domingo, 11 de marzo de 2018

UN INVIERNO SIN NIEVE...



Un invierno sin nieve,
un verano sin sol,
el otoño sin chispa,
primavera al fogón,
volarán golondrinas,
cantará el ruiseñor,
hará nido el jilguero 
y su hermano el gorrión;
en la playa el cometa,
sin sedal y sin voz
vagará por el aire
con un sueño precoz
y las olas inquietas
buscarán un reloj
sin resacas y tiempos
que le den su colchón;
pero un niño, intranquilo,
y quizás soñador,
vivirá intensamente
y amará por los dos,
por el hombre que marcha
y que busca a su dios,
por el niño que juega
y persigue a un ratón.

Un juglar soñoliento
bostezando salió
de su casa temprano
a dejar su canción:
un pastor de rebaños
por el campo pasó,
a llevar las ovejas,
y a comer su ración,
pero un lobo perdido
sus colmillos mostró
y bramando con furia
expresó su furor,
el pastor, simplemente,
levantó su bastón,
y ante aquella amenaza
nuestro lobo asustó,
se marchó muy deprisa,
temeroso y veloz,
recogiendo su rabo
por los suelos sin flor,
y termina la historia
como ya comenzó:
"Un invierno sin nieve,
un verano sin sol..."

"...Son bonitas las bromas,
como aquel diapasón,
que en el campo mostraba
un genial girasol..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/03/18

0 comentarios: