lunes, 1 de febrero de 2010

HAY VECES QUE LA VIDA NO LA ENTIENDO

Hay veces que la vida no la entiendo,
ni entiendo, por supuesto, a las personas,
la vida es muy compleja, cada día,
los hombres somos versos de una trova.

Un día sientes pronto la campana
que anuncia que ha salido ya la aurora,
entonces te levantas presuroso,
te lavas y perfumas con colonia.

Comienzas otro día, sin saberlo,
envuelto entre las brumas y las sombras,
con restos de ese sueño, que en la noche,
cegó tu fantasía seductora.

De pronto te tropiezas al silencio,
un muro y unos labios sin sus notas,
la eterna sinfonía del vacío,
cegándote tu alma con sus drogas.

No entiendes lo que pasa y te preguntas,
¿qué hiciste en el pasado y en sus horas?,
¿qué imagen has movido de ese cuadro?
¿qué taza se ha quebrado de la loza?

...No tienes la respuesta a tus preguntas,
no hay nada que tu hicieras con deshonra,
tan sólo te has dejado en el cuaderno
los versos que acudieron a tu boca.

La dulce fantasía de un poema
amando y respetando a las personas,
diciendo con sus letras lo que siente
el alma del poeta que las posa.

Te duele el corazón y no de frío,
y sientes los fantasmas de la alcoba,
existe soledad en sus paredes
y pétalos marchitos de las rosas.

La tierra tiene cumbres con abismos,
y vida entre los mares y las rocas,
la esencia de las almas que palpitan
mezclados con los ojos que la lloran.

No temas corazón, tu no has pecado,
tu quilla surca el mar entre las olas,
y el pecho que suspira dolorido
mañana tendrá el beso que ahora añora.

Rafael Sánchez Ortega ©
01/02/09

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