ME GUSTA CUANDO DUERMES...



Me gusta cuando duermes y te miro
oculta en una capa de bonanza,
no eres Dulcinea en un molino,
tampoco Cenicienta muy cansada.

Conservas ese rostro tan alegre
que llega, que cautiva y que desarma,
lo haces mientras sueñas, en tu lecho,
siguiendo tras los pasos de las hadas.

Hay algo que me llena los sentidos
y pide que te hable sin palabras,
que bese y acaricie tus cabellos
y roce con mis labios a tu cara.

Por eso me concentro en la figura
que yace acurrucada en esa cama,
suspira con el rostro arrebolado
en medio del jardín de la esperanza.

Yo busco por el cielo las estrellas
tratando que aminoren su distancia,
que vengan a mi lado con sus rayos,
e inspiren a mi voz mientras te habla.

Yo quiero que te duermas entre tules,
pequeñas margaritas y cigarras,
envuelta del aroma de la niebla
al son de mis palabras y mi nana.

La dicto para ti, querida mía,
te hablo de riberas y de playas,
aquellas que he pisado siendo niño
y luego acompañado de las algas.

No quieras que te narre de sirenas,
tampoco de galernas desatadas,
dejemos que se eleven los sentidos
y duerman con tus sueños hasta el alba.

"...Me gusta cuando duermes y te miro
pues soy el prisionero de tu alma,
te abrazo y te acaricio, en un instante,
sintiéndome feliz con esta estampa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/03/16

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