lunes, 29 de enero de 2018

SOMOS DE BARRO...



Somos de barro, tan solo,
y a la tierra nos volvemos,
cuando se apagan los ríos,
cuando se agotan los vientos,
ya que los ojos se cierran
y se cubren con un velo,
las pestañas cantarinas,
las pupilas con los versos,
y se cubren de tinieblas
unos labios con sus besos,
y se ahogan las palabras
y hasta mueren los recuerdos,
porque la vida termina
y en el polvo quedaremos
con claveles de nostalgia
y silencios en el pecho.

Somos de barro, decía,
un profeta en el desierto
al que nadie ya escuchaba
rodeado de camellos;
las palmeras daban sombra
y los dátiles, pequeños,
aliviaban la carencia
de alimentos y de sueños,
pero el mensaje perdía
sonoridad y lamento,
y las palabras quedaban
para el baúl de los ciegos,
donde la mezcla se unía
en un pozo atroz y negro,
entre el amor de las almas,
la pasión y los deseos.

"...Somos de barro, repito,
y en el lodo dormiremos,
en un lecho sin fronteras,
hasta el final de los tiempos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/01/18

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