viernes, 22 de diciembre de 2017

QUIERO QUE SIENTAS MIS DEDOS...



Quiero que sientas mis dedos
mientras te canto una nana,
vete cerrando los ojos
porque la mar está en calma,
y va saliendo la luna,
con su figura de plata,
la que con lengua de trapo
hace vibrar a las almas.
Será la noche más corta
para llegar hasta el alba
a despertar tus ojitos
y contemplar la mañana,
una mañana distinta,
donde el rocío y la escarcha,
serán quitados, sin miedo,
con la varita del hada.

Pero si existe tormenta
y la galerna es muy brava,
susurraré en tus oídos
una leyenda escarlata,
esa que cuenta de lobos,
con Blancanieves y magas
que están buscando en el bosque
unas estrellas lejanas,
las que susurran silentes,
las que suspiran sin pausa,
las que te dejan latidos
para que sientas su nana,
por eso quiero que duermas
y que relajes tu cara,
bajo ese dulce cabello
y entre mis manos cansadas.

Quiero que sientas mis dedos
como reparan tus alas,
esas que tienen heridas,
las que con ellas volabas
por las praderas inmensas
que te dejaban exhausta
por los caminos sin nombre,
a las aldeas lejanas;
yo coseré los remiendos,
de tus alitas gitanas,
y escribiré mil poemas
para escuchar tus palabras,
las que devuelvan los ecos
con las rugientes resacas,
y con silencio me besen
para dormir en la playa.

"...Creo que tienes la estrella
en tus pupilas guardada,
duérmete ya niña mía,
porque termina la nana..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/12/17

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