DICEN...
Dicen que un día llegaron
dos garcetas a la playa,
y en la arena descansaron
observando la atalaya.
Otro día se largaron
por la costa, cual muralla,
y entre los riscos volaron
para saltarse su valla.
Cuentan que nunca volvieron,
que por el mar perecieron
entregando su hermosura.
Pero pienso, con ternura,
en su vuelo tan ligero
por el que sueño y espero.
Rafael Sánchez Ortega ©
10/01/18
TE AHOGABAS...
Te ahogabas, me dijiste aquella tarde,
ya que hago mis quehaceres y estoy sola,
y no puedo evitar pensar
en cómo llevaré la soledad y los recuerdos.
En aquel instante nos abrimos nuestras almas
compartiendo soledades y recuerdos.
Personajes que crearon adición y dependencia,
tiempo atrás,
volvieron otra vez a estar presentes
y a mostrarnos esa droga tentadora
que precisan los sentidos.
Era como una locura compartida
recorriendo nuestras venas,
un volcán incandescente derramando
nueva lava
y una sangre renovada precisando
el galope impetuoso de las llamas
que impedían, se apagaran, los rescoldos
de los pechos.
Parecía que acabáramos de encontrar
un botiquín en nuestros labios
para curar viejas heridas
a pesar de que la sangre se escapaba
en la hemorragia de la vida
y la muerte se acercaba, lentamente.
Hoy no sé ni dónde estás,
(aunque no importa)
porque sigo estando aquí,
donde me viste y saludaste,
donde tomaste mis poemas y mis letras,
donde escuchaste mis palabras
y me robaste el corazón, sin tú saberlo,
donde te dije en un susurro "que te amaba",
donde escuché la historia de tu vida
que contabas,
y donde te vi y te saludé, un día,
no sé cuándo,
para decirte adiós,
y para siempre,
mientras a las pupilas afloraban
unas lágrimas traidoras.
Rafael Sánchez Ortega ©
09/01/18
SE VE...
Se ven los ojos
que buscan imposibles,
se ven las calles
oscuras y el silencio,
se ve la brisa
y el sueño se completa,
se ve una mano
que sube por tu pelo,
se ve la luna
que fija te contempla,
se ven los dedos
que escapan de la mano,
se ve un reflejo
que llega hasta tus labios,
se ve una casa,
cerradas las ventanas,
se ven las sombras
que son de los cipreses,
se ven los sueños
que llegan a los niños,
se ve en la playa
la espuma de las olas,
se ve la iglesia
tan seria y centenaria,
se ven ancianas
que rezan el rosario,
se ven mendigos
pidiendo en las esquinas,
se ve a la gente
que pasa imperturbable,
se ve el sonido,
el grito de las almas,
se ve la furia
del pecho contenida,
se ve la calma
ansiada en el suspiro...
Se ve, si quieres.
el mundo y el poema,
se ve la vida
que vives tan tranquilo,
se ve la hora
y el tren que ya se acerca,
se ve el destino,
oscuro entre la bruma,
se ve y te veo,
te siento y necesito,
preciso de tus versos,
ansío tus caricias...
"...Se ve que, ausente,
no escuchas este grito,
no llegan mis palabras,
mi dulce poesía..."
Rafael Sánchez Ortega ©
08/01/18
MERECE LA PENA...
Merece la pena
sentirse cansado,
viviendo el presente
que pasa despacio,
que llega y que abraza
con pies muy descalzos,
lo mismo en octubre,
febrero y en mayo,
las olas se agitan
y anean los barcos,
los hombres caminan
ajenos al barro,
no importa el futuro,
la fama ni el plato,
si llega ese beso
que esperan los labios.
Merece la pena
buscar unos brazos,
que sean refugio
del puerto cercano,
y así los marinos,
tendrán ese faro
la fiel atalaya
de tantos relatos,
si acaso, te digo,
que espero tu mano,
los dedos de nieve
sutiles y largos,
la dulce caricia
llegando despacio
que arranca suspiros,
claveles y nardos.
"...Merece la pena
hacer un descanso,
vivir bien la vida,
queriendo y amando..."
Rafael Sánchez Ortega ©
07/01/18
DE NUEVO, EN EL CAMINO...
De nuevo en el camino
avanzan nuestros pasos,
seguimos las estrellas
que brillan en lo alto,
seguimos, como digo,
las huellas en el barro,
las motas invisibles
de dioses y de enanos,
nosotros, los segundos,
quizás nos contentamos
al ser los segundones
de un mundo cuesta abajo,
por eso perseguimos
los versos que crearon
los hombres de otros tiempos
con su lengua de trapo.
De nuevo en el camino
que empieza un nuevo año,
hay flores que dormitan
y no se han enterado,
por eso yo las dejo
que sigan hibernando,
y muestren poco a poco
el verde de sus tallos;
los pétalos divinos.
que son como los labios,
reciben a la brisa
y al beso tan soñado,
pequeñas mariposas
comparten este cuadro,
tan lleno de hermosura
que plasman con su encanto.
"...De nuevo en el camino
uniendo las dos manos,
un verso y un poema
queriendo ir a tu lado..."
Rafael Sánchez Ortega ©
06/01/18
PARECE QUE ESTÁ LLOVIENDO...
Parece que está lloviendo
y llegan los Reyes Magos,
conmemorando una fecha
y un pesebre ya lejano.
Fue hace tiempo, mucho tiempo,
en realidad dos mil años,
cuando a Belén vino un niño
en un portal de ganado,
allí estaba con el burro,
los corderitos tan blancos,
con San José pensativo
y con María a su lado.
En esto llegan los Reyes
con multitud de regalos,
pero entre tantos destacan
estos tres que dicen tanto:
El oro para ceñirle
los cabellos tan dorados,
como rey que era este Niño,
aunque estuviera descalzo,
incienso para adorarle
reconociendo su rango,
el de ser Dios y ser Hombre
y de su Padre enviado,
por último queda la mirra
con la sustancia y el manto
con que cubrir a su cuerpo
que viene para salvarnos.
Y aquí se queda la historia,
la leyenda y el relato,
aunque habrá otros que duden
tras haberlo analizado.
Yo me quedo con los niños,
los de aquí, que veo sanos,
y también los de otras tierras
donde están abandonados,
porque a Belén vino un Niño
para querernos y amarnos,
para entregarnos su vida
sin pedirnos nada a cambio,
solamente que riéramos,
que nos diéramos la mano,
que miremos a los ojos
cuando hablan los ancianos,
y busquemos los mendigos
por jardines, y en los bancos,
compartiendo la comida
el dinero y el trabajo,
y ante el frío del invierno
les cubramos los harapos,
con las ropas que nos sobran
y que cuelgan del armario,
porque al final las estrellas
dormirán en el regazo,
de los niños y mayores
mientras sonríen sus labios.
"...Parece que está lloviendo,
las zambombas resonando,
y los sueños de los niños
que perduren muchos años..."
Rafael Sánchez Ortega ©
05/01/18
AHORA QUE LO PIENSO...
Ahora que lo pienso
extraño muchas cosas,
el año que ha pasado,
los besos de las olas,
las hojas del otoño
formando aquella alfombra,
las luces de la iglesia
y en ella las farolas,
los bancos de la plaza,
los plátanos sin forma,
algunos alguaciales
mostrádonos sus porras,
las casas malolientes,
con puertas y mil sombras
y arriba en el tejado
las tejas medio rotas...
Ahora que lo pienso
me digo que es la hora
de ver con nuevos ojos
el año que se asoma,
de estar enamorado,
(no sé si ya me toca),
buscando en los jardines
el pétalo y la rosa,
andar con nuevos bríos,
cantar hasta la jota,
sentir lo que nos dicen
las tiernas mariposas.
y luego, por la noche,
mirar la luna a solas,
tomarla entre las manos
besarla con mi boca...
Ahora que lo pienso
recuerdo las palomas,
un banco en los jardines,
las migas y las sobras,
igual que en tantas almas
asoman las derrotas,
también los desafíos
que a nadie ya le importan,
llegaban las traineras,
los remos en la borda,
silencio en los marinos
tocados con su boina,
arriba, por los cielos,
volaban las gaviotas
y tú las contemplabas
canija tan absorta...
"...Ahora que lo pienso
comprendo pros y contras,
de estar enamorado
un verso de una nota..."
Rafael Sánchez Ortega ©
04/01/18
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