DICEN QUE HAY TONTOS...
Dicen que hay tontos, sin duda,
en este mundo perverso,
pero el peor de los tontos
es el que asusta con miedo.
Dirás lector que a qué viene
esta actitud y cabreo,
cuando en la noche tranquila
manda la luna sus versos.
Será que soy muy sensible
con lo que escucho y releo,
sobre personas cobardes
que sueltan hiel y veneno.
Hay muchos seres prendados
de su figura y su verbo
y con palabras hirientes
dejan temblor en los pechos.
Dicen que hay tontos perdidos
y otros que son más aviesos,
desde el fantasma en las "redes"
hasta el anónimo tuerto.
Y sé muy bien lo que escribo
de estos galanes excelsos,
los defensores de un mundo
donde su centro es el sexo.
¡Tontos, quizás pervertidos,
la realidad nunca es eso,
porque en el mundo, que existe,
hay mil caricias latiendo!
Unas están en los labios,
otras en ojos inquietos,
aunque también en sonrisas
y, sin dudar, en silencios.
Dicen que hay tontos de noche
aunque de día son menos,
pero yo digo que todos
son, como poco, borregos.
Por eso amiga, te digo,
que a la "tontura" del necio,
nunca le des tu sonrisa
ni le concedas un tiempo.
Eso es, quizás, lo que espera,
esa persona que es "memo",
para alejar a tu alma
de tu rincón siempre eterno.
Llora, si quieres, un poco,
tienes amigos despiertos,
ellos te prestan palabras
y si es preciso un pañuelo.
"...Pero no olvides que, el tonto,
es el que trata de hacernos,
tontos, también, con sus mañas,
aunque se gane el desprecio..."
Rafael Sánchez Ortega ©
29/02/16
en este mundo perverso,
pero el peor de los tontos
es el que asusta con miedo.
Dirás lector que a qué viene
esta actitud y cabreo,
cuando en la noche tranquila
manda la luna sus versos.
Será que soy muy sensible
con lo que escucho y releo,
sobre personas cobardes
que sueltan hiel y veneno.
Hay muchos seres prendados
de su figura y su verbo
y con palabras hirientes
dejan temblor en los pechos.
Dicen que hay tontos perdidos
y otros que son más aviesos,
desde el fantasma en las "redes"
hasta el anónimo tuerto.
Y sé muy bien lo que escribo
de estos galanes excelsos,
los defensores de un mundo
donde su centro es el sexo.
¡Tontos, quizás pervertidos,
la realidad nunca es eso,
porque en el mundo, que existe,
hay mil caricias latiendo!
Unas están en los labios,
otras en ojos inquietos,
aunque también en sonrisas
y, sin dudar, en silencios.
Dicen que hay tontos de noche
aunque de día son menos,
pero yo digo que todos
son, como poco, borregos.
Por eso amiga, te digo,
que a la "tontura" del necio,
nunca le des tu sonrisa
ni le concedas un tiempo.
Eso es, quizás, lo que espera,
esa persona que es "memo",
para alejar a tu alma
de tu rincón siempre eterno.
Llora, si quieres, un poco,
tienes amigos despiertos,
ellos te prestan palabras
y si es preciso un pañuelo.
"...Pero no olvides que, el tonto,
es el que trata de hacernos,
tontos, también, con sus mañas,
aunque se gane el desprecio..."
Rafael Sánchez Ortega ©
29/02/16
MIRO AL PÉNDULO...
Miro al péndulo del reloj que, en el pasillo,
va avanzando lentamente y desgrana
los segundos.
Sigo atento, a su tic-tac, tan juguetón,
y cuya música susurra en el silencio
de la tarde.
Hace un dúo, sin dudar, con el sonido
de la brisa del nordeste que penetra
en la ventana.
Aquí estoy, en esta tarde, contemplando
la fachada de tu casa y la ventana, sugerente,
donde muestras tu figura.
Pero hoy no estás y yo lo sé, aunque te busco
tras esas piedras revocadas de nostalgia
porque añoro tu presencia.
Una tierna golondrina se detiene en el alero
y contemplo su hermosura mientras sueño.
Hay instantes que perviven, y no mueren,
y que siguen floreciendo en las entrañas.
Hay rescoldos de otros fuegos y fogones
con las llamas crepitando y ofreciendo
sus lamentos.
Es el fuego y el amor que se producen
en la hoguera de las almas convirtiendo
la pasión en un incendio inenarrable.
De momento estoy despierto y voy siguiendo
el recorrido de esa aguja, del reloj,
en su camino hacia la nada.
Hay palabras que no dicen y que guardan sus secretos,
hay sonidos revoltosos de rincones y de niños,
hay pequeñas mariposas en sonrisas encubiertas,
hay cometas infantiles en los hombres ya maduros,
hay aromas de personas y de lechos,
hay preciosas margaritas que reflejan las pupilas,
hay castillos en el aire con un halo de cristal
y transparencia
y hay suspiros del que dicta estas palabras,
del que toma entre sus manos el cuaderno,
del que escucha en esta tarde al reloj
con ese péndulo, insensible,
que no para y continúa su camino
a no sé dónde...
...Y al final es un pasillo en una casa.
Son recuerdos personales que uno tiene,
sensaciones de un pasado,
pesadillas que te acosan y te abrazan
mientras sientes a la vida, y su tic-tac,
en ese lento deslizarse por el tiempo,
descontando los segundos de ese viaje al infinito.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/02/16
POR SI NO LO SABÍAS...
Por si no lo sabías
hay un gato en el patio,
con sus ojos profundos
y bigotes muy lacios.
Yo no sé lo que busca
este gato con garbo,
ni si quiere comida
o si acaso un halago.
Pero al verle he sentido
un temblor en los labios,
y el susurro en el cuerpo
que dictaban sus pasos.
Caminaba tranquilo
meneando su rabo,
cual galán satisfecho
esperando un regalo.
Por si no lo sabías,
hoy te estuve esperando,
como el gato que digo
bajo el parque y el árbol.
Es un banco pequeño
del estanque dorado,
donde abundan ardillas
con los elfos y magos.
Hay también mariposas
con vestidos bordados,
y castillos altivos
vigilando los campos.
Pero tú no llegaste
a este cuadro citado,
y quedaron las rimas
a dormir en mi mano.
"...Por si no lo sabías
hoy ya somos dos gatos,
el que escribe estas letras
y el del patio citado..."
Rafael Sánchez Ortega ©
27/02/16
hay un gato en el patio,
con sus ojos profundos
y bigotes muy lacios.
Yo no sé lo que busca
este gato con garbo,
ni si quiere comida
o si acaso un halago.
Pero al verle he sentido
un temblor en los labios,
y el susurro en el cuerpo
que dictaban sus pasos.
Caminaba tranquilo
meneando su rabo,
cual galán satisfecho
esperando un regalo.
Por si no lo sabías,
hoy te estuve esperando,
como el gato que digo
bajo el parque y el árbol.
Es un banco pequeño
del estanque dorado,
donde abundan ardillas
con los elfos y magos.
Hay también mariposas
con vestidos bordados,
y castillos altivos
vigilando los campos.
Pero tú no llegaste
a este cuadro citado,
y quedaron las rimas
a dormir en mi mano.
"...Por si no lo sabías
hoy ya somos dos gatos,
el que escribe estas letras
y el del patio citado..."
Rafael Sánchez Ortega ©
27/02/16
NO ME BUSQUES, AMIGO, LA PUERTA...
No me busques, amigo, la puerta,
que ha entornado, sin prisas, tu mano,
ni me busques aquella ventana
con postigos, también, ya cerrados.
Mira al cielo que azul te contempla,
a ese sol que te envía sus rayos,
y calienta tu cuerpo, con ganas,
para así, combatir, el letargo.
Pero luego suspira, si quieres,
y contempla a la anciana, rezando,
a esas manos, tal vez, temblorosas,
y a los dedos pasando el rosario.
Mira bien las callejas vacías
con los baches cubiertos de charcos,
donde el agua, sin vida, se muere
añorando claveles y nardos.
Porque el hombre que busca, en la vida,
es el niño, jovial, de hace años,
con su cara infantil e inocente,
y esos ojos azules y claros.
Buscador de ilusiones y sueños,
caminando en la playa descalzo,
vas a un mundo de paz, diferente,
todo lleno de risas y encanto.
No confundas tus sueños, ahora,
y los mezcles con rosas y llantos,
ten en cuenta la voz que te dicta
y la mano que guía tus pasos.
Nunca dejes, a medias, la senda
y procura evitar los atajos,
porque cerca, te acecha el peligro
y el pecado te sigue rondando.
"...No me busques por tierras vacías
ni tampoco por campos extraños,
porque voy en tu sangre y tus venas,
y también con tu nombre en mis labios..."
Rafael Sánchez Ortega ©
26/02/16
que ha entornado, sin prisas, tu mano,
ni me busques aquella ventana
con postigos, también, ya cerrados.
Mira al cielo que azul te contempla,
a ese sol que te envía sus rayos,
y calienta tu cuerpo, con ganas,
para así, combatir, el letargo.
Pero luego suspira, si quieres,
y contempla a la anciana, rezando,
a esas manos, tal vez, temblorosas,
y a los dedos pasando el rosario.
Mira bien las callejas vacías
con los baches cubiertos de charcos,
donde el agua, sin vida, se muere
añorando claveles y nardos.
Porque el hombre que busca, en la vida,
es el niño, jovial, de hace años,
con su cara infantil e inocente,
y esos ojos azules y claros.
Buscador de ilusiones y sueños,
caminando en la playa descalzo,
vas a un mundo de paz, diferente,
todo lleno de risas y encanto.
No confundas tus sueños, ahora,
y los mezcles con rosas y llantos,
ten en cuenta la voz que te dicta
y la mano que guía tus pasos.
Nunca dejes, a medias, la senda
y procura evitar los atajos,
porque cerca, te acecha el peligro
y el pecado te sigue rondando.
"...No me busques por tierras vacías
ni tampoco por campos extraños,
porque voy en tu sangre y tus venas,
y también con tu nombre en mis labios..."
Rafael Sánchez Ortega ©
26/02/16
HAGO UN ALTO EN LA NOCHE...
Hago un alto en la noche
para acariciarte con mis letras,
para dejarlas, en silencio, a tu lado,
y que sean ellas las que te acaricien,
las que te besen y rocen tu cuerpo,
las que rescaten tus suspiros,
las que recojan los susurros de ese sueño
que te envuelve
y las que te digan, muy bajito, en tu oído,
que te quiero y que te amo.
Porque quiero construír este poema
mientras paso mis dedos por tu cuerpo
y siento ese escalofrío de tu piel
que vibra y que palpita a mi contacto.
Por eso me estiro y aspiro,
para tomar tu aliento,
para sentir tus latidos,
para encontrar tu abrazo,
para fundirme en tus sueños
y para estar, así, más cerca de tu lado
y vigilando que no se pierda nunca
tu sonrisa.
Ya sé que duermes y no quiero despertarte,
pero por eso hago este alto en la noche,
para mirar tu rostro,
para apartar el pelo que cruza tus mejillas,
para tomar tus manos y acariciar tus dedos,
para soplar en tus ojos y decirles que sigan cerrados,
para besar tus labios y dejar en ellos el mensaje,
que en silencio, he mandado a las estrellas.
Porque debes descansar y yo seguir, en mi vigilia,
procurando te relajes
y no lleguen hasta ti falsas tormentas,
que no crezcan las galernas ni borrascas,
y que sepas que hay un sol, cada mañana,
que sale para ti,
y tu corazón lo debe rescatar
e iluminar con él cada rincón de los senderos
que transites, desde el alba hasta el ocaso.
Hago un alto en la noche para decirte que sí,
que te quiero,
que te llevo en mi recuerdo y en mi alma,
y que estás en cada gota de mi sangre,
alimentado ese tic-tac del corazón,
que así bombea, con sus remos,
la trainera de mi vida en un poema inacabado.
Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/16
SUPONGAMOS...
Supongamos que la vida es un instante,
un rincón donde se rifan carcajadas,
ese pozo irreverente de los sueños
y ese paso que conduce hacia la nada.
Supongamos que me escribes y te leo
y que luego te diviso en la ventana,
que te miro, que te hablo, que me escuchas,
y que luego me respondes sin palabras.
Supongamos que yo soy un nuevo rico
y que compro los caprichos que te faltan,
las pequeñas mariposas de colores,
las estrellas que desprenden mil guirnaldas.
Supongamos que es invierno, todavía,
que ha nevado y que blanquean las montañas,
que tus pasos y mis pasos van parejos
y caminan por senderos y cañadas.
Supongamos que te quiero y soy cobarde,
que me guardo el sentimiento en las entrañas,
que no sé como decirte que te amo
y me pierdo en tus pupilas y miradas.
Supongamos que me miras y te miro,
que vagamos por el bosque de las hadas,
que escuchamos la canción de los flamencos
que en el río y en el lago nos aguardan.
Supongamos que ya somos mayorcitos
y queremos las caricias de la infancia,
y quizás las carantoñas juveniles
de unos labios que rezaban y que hablaban.
Supongamos que no somos marionetas,
que pensamos y sentimos lo que pasa,
que nos duele las mentiras de los otros
cuando ofrecen y te venden mil patrañas.
"...Supongamos que la vida es un poema
y tú tienes esa rima tan soñada,
eres verso y poesía, en un instante,
y yo soy el prisionero de tu alma..."
Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/16
un rincón donde se rifan carcajadas,
ese pozo irreverente de los sueños
y ese paso que conduce hacia la nada.
Supongamos que me escribes y te leo
y que luego te diviso en la ventana,
que te miro, que te hablo, que me escuchas,
y que luego me respondes sin palabras.
Supongamos que yo soy un nuevo rico
y que compro los caprichos que te faltan,
las pequeñas mariposas de colores,
las estrellas que desprenden mil guirnaldas.
Supongamos que es invierno, todavía,
que ha nevado y que blanquean las montañas,
que tus pasos y mis pasos van parejos
y caminan por senderos y cañadas.
Supongamos que te quiero y soy cobarde,
que me guardo el sentimiento en las entrañas,
que no sé como decirte que te amo
y me pierdo en tus pupilas y miradas.
Supongamos que me miras y te miro,
que vagamos por el bosque de las hadas,
que escuchamos la canción de los flamencos
que en el río y en el lago nos aguardan.
Supongamos que ya somos mayorcitos
y queremos las caricias de la infancia,
y quizás las carantoñas juveniles
de unos labios que rezaban y que hablaban.
Supongamos que no somos marionetas,
que pensamos y sentimos lo que pasa,
que nos duele las mentiras de los otros
cuando ofrecen y te venden mil patrañas.
"...Supongamos que la vida es un poema
y tú tienes esa rima tan soñada,
eres verso y poesía, en un instante,
y yo soy el prisionero de tu alma..."
Rafael Sánchez Ortega ©
25/02/16
UN DÍA DESPERTÉ DE TANTOS SUEÑOS...
Un día desperté de tantos sueños
y me encontré desnudo, frente al alba,
estaba soñoliento y tembloroso,
cubierto de sudor y de legañas.
Quería levantarme y ver el mundo,
andar por sus estepas y sabanas,
sentir esas caricias de la brisa
y ver la nieve fiel, en las montañas.
Pensaba que la vida es un instante,
un soplo y un rubor que así se pasa,
el sueño ilusionado de los niños,
que llega y les abraza con la infancia.
Por eso yo quería apresurarme,
subir, casi corriendo, a las montañas,
vagar por las praderas infinitas
y estar allí, junto a la aldea blanca.
¡Casitas y casitas bien visibles,
puntitos de un pequeño pentagrama!,
un pueblo abandonado en la meseta,
y al lado de la iglesia, está mi casa.
Los sueños son geranios de colores,
conjuntos de canciones y de nanas,
hermosas sensaciones y latidos
que dejan en los pechos llamaradas.
No puedo incorporarme sin los sueños,
ni ser un peregrino sin albarcas,
los unos me acompañan y estimulan,
las otras marcan bien mis caminatas.
Pequeño soñador es el poeta
que vive con su pluma y no descansa,
él busca en los caminos las respuestas,
y el beso y el candor de una mirada.
"...Un día desperté de tantos sueños
y supe comprender que tú no estabas,
pues eras el latido de mis venas,
la sangre, trasplantada, de mi alma..."
Rafael Sánchez Ortega ©
24/02/16
y me encontré desnudo, frente al alba,
estaba soñoliento y tembloroso,
cubierto de sudor y de legañas.
Quería levantarme y ver el mundo,
andar por sus estepas y sabanas,
sentir esas caricias de la brisa
y ver la nieve fiel, en las montañas.
Pensaba que la vida es un instante,
un soplo y un rubor que así se pasa,
el sueño ilusionado de los niños,
que llega y les abraza con la infancia.
Por eso yo quería apresurarme,
subir, casi corriendo, a las montañas,
vagar por las praderas infinitas
y estar allí, junto a la aldea blanca.
¡Casitas y casitas bien visibles,
puntitos de un pequeño pentagrama!,
un pueblo abandonado en la meseta,
y al lado de la iglesia, está mi casa.
Los sueños son geranios de colores,
conjuntos de canciones y de nanas,
hermosas sensaciones y latidos
que dejan en los pechos llamaradas.
No puedo incorporarme sin los sueños,
ni ser un peregrino sin albarcas,
los unos me acompañan y estimulan,
las otras marcan bien mis caminatas.
Pequeño soñador es el poeta
que vive con su pluma y no descansa,
él busca en los caminos las respuestas,
y el beso y el candor de una mirada.
"...Un día desperté de tantos sueños
y supe comprender que tú no estabas,
pues eras el latido de mis venas,
la sangre, trasplantada, de mi alma..."
Rafael Sánchez Ortega ©
24/02/16
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