domingo, 30 de septiembre de 2012

NUEVA FECHA...


Nueva fecha encandilada de septiembre
y larga espera entre bostezos y equipajes.

Aquí estoy, en esta sala interminable,
donde pasan las personas sin cesar
buscando sus destinos.

Soy uno más, entre la gente,
un simple viajero, como tantos,
que consume los minutos de la espera.

Mientras tanto la vida continúa
y se marchitan lentamente los instantes
de este día que se acaba.

Hay cansancio en las miradas
y también en los sentidos;
es verano, ciertamente, y se cuentan
con los dedos las personas que conservan
ilusiones en el alma.
Hoy los niños ya no van con los ancianos,
ni recogen sus canciones, en la noche,
a las estrellas,
ni siquiera se estremen e ilusionan
cuando escuchan, en la tarde, a las cigarras.

Es posible que una capa de granito
endurezca los latidos de las almas,
es posible que el amor tan perseguido
y codiciado sea sólo una utopía
en la mente de los locos.
No lo sé y no me importa.

Es posible que el cansancio
no me deje ver la vida totalmente
y que entonces, lo que veo y lo que siento,
sean luces entre sombras de una vida
diferente y que no existe.

Mas atiendo a la "razón irrazonable de mi alma"
que me dice que adelante,
que no ceje de buscar lo que persigo,
que la estrella tan ansiada está en el cielo,
y los ñiños que la sueñan
la persiguen con sus manos a través
de la inocencia.

Es posible que el amor nunca lo encuentre,
porque amar es algo eterno e irrepetible,
no un capricho ni una suerte que se encuentra.
Es la suma de factores que no atienden a razones.
Es amar tan simplemente como quieras que te amen.
Es sentir en el silencio y la palabra.
Es cantar la melodía de la aurora con el alba
y es brindar, junto al anciano, y ofrecerle
una sonrisa y tu palabra.

¡Nueva fecha ciertamente...!

Rafael Sánchez Ortega ©
Muchich, 16/09/12

HAY FECHAS QUE SE MARCAN Y SE ESCRIBEN...


Hay fechas que se marcan y se escriben
y dejan su granito de importancia,
en otras ni se mira el calendario
y corren con la brisa hacia la nada.


Más una nos importa de entre todas
para ir a recibirla en la mañana,
vestido con la roma más corriente
y al nuevo cumpleaños agregarla.


La suma el corazón si está dichoso,
la resta el alma triste y angustiada,
la fecha tiene tintes y matices
depende de una pura matemática.


Pero es el corazón enamorado
del niño que la lleva y la reclama,
la fecha para él es importante
y ansía ese regalo y la palabra.


Un año significa muchas cosas
que ocurren cada día en su jornada,
ún átomo de tiempo en el espacio
en medio de la vida tan ingrata.


Septiembre tiene encanto y tiene fecha,
se anuncia el dieciseis, y se proclama,
los años que han pasado poco importan
y cuentan los que quedan en la marcha.


Brindemos por el nuevo cumpleaños
y hagamos este brindis sin jactancia,
la vida tiene encanto y su misterio
se vive, se respira y se proclama.


Hagamos que los días sean nuevos,
vivamos sin peleas ni batallas,
amemos, como niños, todavía
el tiempo de esta fecha señalada.


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernet, 16/06/12

DESPIERTA CORAZÓN...


Despierta corazón, si estás dormido
y busca en las montañas la esperanza,
quizás allí se encuentre, entre las rocas,
el beso y el cariño que te falta.

Quizás entre las nieves tan eternas
esté la melodía de las almas,
aquella que escuchabas siendo niño
y absorto te encantaba y fascinaba.

Quizás estén allí todos los sueños
perdidos y olvidados de la infancia,
los cuentos juveniles que te hablaron
de un mundo diferente en la distancia.

Despierta corazón, no tengas miedo,
y escucha como suenan las campanas,
anuncian que ha llegado un nuevo día
y el sol ya se levanta con el alba.

Los hombres se encaminan a los campos,
los niños a la escuela en su jornada,
las madres permanecen atendiendo
los simples compromisos de sus casas.

Ya asoman las gallinas en la huerta,
las vacas en el prado también pastan,
el humo en las cocinas sube al cielo
en forma de espirales encantadas.

Despierta corazón, hay luna llena
y salen las estrellas a abrazarla,
se escuchan melodías en el campo
formado por los grillos y cigarras.

Las aguas de los ríos cantarinas
recuerdan otros tiempos de baladas,
un tiempo que ha pasado y que se evoca
y arranca sensaciones que se palpan.

Es fácil que el invierno ya se acerque
y vengan con los días las nevadas,
la eterna soledad de los poetas
que buscan en mil sueños lo que aman.

"...¡Despierta corazón, no me abandones!,
yo quiero tu latido más que a nada,
preciso la princesa de mis sueños,
y el beso enamorado que me falta..."

Rafael Sánchez Ortega ©
Zernet, 15/09/12

MONTE BLANCO, MANTO BLANCO...


Monte blanco, manto blanco,
que amaneces con la nieve,
quiero un beso de tus cumbres
para alivio de mi frente.


Quiero el monte blanco y puro
que te cubre y enaltece,
y le quiero de tus labios
con un beso simplemente.


Es la hora en que las sombras
dejan paso a los claveles,
que se estiran luminosos
con el alba que amanece.


Y el momento de las almas
que despiertan de repente,
entre nubes de ternura
y sopores de las fiebres.


Allá arriba, en las montañas,
las estrellas ya se duermen,
y se ocultan tras las cumbres
que las guardan y protegen.


Yo contemplo todo esto
y me quedo muy ausente,
con el monte y manto blanco
tan coqueto y tan perenne.


Monte blanco y manto nuestro
que los Alpes te respeten,
y conserves tu blancura
de esa nieve para siempre.


Porque espero el dulce beso
desde enero hasta diciembre,
ese beso de tus labios
a mi frente y a mis sienes.


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 14/09/12

sábado, 29 de septiembre de 2012

CUANDO EN TIEMPOS YO SOÑABA...


Cuando en tiempos yo soñaba
con el amor, niña mía,
iba tras él por los campos
como un ciego por la vida.

Ciego de amor, vagabundo,
y buscando en cada esquina,
toda huella de tus pasos
con su aroma y lozanía.

Porque estaba ciego entonces
por la ceguera bendita,
esa que ataca a las almas
y hace ver las utopías.

No puedo negar que amé
y compartí tu sonrisa,
y disfruté locamente
siendo guardián y tu guía.

Pero los años pasaron
y me quedé a la deriva,
yo envejecí lentamente,
tú maduraste sin prisa.

Y me dejaste por otro,
y me causaste una herida,
sin atender mis palabras,
torpes, quizás y vacías.

Hoy, cuando llega el otoño,
sopla con fuerza la brisa,
queda un rescoldo en el alma
y el corazón no palpita.

Quedan, tal vez, los recuerdos
de la pasión ya marchita,
queda la dulce figura
de aquella niña perdida.

Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 14/09/12

UN POEMA ES, DEL POETA...


Un poema es, del poeta,
ese lazo que le une
y le separa de la vida.
No son frases y palabras
que aprisiona y consolida
con un ritmo y una rima descarada.

Es un arte que le sale
de muy dentro, sin pensar,
en esa forma, tan sutil,
de cautivar a otros lectores,

Porque el verso que "renace",
el que sale de la pluma,
va primero hasta sus ojos
y allí quedan reflejados los misterios
y grandezas de su alma,
los suspiros y los llantos
por algunos sentimientos caducados,
las eternas esperanzas y sonrisas,
por los sueños perseguidos desde niño
y hasta quedan los recuerdos agridulces,
con guirnaldas y utopías de colores,
de esos besos juveniles añorados,
que unas veces se confunden
traspasando la barrera de los sueños.

Un poema es muchas cosas, como digo,
pero solo es el poeta quien lo sabe,
y si de algo estoy seguro,
es que el hombre que es poeta
nunca emplea las palabras como arma
de conquista ni tampoco de batalla.

Ellas hablan un lenguaje muy sencillo
y muy directo, sin misterios ni dobleces,
como habla la persona, que en silencio,
se recrea en tu mirada con la suya
y te dice todo aquello que le viene
a la cabeza, "sin palabras".
Lo que piensa, lo que siente,
lo que sufre, lo que llora, lo que ríe
y lo que ama.

"...Y es por eso que un poema
es esa nota, que el poeta,
nos desgrana con su vida:
un susurro simplemente
con el lazo que le une
y le separa de la vida..."

Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 13/09/12

DOS MARIPOSAS QUE LLEGAN...


(A Eire, que inspiró estos versos...)

"...Dos mariposas que llegan
se posan en la ventana,
vienen de lejos, ¡muy lejos!
y con sus alas cansadas.


Llegan cubiertas de polvo
con un mensaje que guardan,
besos, susurros, suspiros,
llenos de amor y de calma.


Quieren mirarte a los ojos,
quieren hablar a tu alma,
y susurrar en tu oído
que alguien te adora y te ama.


Quieren robar de tus labios
una promesa encantada,
para llevar a otro pecho
esa ilusión que le falta,


ese suspiro tranquilo,
esa sonrisa encantada,
mientras la calle vacía
deja salir su nostalgia.


Vagan en sueños lejanos
entre los Elfos y Hadas
en ese espacio de tiempo
en que la vida se para.


Duermen también los relojes
mientras se escuchan campanas,
dando la media y los cuartos
de la vigilia que guardan.


Pero las dos mariposas
duermen en lecho y en calma,
ambas ajenas al tiempo
y hasta la noche que pasa.


Dos mariposas llegaron
y en este instante descansan,
juntas comparten los sueños
para marchar con el alba..."


Rafael Sánchez Ortega ©
27/09/12

viernes, 28 de septiembre de 2012

VERDES OJOS, VERDES CAMPOS...


Verdes ojos, verdes campos,
verdes mares de mi tierra,
que no olvido y que recuerdo
cada día y con frecuencia.


Porque verde es ese manto,
como mítica bandera,
que acaricia nuestras almas
y que alivia las tristezas.


Verdes ramas de las hayas
que se asoman en Lebeña,
verdes robles solitarios
de Lafuente y de Cabuérniga.


Hay un verde de esperanza
que nos dejan las mareas,
y otro verde en unos ojos
de una niña barquereña.


Y esos ojos me persiguen,
se han dormido en mi cabeza,
y ahora sólo veo el verde
que al mirar ya me marea.


Verdes sueños de la infancia,
esa edad de la inocencia,
donde el verde es llamativo
y provoca y embelesa.


Pero el verde que yo añoro
es aroma y es esencia,
es caricia de la brisa
y es nordeste en la ribera.


"...Verdes ojos, verdes campos,
blanca el alma que os vea,
porque siempre sus pupilas
os verán como un poema..."


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 13/09/12

SE HAN QUEDADO LOS HOMBRES LLORANDO...


Se han quedado los hombres llorando
sin la voz, la alegría y la risa,
pero siempre estará en su recuerdo
unos ojos de miel que acarician.


La caricia y susurro del alma
y la voz tan serena y tan linda,
que animaba a lavarse temprano
para ir al colegio y a misa.


Son momentos lejanos y ausentes,
son instantes del tiempo y la vida,
detenido quizá, en el recuerdo,
con nostalgias de paz y sonrisas.


Pero el mundo no sabe de ciclos
y atesora carencias y envidias,
y a los hombres confunde y envuelve
con la malla sutil de la ira.


Y así nacen, sin más, las peleas
con las dudas, los celos y riñas,
y al final desemboca en batallas
sin saber si es verdad ó mentira.


Y tal vez, una tarde de otoño,
cuando sople ligera la brisa,
cuando vayan llegando las nieves,
una luz llegue al fin a la vida.


Un suspiro que baje del cielo
y que alivie las penas y heridas,
y una mano de nieve que venga
a curar la pasión enfermiza.


Porque el hombre nacido del hombre
unos ojos de miel necesita,
esos ojos y atenta mirada
de la madre tan fiel que le cuida.


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 13/09/12

DEBÍ DEJAR ATRÁS, CON LOS RECUERDOS...


Debí dejar atrás, con los recuerdos,
la oscura niebla gris de la nostalgia,
el manto de tristeza del pasado
y también las sonrisas y las lágrimas.


Debí evitar que el tiempo transcurriera,
nacieran primaveras encantadas,
surgiendo las preciosas margaritas
que alteraban los latidos de mi alma.


Más no pude evitar esos recuerdos,
que fueron como el mármol de las lápidas,
cadenas que nos atan y retienen
y flechas con su punta envenenada,


Volver hacia el pasado no es correcto,
y yerra y se equivoca el que lo haga,
regresa a los infiernos nuevamente
de un mundo superado en la distancia.


Yo pude comprobar, de una caricia,
el precio y recompensa que se paga,
los ratos y minutos mal perdidos
y el grito retenido en la garganta.


Quería rebelarme contra el mundo,
luchar en esa guerra y vil batalla,
vencer a las pasiones encubiertas
tan sólo por un beso sin palabras.


Un beso de unos labios solamente
llegando hasta los míos sin tardanza,
calmando la agonía de mi pecho,
sumido en mil preguntas por tu causa.


Pero es el corazón el que no sabe
el rumbo del velero en que se embarca,
el puerto donde tiene su destino,
y el lecho con espinas que le aguarda.


¡Ay dulce corazon, detén tu paso!,
no vivas del recuerdo en el mañana,
olvida las nostalgias y las penas
que un día te cubrieron con sus garras.


Olvida hasta el amor de aquel pasado,
la cara que asomaba en la ventana,
la voz que te ofrecía mil promesas
e incluso hasta la luz de su mirada.


¡Olvida corazón, no te detengas!,
los sueños y la vida te reclaman,
entrégate a los mismos cada día
y busca tu destino entre la nada.


La nada sin recuerdos ni pasados,
la meta sin las nieblas en el alma,
la dulce melodía de la vida
que buscas como un niño y que te falta.


Rafael Sánchez Ortega ©
28/09/12

jueves, 27 de septiembre de 2012

HE PERDIDO UN POEMA Y LO LAMENTO...


He perdido un poema y lo lamento
porque era un poema diferente,
unos versos escritos a una amiga
que descansa, en silencio, mientras duerme.


Más no quiero escribir de ese poema
ni tampoco de aquello que contiene,
las palabras escritas no caducan
y de ellas, su mensaje, permanece.

Es del tiempo pasado en las montañas
entre cumbres vestidas por la nieve,
con los lagos tan frescos que a su lado
dan la nota de paz a los rebeldes.


A las almas que viven mendigando
la caricia de amor del indigente,
a la mano que toque sus mejillas
con un beso furtivo que amanece.


Es la calma la esencia en la montaña,
la quietud de una vida diferente,
donde el tiempo no cuenta, ni las horas
van deprisa buscando los cipreses.


Es aquí donde suenan los acordes
de ese mundo febril que se detiene,
donde suenan las voces de los ángeles
con susurros y cantos muy celestes.


Los poemas escritos desde el alma
son del alma y en ella permanecen,
cual arpegios de dulces melodías
que alimentan la paz de los oyentes.


Y por eso sonríen los poetas
al dejar los poemas a su suerte,
con los versos danzando por la vida
en las hojas doradas de septiembre.


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 12/09/12

¡TE NECESITO AMOR, TE NECESITO...!


¡Te necesito amor, te necesito!,
pero no como un sueño arrebolado,
ni la frase sacada de los cuentos
que susurre el anhelo de mis labios.


Necesito el cariño que no tengo,
el candor y caricia de tu mano,
el temblor que me traiga tu mirada
al mirar a mis ojos sin reparo.


Necesito el suspiro de tu pecho,
ese seno desnudo y deseado,
que me invita a rozarle y recorrerle
y a buscar a tu vientre más abajo.


Necesito saberme prisionero,
retenido tan solo por tus brazos,
la palabra tal vez apasionada,
de tus dedos hurgando sin descanso.


¡Te necesito amor, te necesito!,
pero no como un sueño de verano,
ni tampoco en la frase silenciosa
del que pide limosna bajo un árbol.


Necesito la ardiente melodía
arrancada del arpa y del venado,
y también de la estampa tan serena
del jardín de tus muslos tan livianos.


Necesito el camino de la fuente,
la que sacie la sed de mis pecados,
la que calme el volcán de mis entrañas
y te diga en tu oído que te amo.


Necesito tu cuerpo y tu figura,
apoyarme un momento en tu regazo,
y cerrando mis ojos un momento
escuchar a tu pecho acelerado.


¡Te necesito amor, te necesito!,
pero no como un loco e insensato;
la locura del alma no se mide
y se juzga tan solo por sus actos.


Necesito me escuches nuevamente,
que camines también sobre mis pasos,
que te quedes contando las estrellas
y que sientas el beso que te mando.


Necesito el frescor de tu cabello,
el aroma tan dulce y delicado,
la ilusión de mis dedos en tu pelo
enredando en el mismo por un rato.


Necesito saberte siempre mía
y a la vez soberana y sin reparos,
para ser la princesa deliciosa
que robó mis sentidos con su encanto.


"...¡Te necesito amor, te necesito!,
es el grito tal vez desesperado,
de quien sueña y consume su locura
en un mundo de ausencias y fracasos..."


Rafael Sánchez Ortega ©
27/09/12

miércoles, 26 de septiembre de 2012

CON EL CUADERNO EN LA MANO...


Con el cuaderno en la mano
y una pluma entre los dedos,
meditaba el escribiente
qué escribir sobre su tiempo.


Ya los días van pasando
y transcurren los sucesos,
unos grises verdeoscuros,
otros blancos y otros negros.


¿Por qué callar a los lagos
con sus estanques tan llenos?,
¿por qué olvidar a la luna
con sus ojitos serenos?


Dicen los campos que callan
lo que les siembran los pueblos,
chismes sin par, cada día,
luchas, rencillas y cuentos.


Que si Lucía está triste,
que la dejó el panadero,
que si han llamado a las armas
a muchos jóvenes buenos.


Que si Marcial ha bebido
copas de más tras los juegos,
y que si Juana en el bosque
baila con Gnomos y Elfos.


Pero no importan las voces
siempre dan vida a los versos,
pues si las voces se apagan
solo nos queda el silencio.


"...Con el cuaderno en la mano
sueña el poeta despierto,
más necesita otra mano
para que broten sus sueños..."


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 11/09/12

POR EL CAMINO VIEJO Y POLVORIENTO...


Por el camino viejo y polvoriento,
el barro de la tierra castellana,
sembrado de las huellas peregrinas
dejaba su mensaje en la distancia.


Un barro bien sudado por las frentes
de nobles campesinos en mañanas
y en tardes soleadas del estío
cavando sus cosechas con la azada.


Sus pasos se quedaron enmarcados
marchando por la noche para casa,
en busca del descanso y la comida
y el beso generoso de su amada.


Las plumas que plasmaron esta escena
hablaban de la gleba y la guitarra,
de alberos y colinas con calimas
y el canto de las ranas por las charcas.


Por el camino viejo y polvoriento
el hombre pensativo caminaba,
soñando con lograr que sus cosechas
el fruto de la huerta le entregaran.


Más todo dependía de los cielos,
de nubes con la lluvia y con sus lágrimas,
el rezo con la eterna rogativa
y el beso de las gotas con el agua.


Los ciclos de la dulce sinfonía,
la tierra que regara sus entrañas,
la vida que brotara lentamente,
la espiga que se alzara tan lozana.


¡Cuánto sudor quedó por esos suelos!
¡cuánto dolor guardaron esas canas!,
por conseguir el pan de cada día
y el alimento humilde de la hogaza.


"...Por el camino viejo y polvoriento
yo pude, continuar otras jornadas,
seguir tras el legado y con el barro
en busca de la paz para mi alma..."


Rafael Sánchez Ortega ©
26/09/12

martes, 25 de septiembre de 2012

UNA FLOR VI A LO LARGO DEL CAMINO...


Una flor vi a lo largo del camino,
repetida su imagen muchas veces,
era solo una simple margarita
temblorosa por culpa de la nieve.


Mas arriba lucían las montañas,
descaradas, con cimas muy agrestes,
y en sus faldas el blanco inmaculado
del glacial, con sus hielos desde siempre.


El Señor, desde antaño, de los Alpes,
el guardián de secretos en su vientre,
que de pronto desvela los misterios
que la vida guardó celosamente.


Hay un algo especial en las montañas
que subyuga, aprisiona y enardece,
y a las almas las llena y las transforma
en la estampa de paz que les transfiere.


No es extraño charlar con montañeros
y notar en sus cuerpos lo que sienten,
a través de paseos y sus gestas
que las narran haciendo estremecerte.


Es oír viejos cuentos, que a los niños,
les contaban sus padres cada viernes
como premio a trabajos de la escuela,
y a las notas sagradas de los jueves.


Más no quiero olvidar a las montañas
ni a la hermosa locura que contienen,
ni tampoco a la flor que temblorosa,
a mi vista animaba dulcemente.


Fue una flor, una humilde margarita,
quien dejó un susurro entre mis sienes,
un suspiro con lagos y barrancos
y montañas nevadas simplemente.


Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez, 10/09/12

HOY TE HE VISTO QUERIDA MARIPOSA...


Hoy te he visto, querida mariposa,
con tus alas heridas y quebradas,
estabas en la tierra y el cemento
de un piso que acogía tus entrañas.


Me dicen que fue el viento quien lo hizo
segando tu figura tan preciada,
el viento y temporal del sudoeste
que anoche penetró con fuerza brava.


No sé si el fuerte viento fue el causante,
la ilógica rotura de tus alas,
más sé que tú yacías por el suelo
maltrecha tu figura tan preciada.


Y así me percaté que tu presencia
rompía con su ausencia la mañana,
y el porche enmudecido y silencioso
lloraba sin tu vuelo y por tu falta.


Es triste ver partir las mariposas
y aumenta la tristeza cuando marchan,
pues forman unos vínculos sin nombre
con lazos que no abarcan las palabras.


Es algo parecido a los suspiros
que nacen y se forman en el alma,
son vuelos que se forman en el pecho
y suben a los labios y se escapan.


Entonces entendemos esos vuelos
cargados de candor y de esperanza,
el dulce pestañeo de colores
cual nota de caricia a las miradas.


Hay lindas mariposas tan sencillas
que llegan, nos saludan y nos hablan,
trazando tantos signos arabescos
que solo los entienden quien las ama.


"...Hoy te he visto querida mariposa
doliente y malherida entre mi casa,
tenías el candor resquebrajado
por culpa del dolor que te causaran.


Me dicen que fue el viento quien lo hizo,
la ráfaga de oeste y tramontana,
más pienso que el destino fue el causante,
la mano de tu herida y de mis lágrimas..."


Rafael Sánchez Ortega ©
25/09/12

lunes, 24 de septiembre de 2012

HE MIRADO DE NOCHE A LAS ESTRELLAS...


He mirado de noche a las estrellas
y observé su belleza inigualable,
esa luz deliciosa que subyuga
de manera sutil, parpadeante.

Fue un momento de paz y de alegría
disfrutando de un brillo incomparable,
en la orquesta invisible, de los cielos,
desgranando sus notas celestiales.


Parecían suspiros de los dioses,
un fragmento de amor en un instante,
y las sombras prestaban su hermosura
a la noche encantada entre los árboles.


La montañas miraban envidiosas
a las luces llegando con mensajes,
y querían ser ellas mensajeras
de la música tierna y deslumbrante.


He mirado en la noche a las estrellas
y no pude por menos que asombrarme,
parecían figuras parlanchinas
no cesando de hablar en un instante.


Y lo hacían hablando sin palabras
con la dulce blancura del lenguaje,
y el rumor de sus cantos infantiles
provenientes de mundos siderales.

Yo sabía por cuentos y relatos
de este bello misterio y de su clave,
pero nunca escuché, hasta esa noche
a este mundo lenguaje inenarrable.


Porque hablan y hablan las estrellas,
y se muestran desnudas y sin traje,
mientras mandan señales a los hombres
que las nubes se encargan de ocultarles.

He escuchado de noche a las estrellas
con su mudo lenguaje de verdades,
porque ellas son siempre tan sinceras
y no mienten acerca de su viaje.


Y ese viaje es eterno, todavía,
es el viaje del sueño y de la frase,
la que deja la estrella en el espacio
con los rayos de luces tan brillantes.


Yo quedé sumergido con mis sueños
en un dulce letargo de saudades,
donde todo se hacía fantasía
en un mundo de niños y sin hambre.


Porque todo quedaba embebecido
con la magia sublime de las aves,
que volaban sin prisa hacia la costa
bajo el manto de estrellas tan notable.


"...He mirado en la noche a las estrellas
y escuché de sus luces las verdades,
en el cuadro sublime de una noche
que envolvía mis sueños irreales..."


Rafael Sánchez Ortega ©
24/09-12

sábado, 22 de septiembre de 2012

HOY HE MIRADO TUS CARTAS...


Hoy he mirado tus cartas
y reviví los recuerdos;
hace seis años tan sólo
de aquellos meses eternos.


Fueron minutos de gloria
entre vivencias y sueños,
con tu figura y la mía
de primavera e invierno.


Tú me enseñaste tu casa
y hasta tu vida en silencio,
y me contaste mentiras
con sus verdades y cuentos.


Pero fui siempre consciente,
como esos niños tan buenos,
de la inocencia del alma
que te albergaba por dentro.


Y no dudé ni un instante
de tu cariño sincero,
el que dejaban tus letras
entre suspiros y besos.


Más una tarde cualquiera,
fecha que ya no recuerdo,
tú me dejaste por otro
y te marchaste muy lejos.


Y me quedé entristecido
viendo partir tu velero,
hacia las tierras lejanas
donde te amaban de nuevo.


Y allí acudiste gozosa,
y aquí quedé sin aliento,
con mil preguntas a cuestas
y un gran profundo recelo.


Luego te vi muchas noches,
te saludé con respeto,
y hasta perdí los papeles
como un estúpido lelo.


Me enamoré de tu risa,
me enamoré de tu cuerpo,
me enamoré de tu cara
como un canijo pequeño.


Dicen que sólo los niños
aman así, si están cuerdos,
y de mayores los locos
pierden papeles y nervios.


Yo me encontraba perdido,
y desbocado mi pecho,
iba a su fin galopando
por un profundo desierto.


"...Hoy he mirado tus cartas
llenas de amor y misterio,
mientras fumando me hablabas
y te escribían mis versos..."


Rafael Sánchez Ortega ©
22/09/12

viernes, 21 de septiembre de 2012

IN MEMORIAM - A INGE.


(En memoria de una amiga, fallecida en accidente,  del grupo montañero alemán con el que venimos compartiendo semanas montañeras desde hace trece años)


Nos falta la alegría de las marchas,
la voz ilusionada con tu risa,
el grito descarado hacia las cumbres
y el tierno corazón que en ti latía.

Un día se apagaron tus ojitos
tan llenos de dulzura y de la vida,
y el cielo se quedó triste y lloroso
carente de tu risa ya marchita.

Más queda tu legado en las montañas
unido a tu figura y tu sonrisa,
cosidos con un lazo en el recuerdo
en forma de pequeña margarita.

Aquella que tú tanto retratabas
y luego relagabas y ofrecías
con frases y miradas picarescas
unidas con pastel y golosinas.

Ahora se han callado las cigarras,
los lirios y gladiolos ya dormitan,
se quedan susurrando los cipreses
y el viento enfurecido va deprisa.

Me duele el corazón mientras escribo
y duele en estas letras por la amiga,
nos dejas un vacío en nuestras almas,
que añoran tu sonrisa tan distinta.

¡Ay Inge, qué vacío nos dejaste!,
aun siguen las estrellas sorprendidas,
colgadas por encima de Los Alpes
buscando tu paseo por las cimas.

Más algo retendremos para siempre
unido a tu recuerdo en la pupila,
el gesto cariñoso que nos daban
tus ojos tan traviesos y sonrisa.

Rafael Sánchez Ortega ©
Zernez 09/09/12