sábado, 23 de enero de 2016

PARECE QUE LAS ROSAS...



Parece que las rosas, tan bonitas,
no tienen los mensajes que tú quieres,
si acaso te sorprenden esas flores
al verlas junto al mar, azul celeste.

¡El mar, la mar...! qué hermosa maravilla
de conjuntos salinos y de preces,
parecen rescatados de un poema,
las olas con las rimas sugerentes.

Entiendo que una rosa, tan hermosa,
al Mar que le saluda lo envenene,
incordien sus salitres los espinos
que vayan con su tallo y hasta tiemblen.

No sé si las palabras más exactas
tendrá tantas espinas en su frente,
y puede que las flores de sus letras
ansíen rosas rojas en la nieve.

Parece que las rosas, tan bonitas,
suspiren con los cuerpos, y su fiebre
se extienda por las almas inmortales,
saciando los susurros de las gentes.

No olvido la marea de la costa,
el mar con sus crisoles y sus pliegues,
(legañas de momentos ya pasados,
retazos de traineras y de muelles).

Pero es ese mensaje indescriptible
el necio portador que así los mueve,
y vuelven los tambores y saudades
tratando de apenar a los cipreses.

Es una rebelión y un sinsentido.
locura y frenesí que se mantienen,
unidos a cantiles, en las rosas,
espinas con el mar que allí se ofrece.

"...Parece que la paz del cementerio
se rompa con las rosas, y la altere,
la sangre inmaculada que un espino,
trazó, sobre ese mar, tan diferente..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/01/16

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