ojos inquietos,
con la eterna sonrisa
de tus labios tan tiernos.

Me acordé de tu blusa
y tras ella tus senos,
juveniles y dulces
esperando mis dedos.

Y no pude evitarlo
y soñé muy despierto,
con tu paso menudo
cadencioso y sereno.

He sentido a la lluvia
regresando de nuevo,
tras el sol de estos días
de frescor y embeleso.

En sus gotas menudas
ya no habita el recuerdo,
ni la llama encendida
de rescoldos y tiempos.

Ahora está la esperanza
de vivir algo nuevo,
con las gotas del agua
a mis labios sedientos.

Es por eso que busco
a tus labios sin miedo,
linda lluvia de mayo
que me das tu consuelo.

"...He sentido a la lluvia
regresar del invierno,
a pedirme mis labios
y a saciar su deseo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/04/15

sábado, 2 de mayo de 2015

TE LLEVO DE PASEO...


Te llevo de paseo, si tú quieres,
iremos a mirar a las estrellas,
quizás en ese sitio que conoces
allí donde se duermen las mareas.

Será una sensación inenarrable,
un sueño de la nueva primavera,
tal vez como el suspiro que esperabas
profundo y que te anuncie mi presencia.

Veremos tantas cosas en la noche
que incluso escucharemos las sirenas,
que surgen escapadas de los cuentos
y vagan por las playas sin linterna.

Leeremos los mensajes, que en el cielo,
se extienden con las luces tan inquietas,
aquellas que la luna con los astros
prodigan sin cesar en la ribera.

Quizás te besaría, en un instante,
sorbiendo de tus labios unas fresas,
un canto del amor y la esperanza
mezclado con los versos del poema.

Escriben las estrellas sus razones,
esgrimen sentimientos y promesas,
quizás con el relente del rocío
temblando con la luz que parpadea.

Nosotros miraremos todo esto
y acaso abrazaremos con más fuerza,
el pecho que palpita a nuestro lado
y el labio que murmura y que nos besa.

Seremos Peter Pan y Blanca Nieves
cruzando sus destinos y leyendas,
quizás como Quijotes sin molinos
y acaso como humildes cenicientas.

Seremos, amor mío, dos amantes
y luego yo seré lo que tú quieras,
el niño irresistible de la infancia,
y el joven soñador que abrió tu puerta.

"...Te llevo de paseo, si tú quieres,
uniendo nuestros dedos con firmeza,
mis ojos muy pendientes de los tuyos
buscando esa caricia siempre tierna..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/04/15

viernes, 1 de mayo de 2015

ATARÍA TUS MANOS...


Ataría tus manos a mis manos
intentando que nunca se perdiera,
ese tacto sublime de tus dedos
y, el candor que desprende tu inocencia.

Porque quiero sentir ese contacto,
el temblor de tu sangre por mis venas,
el latido, tal vez, impetuoso,
y el suspiro del labio que me besa.

Y es así, como quiero entretenerte
y también como quiero que me veas,
con un hilo sutil y entrelazado
que empareje sin más nuestras muñecas.

Buscaría los lazos invisibles
que nos unen, sin duda, a las estrellas,
para hacer de sus guiños, en la noche,
un fanal de ilusión y marionetas.

Porque quiero soñar en el presente,
caminando en la vida por la senda,
con tu mano en mi mano, ¡vida mía!,
y buscando en los cielos las promesas.

Y es así como quiero que te embriagues
y también que contemples mi presencia,
susurrando palabras incoherentes
por efecto del beso que me ofrezcas.

Cerraría las puertas y ventanas
impidiendo miradas indiscretas,
en la casa que alberga tu figura
y el rincón, donde antaño, bien nacieras.

Porque quiero que nadie nos moleste
y tampoco que suene la cancela,
de curiosos y gentes aprensivas
que confundan tus pasos en la tierra.

Y es así como quiero que el silencio
nos devuelva preguntas y respuestas,
con palabras sencillas y de niños
que en la playa soltaban sus cometas.

"...Ataría mis manos a tus manos
con el lazo invisible de la arena,
para luego cerrar esas pestañas
con mil besos precisos sobre ellas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/04/15