SE ME OLVIDÓ DECIRTE QUE TE AMABA...


Se me olvidó decirte que te amaba
y ahora con el tiempo lo lamento.
En realidad vivimos y gozamos, con toda intensidad,
las mieles del momento.
Las horas transcurridas se hicieron lentas, al principio,
y luego caminaban deprisa en los latidos
que apuraban los segundos
y veían que ese tiempo transcurría
y se marchaba para siempre.


Pero busqué tu abrazo y tú te abandonaste
sin reserva entre mis brazos
con un suspiro de tus labios, que los míos
bebieron con presteza
y restañaron una lágrima traidora
que bajaba por los surcos de tu cara.
Tu mirada humedecida por el llanto
tenía mil reflejos y caricias que me dabas
y entregabas sin reserva.
Sentía tus latidos en mi pecho,
porque también me los dejabas, y eran míos esa noche,
en un arpegio sin final donde tus manos
y mis manos, enlazadas, se encargaban
de trazar la partitura de una música sublime
en un "crescendo" progresivo hasta la cima.


¡Cuántos susurros compartidos!,
¡cuántos gemidos ahogaron nuestras almas!,
¡cuántos suspiros salieron esa noche de los pechos!,
¡cuántos Dios mío, cuántos...!


No lo sé, sería imposible cuantificarlos y ordenarlos
pero recuerdo varios y en momentos diferentes.
Recuerdo la caricia seductora de tus labios en mi pecho
arrancándome un suspiro,
recuerdo el susurro de tu boca musitando mi nombre
cuando besaba tu cuello,
recuerdo el gemido de placer de nuestros cuerpos
cuando se unieron y, en un adagio interminable,
fueron dando vida y forma al sentimiento naciente,
¡recuerdo tantos otros...!


Pero se me olvidó decirte que te amaba
y ahora lo lamento.


Rafael Sánchez Ortega ©
29/04/12

No hay comentarios: