martes, 12 de diciembre de 2017

HA HABIDO...



Ha habido muchos poetas
que escribieron a la luna,
pero yo, sin ser poeta, 
quiero llevarte hasta ella
para que te hable 
y te cuente sus secretos;
quiero que rompa esa bruma intensa
que la separa de nosotros
y que se acerque hasta tu lado 
con su fibra sensible
para que te cuente de la vida 
y de los hombres 
de los niños que acuna
y de aquellos otros que la miran
con sus ojitos traviesos,
quiero que te relate las promesas
y proyectos de los enamorados
que acuden para certificar el beso, 
el abrazo,
y hasta la pasión incontrolada
de esos años juveniles,
quiero que te hable a ti
y te susurre los misterios que ella guarda,
quiero que te llene de su luz,
que te cubra con su manto blanco
y te haga soñar y reír, cuando la mires,
para también lograr la paz y el amor
que tú buscas,
necesitas y mereces.

Piensa que más allá de la luna
está el infinito,
ese vacío inmenso y lleno de interrogantes
que tanto nos asombra,
pero seguro que la luna sabe del mismo,
y sabe lo que contiene y existe,
y hasta el camino correcto
de los planetas y de los hombres.
Aunque pienso que lo que tú deseas
es que te hable de aquí,
de lo que te rodea,
de lo que ella ve cada noche,
de lo que escucha cuando hace la ronda,
de lo que huele en esas largas horas
por calles y campos, 
por tejados y trigales,
por ríos y playas,
por montañas y por mares
de lo que palpa y acaricia al estirar su luz
por la piel del que duerme,
de lo que intenta decirte cuando se acerca
hasta tu lado, en la ventana,
y de lo que siente al notar tu cuerpo 
estremecerse
cuando llega con su beso 
para decirte: "buenas noches".

Rafael Sánchez Ortega ©
02/12/17

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