domingo, 31 de marzo de 2013

QUIERO ABRIR UNA PUERTA LEJANA...


Quiero abrir una puerta lejana
y subir con mis alas al cielo,
a mirar como pasan los barcos
por la estrecha bocana del puerto.

Miraré con los ojos de niño
esas nubes que cubren los suelos,
mientras siento el latido profundo
que me nace y se escapa del pecho.

Quiero ir con las manos desnudas
para ser el mejor cerrajero,
el que entorne la oscura ventana
y se llene de luz sin saberlo.

Buscaré con la vista cansada
el ciprés silencioso del huerto,
y la imagen borrosa y difusa
de otro niño dormido en el tiempo.

Quiero ir a arrancarte nostalgias
y también los profundos recuerdos,
que marcaron la vida y la infancia
de aquel rostro sutil y travieso.

Trataré de dejar mi sonrisa
y también en tus labios un sueño,
para hacer que la vida te vuelva
y que sueñes con bailes y besos.

Quiero dar un chasquido en el aire
y sentir la respuesta del viento,
el susurro fugaz de la brisa
y el suspiro que exclame: "te quiero..."

Porque quiero la paz de tu alma
y la quiero también en tu cuerpo,
mientras corra la sangre en tus venas
y mis labios precisen tus versos.

Quiero ser para ti referencia,
como luz que se observa de lejos,
y se sigue, no importan las horas,
por pasajes oscuros y negros.

Al final obtendrás recompensa
y tendrás sin dudar ese premio,
el que añora ese alma de niño
y el que el hombre desea en silencio...

"...Quiero abrir una puerta lejana
y escapar, sin mirar lo que dejo,
para ser solamente un poeta
el que escriba y dé vida al cuaderno..."

Rafael Sánchez Ortega ©
31/03/13

sábado, 30 de marzo de 2013

¿DÓNDE ESTÁN ESAS LLAVES QUE TE ATAN...?


¿Dónde están esas llaves que te atan
y me impiden quitarte las cadenas?,
sólo quiero que vengas a mi lado
y que veas de noche las estrellas.

Y que rías y goces en mis sueños,
y que bailes y seas mi princesa,
y al final, sin grilletes que te aten,
serás libre de ir donde tú quieras.

Más no encuentro las llaves que yo busco
y que tienen tu cuerpo prisionera,
tras barrotes y celdas muy sombrías
en la cárcel perdida de la aldea.

Yo no quiero que sigas encerrada,
ni que agobie tu alma más tristeza,
porque quiero leer en tus pupilas
esos versos preciosos que conservan.

¿Dónde están esas llaves niña mía,
pues mi pecho las busca en las tinieblas,
y no sé si las tienen los guardianes
o si están simplemente en la maceta?

Yo quisiera tenerte entre mis brazos
y escuchar el rumor de las mareas,
mientras llegan las olas y la brisa
a dejarnos sus versos y poemas.

Más las llaves se siguen resistiendo
y ni sé si se ocultan tras la puerta,
pues la fiebre que altera mis sentidos
me hace ver confusiones muy diversas.

Yo deseo tomarte de la mano,
caminar junto al mar, por la ribera,
sonreír con tu risa tan sencilla
y escuchar a la voz de tu conciencia.

¿Dónde están esas llaves, me repito,
las que libren tu cuerpo de la celda,
las que dejen el alma, con sus alas,
en un vuelo, sin fin, hacia otras metas...?

Me conformo con ser el peregrino,
el que vea tu imagen e inocencia,
el que siga tu vuelo por los cielos
mientras deje sus huellas por la tierra.

Porque al fin, lo que importan son las llaves,
para abrir, de tu puerta, la cancela,
para así liberar tanta nostalgia
y que el alma recobre su pureza.

Yo preciso sentirte en mis latidos
y también en la sangre de las venas,
necesito tu beso entre mis labios
que me inunde, transforme y enloquezca.
"...Al final eran llaves solamente
con nostalgia y grilletes a su vera,
y eran sueños gritando y suplicando
una rosa y perfume con tu esencia..."


Rafael Sánchez Ortega ©
30/03/13

viernes, 29 de marzo de 2013

SIN QUERER VAN SALIENDO LAS PALABRAS...


Sin querer van saliendo las palabras
que dejan el mensaje en el cuaderno,
hay unas con sabores agridulces
y hay otras con nostalgias y recuerdos.

Las dicta el corazón con sus latidos
que vibra acelerado sin saberlo,
y llegan a la mano presurosa
que deja su dictado entre los dedos.

Hoy cantan las cigarras en el campo
y lucen las estrellas en el cielo,
las barcas silenciosas ya se duermen
y brillan las farolas en el puerto.

Es una soledad impresionante
que surge con la noche tras un velo,
y llegan en susurro sus palabras
con notas de leyendas y misterios.

Se intuyen las palmeras en el parque
igual que los cipreses en silencio,
las rosas ya dormitan en las almas
de niños sorprendidos en el sueño.

Y siguen letra a letras, las palabras,
manando hacia la vida en su goteo,
es linda la oración y letanía
que brota en la fontana y sentimiento.

Se guardan las metáforas sin sombre
y surgen las que tienen nombre y dueño,
las mismas que aceleran el galope
de sangre desbocada por los pechos.

Resuenan los suspiros sin palabras
que llegan como brisa de los vientos,
quizás es la resaca de las olas
o puede que el recuerdo de unos besos.

Y llegan con su hermosa fantasía
las letras y palabras a los versos,
formando mil estrofas diferentes
en cantos que quisieran ser eternos.

Los forman los poetas y juglares,
los bardos y cantores más diversos,
y quedan en los libros de la vida
ansiando que vayamos a leerlos.

"...Sin querer han salido las palabras
dejando este mensaje a los luceros,
les pido por los hombres y los niños
y ofrezco el corazón por todos ellos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/03/13

jueves, 28 de marzo de 2013

EN UN ATARDECER...


En un atardecer sueño contigo
y siento la caricia del verano,
las aguas de la costa no se mueven
y notan la caricia de tus rayos.

¡Ay sol que me abandonas en la tarde
dejándome tus pétalos dorados!,
no sabes la alegría que me ofreces,
ni sabes el alcance del regalo.

Hoy llego tembloroso hasta el cuaderno,
un tanto dolorido y angustiado,
fue el roce del ciprés, con su silueta,
y el largo escalofrío de su dardo.

Fue un soplo que ha venido hasta mi cuello
dejando su aguijón muy bien clavado,
el tiempo no perdona, buen amigo,
y añoro los momentos de hace años.

En un atardecer con pesadillas
cabalgan los jinetes del pasado,
aquellos que avisaban en la infancia
que el tiempo del reloj marcaba el cuarto.

Sonaron las campanas de la infancia,
volvieron los castillos encantados,
en medio de la niebla y de la fiebre
queriendo de ese modo acompañarnos.

No pude reprimir cierta sorpresa
en medio del dolor, y con el llanto,
busqué el abrazo fuerte de la brisa,
y el rayo de aquel sol enamorado.

Venías cada día hasta mi encuentro,
rompiendo la atonía y el letargo,
dejando el colorido entre las nubes
como algo sugerente y encantado.

Recuerdo aquel adiós, en una tarde,
brillaba azul el mar, y sin un barco,
marchabas para siempre de mi vida
llegando con tu beso hasta mis labios.

Recuerdo que marchaste sin preguntas
al cielo azul oscuro de los astros,
yo supe que dejabas las respuestas
ocultas en el pliegue de tu abrazo.

...Y ahora que me encuentro dolorido,
te llamo por tu nombre limpio y claro,
te pido que me ofrezcas tu sonrisa
pues hoy la necesito sin dudarlo.

"...Es un atardecer de primavera
y quiero la nostalgia de tus rayos,
mis ojos doloridos necesitan
la brisa y la caricia de su bálsamo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
28/03/13

miércoles, 27 de marzo de 2013

LA INMENSIDAD DEL MAR, QUE NOS RODEA...


La inmensidad del mar, que nos rodea,
me lleva con sus olas al silencio,
transforma la quietud en poesía
y cambia los colores de los cielos.

Los viste con las nubes tan oscuras
del gris negro plomizo tan eterno,
salidas de la mano de un artista
que vuelven, sin dudar, desde el invierno.

Más tiene vestimenta nuestras aguas
guardada en el baúl de los recuerdos,
las tiene de colores verde azules
que mezclan en sus gotas mil secretos.

Los mares son la eterna poesía,
que rozan sin descanso nuestros sueños,
las olas caprichosas los abrazan
y dejan el salitre con sus besos.

Algunos nos quedamos extasiados
mirando al horizonte tan sereno,
buscando más allá de sus fronteras
la música sagrada de los vientos.

Más sólo nos devuelven las espumas,
las olas que han rizado sus cabellos,
la brisa con el beso inconfundible
callando en un susurro sus lamentos.

Nos queda contemplar como caminan
y pasan muy lejanos los veleros,
nos queda recibir la fantasía
del mar que satisfaga los deseos.

Suspiran unos labios apretados
y tiemblan los ojitos cual luceros,
ya llueve en las pupilas de los niños
que sienten ese mar de los ancestros.

Hay besos que se dan con la mirada
y hay otros que se entregan sin saberlo,
los hombres los precisan en los labios
los niños en el alma y en el pecho.

Por eso yo me quedo ensimismado
y pienso, junto al mar, en todo esto,
las aguas no me atienden y me olvidan
y siguen su llegada y ronroneo.

Me olvido del silencio y de la tarde
y busco entre las aguas el reflejo,
el canto de corales y  sirenas,
y el tierno claroscuro de sus versos.

La voz y la palabra que me diga
el rumbo y el destino de mi puerto,
la senda y el camino que me lleve
al dulce malecón de los anhelos.

"...La inmensidad del mar, que nos rodea,
me lleva a plantearme que el silencio,
es ese compañero inseparable
que amarra mis suspiros a este suelo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/03/13

martes, 26 de marzo de 2013

HOY SENTÍ QUE LOS SUEÑOS SON SUEÑOS...


(Imagen tomada en: https://www.facebook.com/pages/Discover-Art-/296896040430960)

*** 

Hoy sentí que los sueños son sueños
y te llevan sin pausa a la nada,
aunque siga saliendo la luna
y aunque deje sus rayos de plata.

Y sentí la mentira en los versos
al oír a la voz que temblaba,
susurrando la infiel melodía
que rasgaba la mano en el arpa.

¡Cuánta nota y mentira a mi oído!,
¡cuánta sangre en la herida del alma!;
yo no sé donde llevan los sueños
cuando mueren la rosas tempranas.

Es muy fácil sentir la ternura
y decir que comprendes la infancia,
y que tiemblas igual que los niños
cuando sienten el beso que aguardan.

Pero aquellos que nunca lograron
la caricia pedida y ansiada,
ese roce sutil de los padres
en el pliegue infantil de su cara.

Los que nunca lograron el beso,
los que siente la lluvia que baja,
los que apartan la lágrima fácil,
los que gritan así, porque aman...

...Esos niños no saben de sueños
ni promesas que vengan robadas,
se han perdido mirando con pena
a las nubes del cielo muy altas.

Y las miran pidiendo un milagro,
el del beso sin más que les falta,
la palabra que digan los ojos
de los padres que vuelven a casa.

Porque el niño que sueña sonríe
y lo hace con besos y lágrimas,
todo en él es color amarillo,
primavera de eterna lavanda.

Más se rompe también el poema
al sentir en sus versos la farsa,
al saber que los besos son sólo
una pieza angular de la trama.

Porque el beso que no tiene vida,
el que surge en la boca apagada,
es el beso vacío y sin nombre
el del labio que tiembla y se calla.

"...Hoy sentí que los sueños son sueños
y lloré con mi llanto y con ganas,
al saber que triunfó la mentira
y el amor se perdió sin batalla..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/03/13

lunes, 25 de marzo de 2013

TORRENTE DE SENSACIONES...


Torrente de sensaciones
que brotas en mis sentidos,
mezclado con oro y paja
cual sensación de los niños.

Eres fontana en el bosque
y eres la rama del tilo,
la esperanza del ausente
y la fe del peregrino.

Te deslizas por las venas
y me arrancas mil suspiros,
y eres sangre, como lava,
de un volcán reverdecido.

Eres fuerte y eres joven
y el caudal baja con brío,
recogido de las nieves
que en los montes han caído.

Hoy que brilla la esperanza
en el cielo añil y fino,
hay un halo de dulzura
como gotas de rocío.

Hay la magia y el encanto,
de vivir y ser querido,
de tener entre los brazos
a ese ser que siento mío.

Hay embrujos y sirenas,
hay salitres y marinos,
y rumor de caracolas
y horizontes infinitos.

Más hay rezos que se elevan
entre flores y entre cirios,
y susurros que musitan
oraciones sin destino.

Hay preguntas sin respuestas
que se hacen a los lirios,
y hay preguntas a los cielos
con silencios malheridos.

Yo no sé si las pasiones
tendrán fuerza y el abrigo
de arrancarme los recuerdos
de ese tiempo que se ha ido.

Porque el río se desplaza
con sus aguas hoy con limo,
y yo quiero que se lleve
los cuadernos amarillos.

La nostalgia y los segundos
de otros tiempos ya perdidos,
de otras noches con estrellas
y sufriendo por cariño.

"...Torrente de sensaciones
concédeme lo que pido,
sólo el beso de unos labios
para así, sentirme vivo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
25/03/13

domingo, 24 de marzo de 2013

HE CAMBIADO EN EL DÍA DE CUARTO...


He cambiado en el día de cuarto
y en la noche limpié las estrellas
que ya estaban cubiertas de polvo
y su luz se perdía con pena.

He dejado un rincón de la casa
silencioso en la noche que llega,
y me vengo a este cuarto tranquilo
donde intento aguantar las mareas.

¡Cuántas noches quedaron vacías
soportando mis versos y letras!
y también, ¡cuántas noches sin nombre
escuchando el candor de las teclas!

Porque el tiempo pasó en un instante
y corrieron los meses y fechas,
se apagaron las rosas tempranas
y los lirios de añil y azucenas.

Ha cambiado el entorno que miro,
más el alma suspira y lo acepta,
hoy no sé si ha salido la luna
y si lleva el vestido de niebla.

Pero siento que están en los cielos
esas lindas estrellas coquetas,
y allí están esperando la mano
que las limpie con besos de cera.

Y las dejo más bien relucientes,
al pasar sin cesar la bayeta,
mientras veo sus ojos tan tristes
y recojo mil lágrimas frescas.

Una luz se despierta brillante
y el fulgor las deslumbra y las ciega,
es la luz que traspasa las brumas
con el rayo sutil de un poema.

Se quedaron los sueños perdidos
en la infancia lejana y sin señas,
y también los poemas anclados
junto al roble viril de la iglesia.

Se quedaron los niños sin patria
y los hombres labrando la tierra,
las estrellas mancharon sus ojos
con renglones de tinta muy negra.

Yo leí sus pupilas amargas,
y sentí como nadie su pena,
porque al fin, las estrellas son niñas,
y angelitos los niños que sueñan.

"...He cambiado en el día de cuarto
y en la noche busqué a las estrellas,
intentando cambiarlas el norte
y hasta el rumbo que siguen sus velas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
24/03/13

sábado, 23 de marzo de 2013

PRIMAVERA DE LA VIDA...


Primavera de la vida
me dan ganas de imitarte,
de volar con tus poemas
y en su magia recostarme.

Es la hora del hechizo
y también del oleaje,
y es la hora en que la vida
cobra forma en las ciudades.

Margaritas que madrugan
con colores ancestrales,
y entre el verde y amarillo
hay un blanco que renace.

Mariposas de colores
de jardines y trigales,
que nos dejan mil suspiros
en el alma y en el aire.

Estas son, a grandes rasgos,
las figuras singulares,
los gorriones de la fiesta
que se animan en la tarde.

Y se animan con nosotros,
los poetas y mortales,
los ancianos y los niños
y mujeres que les hablen.

Porque somos primaveras
y añoramos mil saudades,
de los tiempos que resuenan
con leyendas y con viajes.

Es fugaz la poesía
como nota discordante,
que se escapa de unos labios
silenciosos y fugaces.

Y es así la primavera,
que se pasa en un instante,
desgranando los suspiros
de los hombres y los sauces.

Porque fueron los poetas
los autores de la clave
y pararon con sus versos
los momentos inmortales.

Los minutos de aquel tiempo
de alegría desbordante,
son las olas y el segundo
cual resaca de los mares.

Y perviven en recuerdos
entre brumas y desvanes,
en los pechos que suplican
el pasado inalcanzable.

"...Primavera de la vida
me dan ganas de abrazarte,
de soñar con los poemas
y dormir en tus rosales..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/03/13

viernes, 22 de marzo de 2013

SEMBREMOS NUEVOS PÉTALOS SIN NOMBRE...


Sembremos nuevos pétalos sin nombre
y brotarán, sin duda, poesías,
volarán los gorriones por el parque
en medio de la paz y la alegría.

Porque la vida es corta y caprichosa,
es un jardín eterno de sonrisas,
donde florecen labios y latidos
para sentir la luz del nuevo día.

Es fácil que tropiecen las azadas
y choquen con las piedras muy calizas,
que abundan por los campos y la tierra,
en vez de temblorosas margaritas.

Es fácil que se escuchen los rosarios
y suenen las campanas de la misa,
en vez de las cigarras y el nordeste
tan propios de este tiempo y de su clima.

Más sigue sembrador, con tus poemas,
no importen las durezas ni la arcilla,
desbroza los matojos de los pechos
y deja que se inunden de caricias.

Vendrá la primavera nuevamente,
quizás con ilusiones en la brisa,
con nuevas sensaciones y mil sueños
a punto de nacer en las semillas.

Vendrán los sentimientos a las almas
y en ellas brotarán, sin que lo impidan,
las rosas más hermosas  y preciosas
y puede que, tal vez, las golondrinas.

Vendrán esas estrofas sin palabras,
que dicta el corazón en su vigilia,
llegando hasta los hombres más humildes
sus versos y palabras tan sencillas.

Seamos como niños simplemente
que juegan y que sueñan todavía,
vivamos para siempre en la inocencia
de un mundo diferente a nuestra vista.

"...Sembremos nuevos pétalos sin nombre
y hagamos del amor la fantasía,
dejemos que este día se perdure
y quede para siempre en la cuartilla..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/03/13

jueves, 21 de marzo de 2013

ES UN TIEMPO SIN NOMBRE...

 
Es un tiempo sin nombre
y es un rostro sin alma,
son pasiones ocultas
y cariños que matan.

Es la luna que sale
y que alumbra la campa,
al compás de las flores
que se duermen y apagan.

Hay silencio en las calles
y molinos con agua
que secundan la música
que nos llega hasta el alma.

Unos gatos retozan
y reclaman su causa,
bajo el cielo sin luna
y farolas que callan.

Una iglesia en el alto
temblorosa se alza,
y vigila las tierras
mientras cantan cigarras.

Sin embargo los hombres
hoy no duermen ni hablan,
permanecen callados
y temblando sus caras.

Ha llegado la guerra
y han venido las armas,
a romper la alegría
de esta zona y sus casas.

Hay rumor de tambores
y también de batallas,
las miradas se esquivan,
los saludos se apartan.

Sin querer ha nacido
esa hoguera nefasta,
la que incita a los odios
y a los hombres remata.

Sin querer ha llegado
el ciprés y la parca,
tan sedientos de sangre
a romper esta calma.

Es un pueblo sin nombre,
(como tantos de España),
con sudor y trabajo
que empezaba en el alba.

Y las manos seguían
su tarea sin pausa,
con la azada labrando
en la eterna mañana.

El sudor de las frentes
unas manos restañan,
y las boinas protegen
las cabezas cansadas.

Más ahora una arruga
ha añadido su raya,
en el rostro sencillo
del labriego que cava.

Y una intensa tristeza
le golpea y le espanta,
al pensar en la guerra
y perder la esperanza.

"...Es un tiempo sin nombre
y una página amarga,
de los hombres sencillos
que trabajan y aman..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/03/13

miércoles, 20 de marzo de 2013

EN UN LUGAR DEL MUNDO...

 
En un lugar del mundo
(perdido en los recuerdos),
un hombre, al horizonte,
hoy mira con esfuerzo.

Quizás en otros ratos,
alegres y ligeros,
tuviera su mirada
la fuerza de los vientos.

El grito inseparable
que portan los guerreros,
las ansias y la angustia
de abrazos y deseos.

Quizás en el pasado
mirara con denuedo,
el paso de la brisa
rompiendo los silencios.

Más ahora, que es presente,
el hombre ansía el beso,
las algas y mareas,
las olas y el lamento.

Ansía los abrazos
del mar siempre rompiendo,
llegando hasta la costa
viril y tan violento.

Él mira el horizonte
y busca los veleros,
las telas blanquecinas
de adioses que se fueron.

Y busca en el pasado
gaviotas en los puertos,
también los cormoranes
secándose sus flecos.

Las plumas tan mojadas,
lo intenso de su negro,
nos dejan una imagen
grabada, sin saberlo.

"...En un lugar del mundo,
(quizás en un desierto),
un hombre se consuela
tan solo con sus versos..."

Él busca en los poemas
la gracia y el salero,
la luz y la alegría
que llenen el cuaderno.

Él quiere que otros ojos
contemplen su reflejo,
y admiren sus pupilas
y el fondo de su pecho.

No quiere los laureles
de artistas y de genios,
ni quiere las premisas
que van con los trofeos.

Él quiere solo un mundo
de amor y de derechos,
un mundo sin fronteras
y abrazos muy sinceros.

Y él quiere que otros labios
suspiren al leerlo,
y sientan la caricia
pausada de sus dedos.

"...En un lugar del mundo,
(no sé si está muy lejos),
un niño se ha dormido
perdido entre los sueños..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/03/13

martes, 19 de marzo de 2013

UNA PARTE DE MÍ TE ESTÁ BUSCANDO...


Una parte de mí te está buscando
y la otra se queda en el recuerdo,
yo no sé los motivos de esta duda
y si luchan, sin más, los sentimientos.

Comenzó en una noche de verano,
en la playa, buscando por los cielos
una estrella brillante y luminosa
que encendiera, de pronto, nuestros sueños.

Y la vimos en forma de cometa,
y volamos tras ella sin saberlo,
en un viaje carente de retorno
con la flor desatada del deseo.

Se nublaron de brumas las razones
y mandaron en ellas los silencios,
los suspiros quizás desaforados
se fundieron en uno con un beso.

Y volvieron de nuevo las gaviotas
a volar sobre el mar de los ancestros,
esos hombres sencillos con su sangre,
campesinos y honrados marineros.

Y vinieron granizos con tormentas,
las celliscas al campo del invierno,
las galernas temidas y sutiles,
y los vientos de oeste traicioneros.

Más nosotros volábamos sin norte,
en la estrella, surcando el firmamento,
tan ajenos al mundo y a la tierra
y en los sueños perdidos en el tiempo.

Y llegó el estallido de las flores
y las rosas de nuevo florecieron,
y los lirios temblaban con la brisa,
y lloraban de amor los crisantemos.

Despertaron de pronto nuestros ojos
y nos vimos desnudos y en el suelo,
tiritando de frío y de vergüenza
al mirar a la vez en el espejo.

Porque el alma dormida renacía,
retornando de sueños tan viajeros,
aunque arriba quedaban las estrellas
y la luna escoltada con luceros.

Yo sabía que estabas muy cansada,
y también que esperabas un "te quiero",
más no supe o no pude contestarte
y miré silencioso tu reflejo.

Tu cerraste los ojos sin pensarlo
y te fuiste, mi vida, con el viento,
a otro viaje sin luces ni cometas
donde todo se funde en el misterio.

"...Una parte de mí te está buscando
y la otra se queda en el desierto,
ahora sé lo que entonces ignoraba
más no puedo decirte lo que anhelo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/03/13

lunes, 18 de marzo de 2013

QUE LAS SOMBRAS DE LA NOCHE...


Que las sombras de la noche
te devuelvan la sonrisa
y que sigan a tus labios
sonriendo día a día.

Porque deben ser amantes,
como lirios en la orilla,
de los ojos soñadores
y su eterna fantasía.

Es por eso, que las sombras,
nos envuelven con su brisa,
y nos dejan mil regalos
en suspiros y caricias.

He pensado, que en los mares,
nuevas sombras nos vigilan,
son aquellas tan opacas
de recuerdos y vigilias.

Son las sombras, que con nombre,
aún retienen las pupilas,
y las guardan nuestros pechos
y los labios las musitan.

Hay escenas entrañables
entre muchas aburridas,
y momentos de pasiones
que pasaron enseguida.

Pero el Mar del que yo hablo
es la sombra de otra orilla,
es la playa con su arena
y es la ola blanquecina.

Sombras lleva entre sus aguas,
verde azules y distintas,
y con sombras tan opacas
que estremecen a la vista.

Más el mar grita su nombre
y lo llena de alegría,
y es así, de esta manera,
que la noche es más sencilla.

Que las sombras misteriosas
te protejan y den vida,
y aceleren tus latidos
cuando sientas mi visita.

Cuando notes a mis dedos
recorrerte la barbilla,
y soltarte los botones
que sujetan tu camisa.

Luego, libre de esa ropa,
buscaré la poesía,
en el roce de tus senos
con mis besos y sin tinta.

"...Que las sombras de la noche
te hagan siempre compañía,
¡oh mi mar, de mis amores,
Mar que besas mis mejillas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/03/13

domingo, 17 de marzo de 2013

EN UN RINCÓN DEL CIELO...


En un rincón del cielo,
(en un lugar cualquiera),
cantaban las cigarras
sin miedo a las tormentas,

Cantaban en la noche
con voces a la tierra,
quizás en un susurro
en medio de la estepa.

Sonidos especiales
llegaban al poeta,
al niño tan inquieto
que mira las estrellas.

En un rincón del cielo
pasean los cometas,
sus colas blanquecinas
dejaban mil esencias.

Y crean fantasías
con visos de leyenda,
y avivan corazones
en almas que despiertan.

Un niño rezagado
los mira y los contempla,
soñando con sumarse
a un viaje sin fronteras.

En un rincón del cielo
un ángel da la vuelta,
cansado de asomarse
al mar y a las mareas.

Velaba por las gentes
que salen de faena,
cuidaba a los marinos
que van en las traineras.

Más ahora que han llegado,
al puerto con la pesca,
él debe de dormirse
buscando nuevas fuerzas.

"...En un rincón del cielo
hay lágrimas que esperan,
los ojos de los niños
en versos y poemas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/03/13

sábado, 16 de marzo de 2013

NO, NO QUIERO TORTURARTE...


 (A Mina.)

No, no quiero torturarte,
con miserias y con penas, al contrario.
Quiero que abras los ojos,
que los tengas bien abiertos,
que saborees la vida y te des cuenta
de todo lo hermoso que hay a tu alrededor,
por muchas miserias que veas
y por muchas necesidades que notes.

Siempre la poesía está latente.
Siempre hay versos que escapan a las almas
y tú, debes de recogerlos.
Debe de ser tu alma la que los atrape,
la que los atraiga,
la que vaya a por ellos
y se entregue de una manera total y sin fisuras
a ese baile de sensaciones diversas
que provocan.

Tú debes de ser la que baile con las estrellas,
la que busque a la luna por la noche,
la que grite en el silencio que te aman
y te quieren
a pesar de la distancia,
porque sientes el latido
y la sangre acelerada de otro cuerpo en tu costado.

...Y debes ser la cenicienta que sonría,
en soledad, ante las prisas de los otros,
ante ese deseo incontrolable de poder
y de avaricia,
cuando a ti no te hace falta todo eso
y tu mundo es más sencillo y más humano.

Debes ser la que acaricie con tus dedos a tu cuerpo
y también la que rescate los suspiros de las sombras,
la que aliente los susurros,
la que fuerce los gemidos,
la que llegue hasta la cima,
la que grite y se estremezca al lograr
que el beso amado llegue a ti,
hasta tus labios,
y se funda entre tus senos
que le esperan tan ansiosos.

Debes ser, y así será,
si tú lo quieres.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/03/13

VOLABAN LAS MARIPOSAS...


Volaban las mariposas
entre nieblas y papel,
volaban mientras bailaban
dando giros del revés.

Yo miraba y contemplaba
sus piruetas con placer,
esas danzas sin sentido
como flores de un clavel.

Y soñaba suspirando,
con envidia, puede ser,
de tener esas alitas
y marchar hacia el edén.

En los niños es posible
el soñar con el después,
y en dejar en un suspense
lo factible y el tal vez.

Se hacen guiños a las letras
y se ven como un deber,
unas hojas muy escritas
que no hablan del bajel.

Ni tampoco de piratas
y corsarios con su tez,
con un ojo muy tapado
y que el otro escupe hiel.

Hay ausencia de princesas
y sonrisas para ver,
y castillos y caballos
y poetas y doncel.

Pero en medio de la niebla
hay un algo que se ve,
a tres lindas mariposas
sobre un libro que leer.

Ellas siguen con sus vuelos
y su busca tras la miel,
con la niebla y sin la niebla
que alguien sopla desde ayer.

Es inútil la pregunta
la respuesta está en ser fiel,
en seguir, como ellas siguen,
en su vuelo sin ceder.

Porque puede que la niebla,
y hasta incluso que la sed,
nos impidan dar los pasos
por cansancio y dejadez.

Más no importa, en nuestro vuelo,
peregrinos, del ayer,
caminamos entre brumas
día y noche en el arcén.

"...Volverán las mariposas
con su gracia y su saber,
a dejarnos fantasías
con su vuelo y su vaivén..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/03/13

viernes, 15 de marzo de 2013

YO SÉ BIEN LO QUE TÚ ERES...


Yo sé bien lo que tú eres
más no sé lo que tu sueñas,
lo que salta por tu pecho
y te ronda en la cabeza.

Eres fina y delicada
con la piel de una princesa,
y tus ojos son castaños
y morena tu melena.

Eres dulce y embriagante
y me gusta cuando besas,
cuando lanzas un suspiro
por la noche a las estrellas.

Más no sé lo que te acosa
ni sé bien por qué se alteran,
las pupilas juveniles
cuando miran tras sus cejas.

Eres joven y preciosa,
embriagante, en la belleza,
y levantas mil susurros
cuando pasan tus caderas.

Eres tierna en las palabras
y hasta miras con franqueza,
y es tu voz una caricia
que encandila y embelesa.

Más no sé lo que se esconde
en los versos que me dejas,
a pesar de ser sencillos,
sin lazadas ni promesas.

Ni sé bien lo que se oculta
en tu alma de poeta,
en los dedos soñolientos
escribiendo mientras tiemblan.

Eres fuerte y arrogante
en la lucha y la pelea,
y hasta tomas decisiones
con razones y sin ellas.

Hasta aceptas el silencio
y la brisa marinera,
en las tardes y las noches
de rocío mientras rezas.

Más me falta la cordura,
la razón de quien espera,
embobado en la nostalgia
de unos besos de salmuera.

Y me faltan los latidos
y con ellos tu presencia,
y los labios con mi nombre
que pronuncies y me ofrezcas.

"...Yo sé bien lo que tú eres,
más no sé lo que deseas,
y así espero y desespero
por tus versos y poemas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
15/03/13

jueves, 14 de marzo de 2013

LLEGO, LEO Y ME DETENGO...








(A Ohma, inspirado en un comentario que dejé en su Blog:http://elviajeinacabadodeohma.blogspot.com.es/2013/01/bocaditos-de-dolor.html
)


Llego, leo y me detengo.
Pienso en alguien que conocí,
(quizás conozca aún, no lo sé),
buscaba también sus
"...bocaditos de dolor/aparentemente inofensivos..."

Quizás no supo medir los tiempos,
ni valorar a las personas que miraban a sus ojos.
Se encerró en su mundo.
Trató de vivir sus sueños.
Pero nada había y nada encontraba,
más que el alivio en
"...sus bocaditos de dolor/aparentemente inofensivos..."

Dejo de pensar y abro los ojos,
(los tenía cerrados).
Miro a la pantalla que me habla
y a quien hablo
y veo letras que salen y buscan la vida.
Letras que sueñan y buscan la poesía,
como medio de expresión y de válvula de escape.

Suspiro y digo "nuevamente" adiós al pasado
y a los recuerdos...

Rafael Sánchez Ortega ©
09/03/13


PARECE QUE LA TIERRA SE DESPIERTA...


Parece que la tierra se despierta
por medio de una brisa que la alcanza,
se mueven y estremecen corazones
ausentes de oraciones en las almas.

Despiertan primaveras y proyectos,
en medio de la gleba calcinada,
y vemos margaritas en los campos
con rosas que resurgen de las zarzas.

Ya vuelven las alondras con sus trinos
borrando tantos años de nostalgia
y vuelan los gorriones sin descanso
dejando su jolgorio por la plaza.

El viento que ha llegado con bravura
acorta el recorrido en la distancia,
los hombres se liberan de cadenas
y buscan en los cielos la esperanza.

Pensemos por favor, en un instante,
que el mundo necesita, más que a nada,
la paz entre los hombres y fronteras,
y el pan para su boca en la mañana.

El mundo necesita a los valientes
que digan lo que piensan con palabras,
y luchen y se arriesguen, si es preciso,
en pos de una bandera y una causa.

No importa lo que diga el adversario,
el fin es lo que cuenta y lo que clama,
la eterna libertad de las conciencias,
buscando en el amor lo que les falta.

La meta no es sencilla, lo confieso,
y vemos que la misma está lejana,
más hoy la saludamos más tranquilos
por culpa de esta brisa nueva y clara.

"...Parece que los hombres se despiertan
por medio de una brisa renovada,
la misma que estremece los cipreses
y alivia las heridas y las llagas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/03/13

miércoles, 13 de marzo de 2013

RESUENAN LAS GOTERAS DE LA LLUVIA...



Resuenan las goteras de la lluvia
y dejan un saludo por los suelos,
son notas escapadas de los dioses,
suspiros que nos llegan con su aliento.

Son lágrimas furtivas de las almas,
de niños y poetas que en el cielo,
se enfrentan a las dudas y dilemas
con carga de nostalgia y de silencios.

Hay una sensación inenarrable
y en ella, se estremece todo el cuerpo,
es algo que carece de palabras
igual que la caricia de los vientos.

A veces observamos que la brisa
abraza con lascivia nuestro pecho,
e incluso se permite ser amable,
y roza nuestros labios con un beso.

Resuenan los timbales en la noche
y vuelan con las sombras los recuerdos,
se mezclan con banderas y batallas,
que surgen cual girones en los sueños.

Hay una soledad desgarradora,
preludio y despedida de un invierno,
quizás la primavera está cercana
y puede que la lluvia sea el beso.

Es fácil que la lágrima fecunda,
inunde las cuartillas con mil versos,
y puede que se extienda por las almas
y excite los ojitos soñolientos.

Es fácil que la lluvia sea un tesoro,
metáfora cuidada con esmero,
y es fácil que bebamos esas gotas
sintiendo la alegría del encuentro.

Resuenan los pilares de la tierra
y vemos bajo ellos, los cimientos,
la historia insuperable de los hombres
las manos artesanas del labriego.

Las manos que bogaban día a día
buscando entre los mares su alimento,
las otras que esperaban de la lluvia
el líquido preciado de los huertos.

Hoy veo los jardines de los parques
mojados y encharcados con exceso,
y siento soledad por tantos bancos
carentes de presencia y compañeros.

La lluvia tiene peros y ventajas,
y es eso lo que dice el manifiesto,
las rosas son muy bellas sin espinas,
y a ellas aspiramos y queremos.

"...Resuenan las goteras de la lluvia
y en ellas encontramos nuestros ecos,
la clave y la respuesta de una vida
que busca en el Amor, el sentimiento..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/03/13

martes, 12 de marzo de 2013

FORJADOR DE ILUSIONES...


Forjador de ilusiones
no renuncies a un beso,
ni a las manos que busquen
el candor de tu pecho.

Has nacido poeta
y has crecido en el tiempo,
cultivando la risa
entre llantos y versos.

Sabes bien que los hombres
buscan más los recuerdos,
y también el pasado
que les queda muy lejos,

Es muy fácil quedarse
a la orilla del puerto,
y dejar la mirada
suspendida en el viento.

Perseguir la gaviota
en su baile y su vuelo,
mientras rizan las olas
esos cantos de invierno.

Sin embargo, es difícil,
(y el futuro es incierto),
renacer con el alma
y vibrar con denuedo.

Porque cuesta quitarse
las cadenas del suelo,
y también el grillete
de tu pie, prisionero.

Pero rompe una lanza
y no tengas más miedo,
de ese paso adelante
y sé tú, siempre el dueño.

Del amor de tu alma,
de tu sangre y tu cuerpo,
de ese labio que pide
otro beso sincero.

Sólo un beso tan sólo,
forjador de mil sueños,
una leve caricia
que alborote los cielos.

"...Soñador de ilusiones
mide bien el silencio,
no te quedes anclado
en recuerdos que han muerto..."

Rafael Sánchez Ortega ©
12/03/13

lunes, 11 de marzo de 2013

ME QUEDÉ CON LOS PUÑOS CERRADOS...


...Me quedé con los puños cerrados
al volver a mi ser los recuerdos,
era el día y la fecha sin nombre
en que tuvo lugar el suceso.

Un suceso llamado tragedia
que perdura constante en el tiempo,
con preguntas y dudas que siguen
a pesar de los años y el eco.

Yo no soy la persona adecuada
de juzgar aquel grave lamento,
pero sé que la sangre me hierve
y me nubla, a la vez, el cerebro...

*

La razón no razona este día
porque hay algo que ofusca y que miente,
y no sé los motivos y causas
de ese manto que nunca se entiende.

Más los versos no van tras preguntas,
sólo son como rosas silvestres,
recogidas con guante de seda
por la mano del hombre inocente.

Y las quieren mandar a los cielos
a través de estaciones y trenes,
con personas que van al trabajo
y al colegio otros niños alegres.

Sólo quieren rendir el tributo
y el respeto que así se merecen,
a los hombres que dieron la vida
y quedaron marchitas sus sienes.

Es la eterna tragedia del mundo,
todo aquello que no se comprende,
es la rabia que nace y sacude
por sucesos cobardes de gentes.

Una fecha comienza de nuevo,
hoy las calles se pueblan y llueve,
son las lágrimas tristes y nuevas
con la sangre vertida que vuelve.

Rafael Sánchez Ortega ©
11/03/13

domingo, 10 de marzo de 2013

SUPLIQUÉ TANTAS VECES POR UN BESO...


Supliqué tantas veces por un beso
que al final olvidé que me besaran,
unos labios hermosos, juveniles,
que a mi vida llegaron sin palabras.

Yo pensaba en los besos de los niños,
las caricias y abrazos de las hadas,
y también en los besos de los padres,
cariñosos y tiernos en sus caras.

Y pensé en los besos, que la estrella
cada noche nos deja y nos regala,
mientras tiemblan sus ojos misteriosos
y se encoge la luz de su mirada.

Y también en los besos de los mares
que las olas envuelven con las algas,
para hacer con sirenas y salitres
unos sueños que duerman en la playa.

Y no supe saber exactamente
si mi beso quedó, con la distancia,
en un beso perdido y olvidado,
o guardado en el fondo de una caja.

Una caja, labrada tras un pecho,
con  maderas preciosas y con laca,
conteniendo los besos y suspiros
enviados por letras y por cartas.

Hoy me queda la eterna interrogante
y el sabor de unos besos que me faltan,
pues pedía con ellos la respuesta
a la eterna pregunta de mi alma.

Yo quería los besos en mis labios
y también a su dueña que me amara,
y lloré con las sombras del silencio
al saber que esos labios me olvidaban.

"...Supliqué tantas veces por un beso
que  hasta el viento y la brisa, en la mañana,
me acunaron mil días, con sus noches,
y enjugaron mis lágrimas saladas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/03/13

sábado, 9 de marzo de 2013

UNA VEZ YO TUVE UN SUEÑO...


Una vez yo tuve un sueño,
como tantos a esa edad,
en que hablaba a las estrellas
a la orilla de la mar.

Las hablaba de mil cosas,
sin principio ni final,
de los sueños infantiles
inocentes, sin maldad.

De aventuras y conquistas
con princesas de cristal,
con castillos señoriales
y caballos que montar.

Eran tiempos muy felices,
inocentes de verdad,
donde sólo una mirada
era el signo más leal.

Otra vez yo tuve un sueño
y volví a la realidad,
al sentir, como mi alma
se quebraba cual cristal.

Fueron días muy amargos
de pensar y no pensar,
dando vueltas y más vueltas
en completa soledad.

La mirada se perdía
sin saber a qué mirar,
con preguntas sin respuestas
en un mundo artificial.

La resaca me llegaba
y también el vendaval,
entre lágrimas y llantos
ni sonrisas a quien dar.

Nuevamente tuve un sueño,
hace poco, nada más,
al amparo de unos brazos
y unos labios que besar.

Y soñé, como de niño,
con la rosa en el rosal,
con la copa compartida
y bebiéndola a la par.

Más el júbilo y la euforia
se quedó en una postal,
en un barco muy hermoso
y un recuerdo en la ciudad.

Yo sé bien lo que sentía
este hombre sensorial,
y también a su renuncia
por vivir y por amar.

"...Y al final, yo tuve un sueño,
como tantos sin maldad,
en que hablaba a las estrellas
sin saberlas qué contar..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/03/13

viernes, 8 de marzo de 2013

YA CANTAN LOS PAJARILLOS...


Ya cantan los pajarillos,
simplemente están cantando,
atrás dejan el invierno
con el tiempo gris y malo.

Los escucho desde el porche
con los ojos muy cerrados,
mientras siento la caricia
desde el cielo con sus rayos.

Es el sol el que me besa
y quien viene hasta mi lado,
con la brisa y el nordeste
que se posan en mis labios.

Yo no lucho ni peleo,
me abandono entre sus brazos,
aunque siento la alegría
de este marzo con sus cantos.

Ya vuelan los pajarillos
y me siento afortunado
compartiendo los segundos
de este tiempo limpio y claro.

Es quizás la melodía
que se escapa de un piano,
y unos picos invisibles
la transforman con cuidado.

Pero son los pajarillos,
los gorriones tan solanos,
los jilgueros bulliciosos
y los mirlos encantados.

Todos forman una orquesta
que estremece, sin dudarlos,
cuando dejan sus arpegios
y sus mimbres solapados.

"...Ya cantan los pajarillos
y es tan grato el escucharlos,
que doy gracias a los cielos
por dejarme este regalo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/03/12

jueves, 7 de marzo de 2013

CUANDO UN NIÑO TE REGALE...


(Gracias Arancha, por las margaritas que inspiraron estos versos)


 Cuando un niño te regale
unas flores siempre bellas,
agradece su detalle
por el acto de la entrega.

Fueron simples margaritas,
temblorosas y tan tiernas,
apretadas en un puño
y donadas sin reserva.

"Dáselas a la abuelita,
a la madre que te espera,
que yo quiero que se sane
y camine por la huerta"

Y los labios infantiles
me cedieron su inocencia,
me dejaron la palabra
su cariño y entereza.

Porque tienen los resortes
y conservan la certeza,
de ese mundo de los sueños
en que viven y en que juegan.

Son los niños que nos hablan
que se enfadan y protestan;
no olvidamos que nos miran
y que escuchan sus orejas.

Son los ojos inocentes,
infantiles y sin huellas,
que carecen de legañas
y de lágrimas traviesas.

Porque el niño, cuando llora,
busca siempre a las estrellas,
tras la lluvia de sus ojos
hay un rayo que no cesa.

Hay un faro ceniciento,
un cuaderno que allí lleva,
una brújula sin norte
y un atisbo de leyenda.

Y los niños son sencillos
y sinceros cuando piensan,
a pesar de tantos sueños
que les rondan la cabeza.

Hoy han sido margaritas
y mañana las traineras,
las que empujen a su mano
a la tuya que ya tiembla.

Es cuestión de sentimientos
y de risas muy traviesas,
de volverse como niños
y soñar lo que ellos sueñan.

"...Cuando un niño te regale
la mirada siempre tierna,
no rechaces su pupila
ni la flor que va con ella..."

Rafael Sánchez Ortega ©
07/03/13

miércoles, 6 de marzo de 2013

PARECE SENCILLO MIRAR A LOS OJOS...

 
Parece sencillo mirar a los ojos,
andar con los pasos cautivos cambiados,
reír con el canto sencillo del grillo
soñar con el alma temblando en los labios.
 
Más todo se queda sin más en los sueños,
la cuesta de enero se pierde en el llanto,
después es febrero quien llega furioso
con nieve, con lluvia, con cieno y con barro.
 
Por fin se abre el cielo de añil y esperanza,
y brota del árbol la flor del manzano,
por fin las alondras regresan y anidan
y cantan y roban suspiros y abrazos.
 
No sé si reparas lector en la fecha
y ves que se acercan los días ansiados,
cargados de luces, de risas y sueños,
aquellos que buscan los niños y ancianos.
 
Ya suenan las piedras rodadas del río,
ya cantan las ranas y dan muchos saltos,
ya lucen los bosques las ramas furtivas
y enseñan los musgos sus verdes amargos.
 
Los hombres se buscan, se hablan y callan,
los niños se miran y pasan de largo,
aquellos resguardan recuerdos y penas
y en estos se admira el candor de sus años.
 
Quizás las cosechas se siembran deprisa,
se labra la tierra y, se pasa el arado,
y luego, los hombres silentes que sudan
esperan y piden al cielo sus granos.
 
Los granos que son el sustento y comida,
el pan que se amasa y se ofrece en el cambio,
la tierna palabra que llega en silencio
y el dulce clamor de los besos robados.
 
"...Parece sencillo mirar a los ojos,
hablar, sonreír y soñar y, entretanto,
rezar a los ojos del alma que miran
y decirles te quiero, así, sin pensarlo..."
 
Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/13

martes, 5 de marzo de 2013

DEJEMOS QUE LAS AGUAS SE SERENEN...


Dejemos que las aguas se serenen
y vuelvan los gorriones a sus nidos,
es fácil que se calmen las borrascas
y canten las alondras en el río.

No deben ofuscarnos las galernas
que llegan con potentes remolinos,
la lluvia deja besos en las almas
y cura al corazón que viaja herido.

Dejemos que se calmen las pasiones
y duerman en el lecho muy tranquilos,
los hombres impacientes de la vida
y aquellos que se empeñan en ser niños.

Retumban en el cielo las tormentas
y el rayo nos ofrece sus chasquidos,
el choque de las nubes con su daño
resuena en el oído como un grito.

Dejemos que retornen las resacas
y vuelvan a los puertos los marinos,
envueltos de sudor y del salitre
en busca del abrazo merecido.

Seguro que conservan el recuerdo
del cuerpo y del hermano, con cariño,
que el fiero vendaval les ha robado
y añoran con dolor al ser perdido.

Dejemos que se empañen las pupilas
y mojen lentamente los anillos,
los lazos con que unieron tantos sueños
los hombres y mujeres siendo amigos.

Si acaso dispusieran del pasado
seguro cortarían, con cuchillos,
la seda y el cordón con que se atan,
los pechos que palpitan como cirios.

Dejemos que el amor brote en las almas
y tiemblen corazones intranquilos,
que vuelen mariposas por su lado
y azucen el candor de sus sentidos.

Es hora de esperar que, en la distancia,
se quiebren los silencios y los lirios,
mirándose los ojos, sin palabras,
y hablando el corazón, con sus latidos.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/03/13

lunes, 4 de marzo de 2013

REPITO POR ACTIVA Y POR PASIVA...


Repito por activa y por pasiva
que nadie me ha robado los sentidos,
los versos son claveles de las almas,
las letras los susurros y suspiros.

Sucede muchas veces, que de pronto,
escuchas una voz en algún sitio,
te atrapa y encandila sin saberlo
y sientes como un vértigo infinito.

A todos nos ocurre, estoy seguro,
y todos tropezamos en lo mismo,
es una sensación inenarrable
que altera y acelera los latidos.

Por eso los tranquilos soñadores,
los bardos que desgranan sus escritos,
escuchan el sonido de las voces
y tiemblan como el junco de los ríos.

Es malo enamorarse de las voces
y malo enamorarse de los niños,
las unas te conquistan y subyugan
los otros te aprisionan con sigilo.

Entonces esa música encantada,
la voz que te ha marcado con cariño,
la tomas como musa irreverente
apenas, sin haberla conocido.

Los niños se entretienen en sus juegos
ajenos a la vida y al camino,
no existen para ellos las fronteras
y son como incipientes angelitos.

Más vuelvo a los poetas y a la noche,
que buscan en la esencia de los lirios,
la voz tan delicada que esperaban,
la musa inalcanzable de su sino.

"...Repito por activa y por pasiva
que nadie me ha tomado y retenido,
tan solo fue una voz, que en la distancia,
rozó mi corazón de peregrino..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/03/12

domingo, 3 de marzo de 2013

ERA TU VOZ LA MUSA QUE FALTABA...


Era tu voz la musa que faltaba
la nota musical del Paraíso,
la alegre campanilla de la aurora
que embriaga y que renueva los sentidos.

Cuando escuché el sonido de tus labios
sentí la voz y el canto de los lirios,
el coro de las olas en la playa
y el dulce parloteo de los niños.

Porque tenía un algo diferente,
un algo que empapaba sin sentirlo,
la gracia de un acento inconfundible
llegando hasta mi pecho cual suspiros.

Recuerdo la ventana estremecida,
la noche y concurrencia de aquel sitio,
recuerdo que tomaste la palabra
dejando tu candor en mis oídos.

Leíste y comentaste de poemas
e hiciste que cerrara mis ojitos,
llevándome hasta el mundo de los sueños
tan sólo con tu voz y con sigilo.

Fue un rato solamente, y lo recuerdo,
segundos transcurridos despacito,
cubriendo los rincones de mi alma
el canto delicioso de los mirlos.

Sonaban tus palabras a caricias
a estrellas rutilantes con su brillo,
a auroras despertando en la mañana
y a tardes con el cielo enrojecido.

Después nos despedimos en silencio
volviendo cada uno a su camino,
fue un cruce, el de tu voz y el de mi alma,
que hizo estremecerse el infinito.

"...Era tu voz la musa que faltaba,
la rosa del jardín, sin el espino,
el beso delicioso de la brisa
la nota musical que tanto ansío..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/03/13

sábado, 2 de marzo de 2013

SE DESPIDIERON LAS GOLONDRINAS...


Se despidieron las golondrinas
y nos dejaron el silencio.
La soledad llegó, con su abrazo asfixiante,
y las preguntas se arremolinaron en mi pecho.
Buscaba a Dios y se encontraba lejos,
perdido entre los hombres y el asfalto,
buscaba la mirada comprensiva
que entendiera mis latidos
y sólo el cielo devolvía su reflejo mortecino,
buscaba el sentimiento
que latía hasta hace poco por mi sangre,
que enervaba los sentidos y me hacía estremecer,
y encontraba por respuesta el frío helado
de la brisa y de la noche.

Te buscaba a ti, Amor, con las letras relucientes,
con la imagen y la cara que conozco,
con el cuerpo que dio vida a mis deseos,
con los sueños compartidos que vivimos
y trazamos, tantas veces, y que ahora necesito
y me hacen falta.

¡Ay amor!, ¿dónde te escondes?,
¿dónde estás cuando te busco y no te encuentro...?

Como un cristal resquebrajado va mi vida, desde entonces,
tras tu marcha silenciosa de mi lado.
Ya no siento los suspiros de tu alma,
ni tampoco los susurros que dejabas en mi oído.
Las estrellas parpadean y me miran,
entre lágrimas silentes, anunciando tu partida.
Hay un grito que se forma en las entrañas
y que quiere ver la vida en su protesta.

Necesito tus caricias y tu abrazo,
necesito de tus labios esos besos
que embriagaban mis sentidos.
Necesito que me digas que me amas
y preciso de tu cuerpo entre mis brazos
para darte mi cariño y decirte que te quiero
y que te adoro.

...¡Ay amor!, ¿por qué te has ido?,
¿por qué escapas de mi lado cuando más te necesito...?

Rafael Sánchez Ortega ©
02/03/13

ERA UN NÚMERO SIN MÁS, CON UNAS LET5RAS...


(Estos versos surgen, como tantos merced a la inspiración del momento. Quizás en él trate de decir que este poema es el número 1.500 que alberga este Blog, dentro de una obra que, en diferentes años, abarca cerca de 5.000 poemas. Gracias por vuestra paciencia en la lectura y los comentarios que siempre agradezco).

*** 
 Era un número, sin más, con unas letras,
unos versos asonantes que rimaban,
un conjunto de retales esparcidos
con borrones en la tinta derramada.

Yo quería que el poema fuera alegre
y prendiera su perfume entre las algas,
y quería que los dedos temblorosos
enjugaran sin parar aquellas lágrimas.

No quería los aplausos de la gente
ni los premios y oropeles con sus placas,
me bastaba, humildemente, con el grito
que impaciente, de mi pecho, se escapaba.

Hoy no hablaban de romances y leyendas,
ni de nubes y de estrellas plateadas,
no quería ser grosero con mi gente,
los lectores tan asiduos de mi alma.

Y por eso rebuscaba en el pasado
la pureza en el perfume de las jaras,
y también el sacrosanto ministerio
del doncel y el jardinero de la infancia.

Más no quiero revolver en los desvanes
y que ensucien los hollines a mi cara,
y tampoco que me encuentre en los baúles
tantos restos olvidados de nostalgias.

Yo prefiero que la música sin nombre
atenace mis oídos y garganta
y que suba por mi cuerpo temblorosa
para darme la caricia que me falta.

Yo prefiero que tus ojos se desnuden
cuando vean tus pupilas mi bitácora,
cuando sientas que mis versos y poemas
son, al fin, los compañeros que esperabas.

"...Era un número, sin más, con unas letras,
una cifra mal perdida en la distancia,
una gota de rocío simplemente
que dejaba con tu nombre en mi ventana..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/03/13

viernes, 1 de marzo de 2013

CAMINO CON MIS SUEÑOS...


Camino con mis sueños envolventes
en medio de profundas telarañas,
hay puertas que se abren y se cierran,
cristales de ventanas olvidadas.

Hay yedra que aparece en las paredes
y rostros entre brumas y entre algas,
hay sedas que levantan los violines
y arpegios olvidados de las arpas.

Camino con mis sueños desde niño
en busca del amor y la palabra,
no importa si la escucho allá, a lo lejos,
en medio de los campos y las zarzas.

Tampoco me preocupan las espinas
que abrigan a las rosas perfumadas,
ni el miedo de las sombras en la noche
al pie de los cipreses que descansan.

Camino con mis sueños peregrinos
llevando la mochila en las espaldas,
y en ella el corazón va resguardado
llevando la ilusión por tal coraza.

No tengo, ni utilizo, en mi defensa,
los signos exteriores de las armas,
tan sólo el corazón con mis latidos
y el brillo verde gris de la mirada.

Camino con mis sueños hasta el cielo
en busca de la estrella que me llama,
y escucho los suspiros que me deja
y ahondan con su canto las resacas.

Yo creo en la bondad y en el silencio
y quiero sus caricias más que nada,
los besos de los árboles sin nombre,
las voces de las piedras que nos hablan.

"...Camino con mis sueños de poeta
volcando en la cuartilla todo el alma,
los versos que se escapan a mis dedos
la eterna fantasía del que ama..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/03/13